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Buen Fin: Cómo saber si un producto realmente está en oferta o es engaño

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Aunque los descuentos y precios que se ven en la publicidad son muy llamativos, no siempre son verdad, pues, en ocasiones, algunas tiendas suben el precio de sus productos días antes para que llegado el Buen Fin los ofrezcan a precio regular pero disfrazados de rebajas.

Debido a la pandemia de covid, muchas personas optarán por comprar más en línea. Así que si tú eres uno de ellos, te enseñaremos un truco para comprobar que en realidad están haciendo descuentos y no te están engañando.

Dos de las plataformas más usadas en México para comprar son Amazon y Mercado Libre, por lo que nos enfocaremos en estas.

Para la primera, lo que tienes que hace es ir a Google Chrome y buscar ‘Keepa- Amazon Price Tracker’.

Una vez dentro tendrás que darle ‘Añadir a Chrome’ para que pueda instalarse como una extensión.

Ahora entra a Amazon y selecciona el producto que quieras. Una vez ahí, baja la página para encontrar el historial de precio y ver qué tanto lo han modificado.

Para la segunda, lo que debes hacer es ir también a Google Chrome y buscar ‘MercadoTrack’.

Después le darás click al botón ‘añadir’ para instalar la extensión.

Después te meterás al sitio de Mercado Libre y buscarás en la parte superior el botón de ‘Ofertas’. Ahí te metes.

Selecciona el producto en el que estás interesado y dale click. En la parte central, arriba de la foto del producto, te aparecerán dos botones. Selecciona ‘Ver en MercadoTrack’.

Te mandará a la aplicación, donde podrás ver el historial y variaciones de precio.

Con estos trucos sabrás si estás tomando una buena oferta y qué marcas quieren engañarte.

Finalmente, recuerda que el Buen Fin 2020 tendrá lugar del 9 al 20 de noviembre próximos.

Fuente: Excelsior

Dinero

Apalancamiento financiero: la herramienta que puede acelerar el crecimiento de un negocio

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El apalancamiento financiero puede convertirse en un aliado para expandir un negocio o aumentar el alcance de una inversión, siempre que se utilice con una estrategia clara y una evaluación adecuada de los riesgos.

Este mecanismo consiste en utilizar recursos ajenos, como créditos o préstamos, para financiar proyectos de crecimiento con la expectativa de que los rendimientos generados superen el costo de la deuda adquirida.

En el caso de un negocio en expansión, el apalancamiento puede servir para contratar personal, adquirir maquinaria, ampliar instalaciones o automatizar procesos. La intención es aumentar la capacidad operativa y responder a una demanda creciente sin depender únicamente del capital propio.

Sin embargo, este recurso implica una relación directa entre riesgo y rendimiento. Cuando una inversión financiada con deuda genera ganancias superiores al costo del crédito, el resultado es positivo. En contraste, si los ingresos no alcanzan para cubrir las obligaciones financieras, las pérdidas pueden ampliarse. También existe un escenario neutro, en el que no se registran ganancias ni pérdidas significativas.

La incorporación de tecnología suele ser uno de los usos más comunes del apalancamiento financiero. Una mayor productividad permite producir más con los mismos recursos y reducir costos operativos, lo que puede mejorar los márgenes de ganancia. No obstante, el compromiso de realizar pagos periódicos por el préstamo permanece independientemente del desempeño del negocio.

Antes de recurrir a este tipo de financiamiento, es importante analizar si los intereses serán sostenibles y si el proyecto generará suficientes ingresos o ahorros para justificar la inversión. La diferencia entre el costo de la deuda y el retorno esperado es uno de los factores clave para determinar si el apalancamiento será beneficioso.

La herramienta también puede aplicarse en inversiones personales o empresariales. Entre sus principales ventajas destacan la posibilidad de invertir más capital del disponible, aumentar potencialmente la rentabilidad y diversificar inversiones. Entre los riesgos figuran la ampliación de pérdidas, la necesidad de monitorear constantemente los resultados y la obligación de contar con liquidez para enfrentar escenarios adversos.

El nivel de apalancamiento se calcula dividiendo el valor total de la inversión entre los recursos propios aportados. Por ejemplo, una inversión de 20 mil pesos financiada con 2 mil pesos de capital propio equivale a un apalancamiento de 1 a 10.

Especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente la capacidad de pago y los riesgos antes de asumir deuda, ya que un mayor nivel de apalancamiento incrementa tanto el potencial de ganancia como la posibilidad de pérdidas.

Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool 

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