Ciencia y Tecnología
Capturan imágenes de cráter de origen desconocido en Marte
La sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), capturó fotografías del cráter Ismenia Patera en Marte, cuyo origen sigue siendo desconocido para los científicos.
Los astrónomos no saben si Ismenia Patera, “patera” significa “plato” en latín, es el efecto de un meteorito que golpeó la superficie del planeta o son los restos de un supervolcán.
El cráter se encuentra ubicado en el territorio marciano de Arabia Terra, un área de transición entre las regiones boreal y austral del planeta, una zona de superficie intrigante para los científicos.
Ismenia Patera tiene 75 kilómetros de diámetro. Su centro está rodeado por un anillo de colinas y bloques que pudieron haber sido lanzados al cráter por impactos cercanos. El material proyectado durante estos fenómenos también creó pequeños valles y depresiones dentro de éste.
Las instantáneas fueron capturadas por la cámara estéreo de alta resolución de Mars Express, el pasado primero de enero, las cuales muestran varios aspectos de Marte, como el origen de formaciones que crecen su superficie o su evolución.
Esta es una cuestión clave en el caso de Ismenia Patera: ¿cómo se formó esta depresión?.
De acuerdo con la ESA, los científicos tienen dos hipótesis sobre la formación de Ismenia Patera. La primera asocia su origen a la posible caída de un meteorito en Marte.
Después del impacto, una serie de depósitos sedimentarios y hielo pudieron haber llenado el cráter hasta que se derrumbó, para formar el paisaje irregular y lleno de fisuras apreciable al día de hoy.
La segunda idea sugiere que, en lugar de un cráter, Ismenia Patera alojó un volcán que hizo erupción con secuelas catastróficas, al arrojar cantidades considerables de magma a sus alrededores y acabar por derrumbarse.
Los volcanes que pierden tal cantidad de material en una sola erupción son conocidos como supervolcanes. No obstante, los científicos no tienen claro si han existido este tipo de formaciones en el “planeta rojo”.
Ciencia y Tecnología
Inteligencia artificial: acceso democratizado, poder concentrado
El acceso a la inteligencia artificial (IA) se ha democratizado en los últimos años, permitiendo que personas de diversas partes del país, como un estudiante en Oaxaca, puedan utilizar herramientas que anteriormente estaban reservadas para laboratorios especializados. Sin embargo, esta democratización contrasta con la concentración del poder en manos de unas pocas corporaciones tecnológicas que dominan el desarrollo y la implementación de estos sistemas avanzados.
Según el AI Index de Stanford, entre noviembre de 2022 y octubre de 2024, el costo de acceder a modelos de IA con un rendimiento similar al de GPT-3.5 se redujo en más de 280 veces. Esta disminución en los costos ha permitido que un mayor número de usuarios acceda a capacidades cognitivas complejas, lo que representa un avance significativo en la disponibilidad de la tecnología.
A pesar de esta accesibilidad, el desarrollo de sistemas de IA de vanguardia requiere inversiones significativas. Las grandes empresas tecnológicas de Estados Unidos invierten cientos de miles de millones de dólares anualmente en infraestructura de cómputo y energía, impulsadas por la creciente demanda de IA. Este escenario ha llevado a que un pequeño grupo de corporaciones controle los aspectos más críticos del ecosistema de IA, desde el diseño de chips hasta la nube y los modelos fundamentales que permiten su funcionamiento.
En el libro “Tres Crisis”, se describen dos tendencias que coexisten en este contexto. Por un lado, hay una descentralización que, a través de la energía distribuida, el conocimiento abierto y las redes colaborativas, busca democratizar la creación y producción de tecnología. Por otro lado, se observa una consolidación de un complejo tecnológico-industrial que ejerce un poder económico y político sin precedentes. La IA, en este sentido, acelera ambas fuerzas, pero de manera desigual: mientras que se amplía el acceso a la tecnología, se concentra el control sobre su desarrollo y los beneficios que de ella se derivan.
Esta paradoja se explica por razones económicas. Desarrollar un modelo de IA avanzado implica realizar inversiones fijas que se amortizan entre un gran número de usuarios. Sin embargo, satisfacer esta demanda requiere un consumo constante de recursos de cómputo y electricidad. Las empresas más grandes pueden negociar contratos de suministro energético más favorables, optimizar su infraestructura y ofrecer servicios a clientes que ya están integrados en sus ecosistemas, lo que les otorga una ventaja competitiva significativa.
-
México23 horas agoEl turismo de Puebla renace gracias al Ángel del Turismo
-
México24 horas agoEl Chapucero denuncia eliminación de su página de Facebook y acusa censura
-
Revista16 horas agoEncuentro SerSur de Danza UNAM abordará temas de identidad y migración
-
Dinero22 horas agoDiputados aprueban reformas a la Ley del Impuesto sobre la Renta

