La historia de Cuba está cambiando. Mientras que hace 63 años el régimen de Fidel Castro no consideraba a los homosexuales
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La historia de Cuba está cambiando. Mientras que hace 63 años el régimen de Fidel Castro no consideraba a los homosexuales como “verdaderos revolucionarios”, hoy en día son plenamente reconocidos.
Con el nuevo Código de la Familia que fue aprobado el pasado domingo a través de un referendo, la comunidad LGBTI+ obtendrá mayores garantías sociales en la isla, entre ellas el matrimonio igualitario, la adopción, así como la gestación subrogada.
Fue la Conferencia Episcopal de Cuba y sus obispos los únicos que se manifestaron en contra de esta decisión, remarcando que era contrario a los valores y a la fe católica.
“No beneficia a la familia cubana la introducción en nuestra legislación los contenidos de la llamada ‘ideología de género‘”, recalcó.
A pesar de la postura contraria de la Iglesia, más de tres millones de cubanos le dieron el sí al nuevo Código, mientras que más de un millón votaron en contra, de acuerdo con el Consejo Nacional Electoral de Cuba.
A través de medios de comunicación y redes sociales, el gobierno federal difundió la aprobación del Código con el hashtag #YoVotoSí y #CódigoSí, alcanzando una difusión nacional al ser los medios propiedad del Estado.
Con el nuevo proyecto federal también se buscará enfrentar la violencia doméstica e impulsar la protección de los derechos de ancianos y menores.
Además, abrirá vías para que los abuelos adquieran responsabilidad parental sobre sus nietos en caso de un divorcio entre los padres.
También, con el Código se permitirá que los padres puedan elegir el orden de los apellidos de sus hijos y ampliará la protección de adultos mayores o discapacitados, entre otras garantías.
Con la aprobación del nuevo proyecto, se sustituye el anterior redactado en 1979, contribuyendo “a democratizar aún más las relaciones intergeneracionales”, de acuerdo con Mariela Castro, defensora de la comunidad LGBTI+ en Cuba.
Referente democrático en Cuba
En cuanto se oficializó la aprobación del nuevo Código de la Familia, el presidente Miguel Díaz-Canel celebró la noticia, destacando a través de un video que “se había hecho justicia”, pues se había saldando una deuda que tenían con generaciones de cubanas y cubanos que llevaban años esperando por un cambio.
“A partir de hoy seremos una nación mejor, más completa, más democrática, más justa (…) Ha ganado Cuba, ha ganado todo el pueblo al darse más derechos. Hemos ganado en justicia social”, resaltó el jefe de Estado.
Para Nayar López Castellanos, politólogo latinoamericanista de la UNAM, el referendo para votar por el Código de la Familia debería retomarse en otros países “para finalmente romper con las cadenas conservadoras que todavía persisten en el mundo”.
De acuerdo con él, con la victoria del “sí” Cuba se convierte en un territorio que avanza en la región y a nivel mundial, reflejando una sociedad que ha crecido en materia de igualdad, pero que aún así debe seguir trabajando contra la homofobia y el machismo.
“De esta votación destaco el proceso democrático que existe en la isla en el sentido de que las cosas se ponen a consulta. Rompe mucho con el mito de la dictadura, de que no hay democracia en Cuba.
“¿Qué país pone a consulta algo, si no es una nación que tiene un sistema democrático, si hay participación?”, destaca el docente.
En entrevista, López Castellanos opina que más que beneficiar al gobierno y al presidente Díaz-Canel, la aprobación del nuevo Código de la Familia favorece a la sociedad misma, que fue la que tomó la decisión de actualizar diferentes aspectos de la Constitución a través de un referendo.
Antes de que el nuevo Código entrara en un votación a nivel nacional, ya había sido discutido en el Parlamento y había tenido una serie de consultas entre académicos de diferentes áreas.
“El Código ya era una producto de discusión colectiva, pero el hecho de que se apruebe es un punto a favor de una sociedad que tiene sus propios métodos de participación a los que algunos no estamos acostumbrados”, menciona el especialista.
A pesar de que con este nuevo proyecto las y los cubanos tienen más garantías sociales, no se espera que dejen de manifestarse en favor de mayores libertades, como la de expresión y garantías económicas, que fueron algunos de los rubros por los cuales en julio pasado se alzaron contra el gobierno federal.
Un tribunal en Los Ángeles, California determinó que Meta y Google deberán pagar 3 millones de dólares a una usuaria afectada por adicción a las redes sociales. De acuerdo con la tendencia, Meta, propietaria de Facebook e Instagram, es culpable de poner en riesgo la salud de la usuaria.
El Tribunal determinó que ambos gigantes tecnológicos actuaron con negligencia al poner en riesgo la salud mental y no advertir sobre las consecuencias de salud a sus usuarios.
Kaley demandó a Meta y Google por adicción
El juicio comenzó en enero, luego de que una Kaley, una joven de 20 años demandara a Meta y Google bajo el argumento de haberse vuelto adicta a aplicaciones como Instagram y Youtube durante su infancia. La sentencia determina que Meta tendrá que solventar el 70 por ciento de monto, lo que se traduce en cerca de 2 millones 100 mil dólares.
Joseph VanZandt, abogado que representa a familias que demandaron a las empresas tecnológicas, aseguró que el juicio es un paso adelante para que los gigantes tecnológicos de Silicon Valley rindan cuentas.
“Este veredicto trasciende un solo caso. Durante años, las empresas de redes sociales se han lucrado aprovechándose de los niños, ocultando sus características de diseño adictivas y peligrosas. El veredicto de hoy es un referéndum – desde un jurado hasta toda la industria – que demuestra que ha llegado la rendición de cuentas”, aseguró Joseph en un comunicado.
Un portavoz de Meta aseguró que la compañía no está de acuerdo con la multa; sin embargo, Google no ha respondido al veredicto. El veredicto ocurre luego de que un jurado de Nuevo México determinara que Meta debe pagar una indemnización de 375 millones de dólares por no utilizar medidas de seguridad para proteger a usuarios menores de edad contra depredadores sexuales en Instagram y Facebook.
¿Qué le ocurrió a Kaley tras utilizar Youtube e Instagram desde pequeña?
El jurado, conformado por cinco hombres y siete mujeres, escuchó versiones contrarias sobre el rol e influencia que tuvieron las paltaformas digitales en la salud mental de Kaley. La demandante, originaria de Chico, California, aseguró que empezó a utilizar Youtube desde los 6 e Instagram desde los 11 años.
De acuerdo con la defensa legal de Kaley, Instagram y Youtube fueron diseñados con el propósito de hacerse adictivas, pese a que tenían conocimiento sobre el impacto negativo en los menores y jóvenes usuarios. El equipo legal expuso un documento de Meta en el que se aseguraba que Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, describió sus esfuerzos para retener a menores y jóvenes en sus plataformas con el objetivo de “tener un gran éxito”. Otro de los documentos internos exponía que los niños de 11 años tenían cuatro veces más probabilidades de mantener su cuenta de Instagram , en comparación con otras aplicaciones en el mercado, lo anterior pese a que la plataforma exige que los usuarios tengan un mínimo de 13 años.