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Aumento al salario mínimo no afectará el pago de hipotecas del Infonavit

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Ante el primer aumento al salario mínimo en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador surgieron dudas si este incremento en específico afectaría el monto de los pagos que realizan los trabajadores acreditados con el Infonavit. La respuesta es no.

A través de un comunicado, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores aclaró que no habría ajustes al saldo de los derechohabientes que tienen un crédito vigente bajo la modalidad de Veces Salario Mínimo (VSM).

Así fue establecido en 2016 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), con un decreto inicial en materia de desindexación del salario mínimo, dejando en su lugar la Unidad de Medida y Actualización (UMA) como referencia principal para actualizar un saldo. Ésta se ajusta de acuerdo a inflación.

Con esta medida, los créditos hipotecarios en VSM quedaron protegidos ante eventuales incrementos al salario mínimo, quedando el ajuste de la siguiente manera: los créditos en VSM se actualizan con lo que resulte menor entre el crecimiento del salario mínimo y el incremento de la UMA, la cual es una referencia económica basada en la inflación.

Esta modalidad -la que ya no está indexada al salario mínimo para determinar el incremento anual- entró en vigor en 2016, y se estuvo aplicando a los créditos hipotecarios de los años sucesivos, no obstante los incrementos salariales. El 2019 no será excepción, cuando el nuevo Salario Mínimo General (SMG) entre en vigor el 1ro de enero.

En conferencia de prensa, Luisa María Alcalde, titular de la Secretaría de Trabajo, subrayó el consenso alcanzado por la Comisión de los Salarios Mínimos y señaló que éste se fijará en 102.68 pesos al día, un aumento de 14.32 pesos (y a 176.72 pesos en algunos municipios para fortalecer la economía fronteriza).

Fuente: Tribuna

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Apalancamiento financiero: la herramienta que puede acelerar el crecimiento de un negocio

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El apalancamiento financiero puede convertirse en un aliado para expandir un negocio o aumentar el alcance de una inversión, siempre que se utilice con una estrategia clara y una evaluación adecuada de los riesgos.

Este mecanismo consiste en utilizar recursos ajenos, como créditos o préstamos, para financiar proyectos de crecimiento con la expectativa de que los rendimientos generados superen el costo de la deuda adquirida.

En el caso de un negocio en expansión, el apalancamiento puede servir para contratar personal, adquirir maquinaria, ampliar instalaciones o automatizar procesos. La intención es aumentar la capacidad operativa y responder a una demanda creciente sin depender únicamente del capital propio.

Sin embargo, este recurso implica una relación directa entre riesgo y rendimiento. Cuando una inversión financiada con deuda genera ganancias superiores al costo del crédito, el resultado es positivo. En contraste, si los ingresos no alcanzan para cubrir las obligaciones financieras, las pérdidas pueden ampliarse. También existe un escenario neutro, en el que no se registran ganancias ni pérdidas significativas.

La incorporación de tecnología suele ser uno de los usos más comunes del apalancamiento financiero. Una mayor productividad permite producir más con los mismos recursos y reducir costos operativos, lo que puede mejorar los márgenes de ganancia. No obstante, el compromiso de realizar pagos periódicos por el préstamo permanece independientemente del desempeño del negocio.

Antes de recurrir a este tipo de financiamiento, es importante analizar si los intereses serán sostenibles y si el proyecto generará suficientes ingresos o ahorros para justificar la inversión. La diferencia entre el costo de la deuda y el retorno esperado es uno de los factores clave para determinar si el apalancamiento será beneficioso.

La herramienta también puede aplicarse en inversiones personales o empresariales. Entre sus principales ventajas destacan la posibilidad de invertir más capital del disponible, aumentar potencialmente la rentabilidad y diversificar inversiones. Entre los riesgos figuran la ampliación de pérdidas, la necesidad de monitorear constantemente los resultados y la obligación de contar con liquidez para enfrentar escenarios adversos.

El nivel de apalancamiento se calcula dividiendo el valor total de la inversión entre los recursos propios aportados. Por ejemplo, una inversión de 20 mil pesos financiada con 2 mil pesos de capital propio equivale a un apalancamiento de 1 a 10.

Especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente la capacidad de pago y los riesgos antes de asumir deuda, ya que un mayor nivel de apalancamiento incrementa tanto el potencial de ganancia como la posibilidad de pérdidas.

Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool 

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