El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender las alarmas en el ámbito migratorio al adelantar un plan que, de concretarse, marcaría un giro radical en la política de deportaciones de Estados Unidos. Sus recientes declaraciones apuntan a la creación de un sistema masivo de detención y expulsión, respaldado por el ejército, lo que ya ha generado controversia entre expertos, activistas y políticos de todas las esferas.
Una emergencia nacional para deportaciones masivas
Trump, quien regresará a la Casa Blanca en 2025, reafirmó en la plataforma Truth Socialque su administración estaría preparada para declarar un estado de emergencia nacionalcon el objetivo de enfrentar lo que ha llamado «una invasión permitida por Joe Biden».
Esta declaración se suma a los comentarios de Tom Fitton, director de la organización conservadora Judicial Watch, quien sugirió que se utilizarían recursos militares para implementar un programa de expulsiones masivas. El expresidente respondió tajantemente: «¡Es verdad!».
El alcance de este plan incluye el despliegue de la Guardia Nacional y, si es necesario, tropas federales. «La Guardia Nacional debería ser capaz de encargarse de las deportaciones; si no, usaría el ejército», afirmó Trump en una entrevista con Time en abril.
Durante su presidencia, Trump endureció significativamente las políticas migratorias, pero sus nuevas propuestas revelan un nivel de agresividad sin precedentes. A esto se suma, la idea de establecer «campos de detención» en Texas, en donde se albergaría a los migrantes antes de ser deportados.
Migrantes Créditos: Cuartoscuro
Texas ofrece tierras para la construcción de campos de detención masiva
La comisionada de la Oficina General de Tierras de Texas, Dawn Buckingham, ha propuesto una medida que podría convertirse en el primer paso hacia la creación de campos de detención en la frontera sur de Estados Unidos.
En una carta dirigida al presidente electo Donald Trump, Buckingham ofreció al gobierno 567 hectáreas de tierra ubicadas en el condado de Starr, cerca de Rio Grande City, para la construcción de instalacionesdestinadas a procesar, detener y deportar a migrantes de manera masiva.
Este terreno, que actualmente se utiliza para cultivos agrícolas como cebollas, canola y maíz, sería destinado a albergar campos de detención, una propuesta que ha generado gran controversia en medio del debate migratorio.
Buckingham destacó que la Oficina General de Tierras de Texas está lista para colaborar con el Departamento de Seguridad Nacional y otras agencias federales para hacer realidad este proyecto, el cual se alinea con los planes de Trump para reforzar las políticas de deportación y control fronterizo.
Migrantes Créditos: Cuartoscuro
Sheinbaum reacciona a deportaciones masivas y campos de detención
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su desacuerdo con laspolíticas migratorias propuestas por Donald Trump, especialmente en relación con la posible deportación masiva de migrantes y la construcción de campos de detención en la frontera sur de Estados Unidos.
Durante su conferencia de prensa mañanera, Sheinbaum destacó que su gobierno no acepta que los migrantes sean tratados como criminales, subrayando que existen instituciones de justicia para abordar estos temas de manera adecuada.
«Primero, evidentemente no estamos de acuerdo en que se trate a los migrantes como criminales, para eso existen las instituciones de justicia en cualquier lugar del mundo», afirmó la mandataria, quien también enfatizó la relevancia de la contribución de los trabajadores mexicanos en Estados Unidos.
Sheinbaum reacciona a deportaciones masivas Créditos: Cuartos
En este sentido, Sheinbaum detalló que su administración tiene cuantificados los beneficios que estos migrantes aportan al país vecino, tanto a nivel laboral como en términos de impuestos.
Como parte de las preparaciones para un posible cambio de administración en Estados Unidos, Sheinbaum informó que su gobierno trabaja en un plan para enfrentar la eventualidad de deportaciones, asegurando que, en caso de que se den, México está listo para recibir a los connacionales deportados.
«En caso de que hubiera deportaciones nosotros vamos a recibir a las y los mexicanos, tenemos un plan para ello, pero vamos a trabajar previo a ello que no tienen por qué deportarse a nuestros connacionales, que al contrario, benefician incluso la economía de Estados Unidos», añadió.
Además, la mandataria anunció que, en los próximos días, se celebrará una reunión con su gabinete para definir los temas clave que se tratarán con el equipo de Trump una vez que este asuma la presidencia, entre los que se incluyen la seguridad, el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como cuestiones culturales y de amistad bilateral.
El Gobierno de México envió ayuda humanitaria a Cuba mediante dos buques de la Armada de México, en respuesta a la crisis energética que atraviesa la isla y que ha provocado apagones prolongados, afectaciones a servicios básicos y ajustes en actividades académicas y productivas.
De acuerdo con información oficial, el envío forma parte de las acciones de cooperación internacional que México mantiene con países de la región ante situaciones de emergencia. La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que la ayuda es transportada por los buques Papaloapan e Isla Holbox, los cuales zarparon desde el puerto de Veracruz con una carga superior a 814 toneladas de insumos destinados a la población civil cubana.
El embarque se realizó en el muelle de la Administración del Sistema Portuario Nacional Veracruz. El buque Papaloapan trasladó alrededor de 536 toneladas de alimentos de primera necesidad y artículos de higiene personal, mientras que el buque Isla Holbox transporta 277 toneladas de leche en polvo. Ambos navíos partieron el mismo día, uno por la mañana y el otro al mediodía, con un tiempo estimado de arribo de aproximadamente cuatro días.
Las autoridades mexicanas señalaron que aún se encuentran pendientes de envío más de mil 500 toneladas adicionales de leche en polvo y frijol. Entre los productos incluidos en el apoyo se encuentran arroz, frijol, productos cárnicos, leche líquida y en polvo, atún, sardina, aceite vegetal y artículos de higiene personal.
Posteriormente, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que su administración trabajó en la coordinación del envío junto con autoridades cubanas. Durante su conferencia matutina, indicó que su equipo mantuvo comunicación con el embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez, para definir el contenido y los tiempos de la ayuda, integrada principalmente por alimentos y otros insumos solicitados por el gobierno de la isla.
Sheinbaum también señaló que el gobierno mexicano analiza distintas alternativas para continuar enviando combustible a Cuba sin enfrentar posibles sanciones de Estados Unidos, en un contexto de endurecimiento de la política estadounidense hacia el país caribeño. Medios internacionales informaron que solicitaron información adicional a la Cancillería cubana sobre el envío, sin que hasta el momento exista una respuesta oficial.
La ayuda se envía mientras Cuba enfrenta uno de los periodos más complejos de su crisis energética, agravada desde 2024 por la escasez de combustible y el deterioro de su infraestructura eléctrica. Según la Unión Eléctrica de Cuba, en horarios de mayor demanda los apagones han afectado hasta 59 por ciento del territorio nacional, con un déficit superior a mil 500 megavatios. Ante este escenario, la ayuda mexicana se suma a otros apoyos internacionales dirigidos a atender necesidades inmediatas de la población civil.