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Crecen clientes que liquidan sus saldos de tarjetas

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Los clientes de los bancos están optando por pagar el monto completo de sus tarjetas de crédito y no generar intereses, pues al cierre del año pasado el 47.3 por ciento de la estructura de tarjetas fue de clientes “totaleros”, mayor al 44.0 por ciento registrado en 2014.
De acuerdo con el reporte Indicadores Básicos de Tarjetas de Crédito, elaborado por el Banco de México, tanto el número de tarjetas como el saldo de crédito otorgados a clientes totaleros mostró un aumento de diciembre de 2014 a diciembre de 2015.
“De diciembre de 2014 a diciembre de 2015, tanto el número de clientes como el saldo que se otorga a los no totaleros disminuyó para muchas de las instituciones con mayor participación en el mercado, esto se debe a que más usuarios se están volviendo totaleros y aprovechan la tarjeta de crédito como medio de pago y no como mecanismo de obtención de un crédito”, indicó el Banco de México.
Por institución, Invex, Inbursa y Banregio son los bancos que tienen la mayor participación de los clientes totaleros en la estructura del número de tarjetas, con 60.9, 60.5 y 59.2 por ciento. Por el contrario, BanCoppel y BBVA Bancomer tienen una menor cantidad de personas que liquidan todas sus deudas, al registrar 34.8 y 39.5 por ciento, respectivamente.
A diciembre pasado, la cartera de todos los clientes, totaleros y no totaleros, estuvo conformada por 16.7 millones de tarjetas de crédito que presentaron un saldo de 274.7 mil millones de pesos. De ese total, 8.8 millones de tarjetas fueron de no totaleros, con un saldo por 207.3 mil millones de pesos.

El Financiero

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Tasas de interés: claves para entender créditos e inversiones

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Las tasas de interés son uno de los principales factores para determinar el costo de un crédito y el rendimiento de una inversión, aunque su funcionamiento continúa siendo desconocido para muchas personas.

De acuerdo con especialistas financieros, las tasas de interés representan el costo de usar dinero prestado o la recompensa por ahorrar e invertir recursos en lugar de gastarlos de inmediato. Su análisis permite identificar si un financiamiento resulta más caro o accesible y también calcular el rendimiento esperado de una inversión.

Entre los principales tipos de tasas de interés se encuentra la tasa fija, que permanece sin cambios durante toda la vigencia de un crédito o inversión. Por ejemplo, si una persona contrata un crédito hipotecario con una tasa fija anual de 12 por ciento, ese porcentaje no se modificará durante el plazo acordado.

También existe la tasa variable, cuyo comportamiento depende de factores externos, como los movimientos en las tasas de referencia del Banco de México. Este tipo de tasa puede aumentar o disminuir con el tiempo, lo que impacta directamente en el monto a pagar.

Otra clasificación corresponde a la tasa nominal, que es la que comúnmente aparece en anuncios financieros y no contempla el efecto de la inflación. En contraste, la tasa real refleja el rendimiento efectivo una vez descontada la inflación.

En el caso de los créditos con tasa fija, los pagos se mantienen estables, lo que brinda mayor certidumbre a quienes buscan evitar variaciones derivadas de la economía. Sin embargo, los especialistas recuerdan que además de la tasa deben considerarse otros costos como comisiones, plazos, amortizaciones y penalizaciones.

Por otro lado, las tasas variables implican un mayor nivel de riesgo, ya que pueden beneficiar o afectar al usuario dependiendo de las condiciones del mercado.

En materia de inversiones, los rendimientos pueden calcularse mediante interés simple o compuesto. El interés simple se genera únicamente sobre el monto inicial invertido, mientras que el compuesto considera tanto el capital original como los intereses acumulados.

Especialistas explican que el interés compuesto permite un crecimiento acelerado del dinero a largo plazo, especialmente cuando la capitalización ocurre de manera frecuente. Como ejemplo, una inversión de 100 pesos con rendimiento anual de seis por ciento durante 20 años alcanzaría 320 pesos con interés compuesto, mientras que con interés simple llegaría a 220 pesos.

Hasta el momento, especialistas recomiendan analizar el tipo de tasa y las condiciones financieras antes de contratar un crédito o realizar una inversión.

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