Conecta con nosotros

Revista

Diez consejos para no dormirte en la oficina

Published

on

La revista Journal du Net propone diez tips para no dormirte en la oficina:

1.- Salir: Aunque tengas mucho trabajo, tomar un descanso de algunos minutos, sin excederse, permite tomar oxígeno y reactivar al cuerpo.

2.- Chocolate: Este alimento puede ayudarte a incrementar la resistencia a la fatiga y estimula el sistema nervioso. No lo hagas muy seguido y cuida tu salud.

3.- Hablar con un compañero: Platicar con alguien te ayudará a desestresarte y activar tus funciones físicas y mentales.

4.- Siesta: Si es posible, duerme un poco para acabar con el cansancio y terminar la jornada laboral. No te excedas de 20 minutos, pues el cuerpo entrará en una etapa de sueño profundo.

5.- No abusar de los dulces: Aunque te ayudan a despertar, el azúcar tendrá un efecto de “rebote”. Producen pesadez e impiden continuar con tu trabajo al ciento por ciento. Es mejor comer una fruta.

6.- Estiramiento o masajes: Reactivan la circulación y devuelven la energía. Algunas recomendaciones son: tapar los ojos con las palmas de las manos para dejar en la oscuridad a los globos oculares durante unos minutos. Masajear las sienes para aliviar o evitar el dolor de cabeza.

7.- Buscar actividades estimulantes: Busca otros retos o tareas, pues de esa manera despiertas a tus neuronas.

8.- Bostezar: No reprimas los bostezos, pero hazlos con discreción. Este acto ayuda a oxigenar el cerebro y a entrar en un estado de vigilia.

9.- Rendirse ante el sueño: Aunque es casi imposible regresar a casa, cuando el cansancio supera al cuerpo es mejor retirarse o renunciar a las horas extra para recargar baterías.

10.- Ve al médico: Si estás cansado todo el tiempo y no sirven ninguno de los consejos anteriores, visita al médico. Tal vez tengas algún déficit de vitaminas o minerales. En un caso crónico, algún transtorno del sueño.

Clic para comentar

You must be logged in to post a comment Login

Leave a Reply

Revista

Beber hasta perder el control: el nuevo hábito que supera al “binge drinking” y prende alertas de salud

Published

on

Un patrón de consumo de alcohol más extremo que el conocido binge drinking comienza a preocupar a especialistas en salud pública, al ser identificado como más peligroso y cada vez más frecuente, especialmente entre adultos de mediana edad.

Investigaciones recientes advierten sobre el llamado “high-intensity drinking”, una práctica que consiste en consumir ocho o más bebidas alcohólicas seguidas en mujeres y diez o más en hombres durante una sola ocasión. Este nivel de ingesta supera ampliamente el estándar tradicional de consumo excesivo, definido como cuatro o cinco bebidas en un periodo corto.

De acuerdo con los estudios citados por especialistas en adicciones, este tipo de consumo puede elevar el nivel de alcohol en sangre por encima del 0.2 por ciento, lo que incrementa de forma significativa el riesgo de intoxicación grave, apagones de memoria, accidentes, lesiones, hospitalizaciones e incluso la muerte.

Aunque durante años el consumo excesivo de alcohol se asoció principalmente con jóvenes universitarios, los datos muestran un cambio relevante. Mientras las tasas de binge drinking han disminuido entre jóvenes, el consumo de alta intensidad ha crecido entre personas mayores de 30 años, tanto hombres como mujeres, quienes reportan beber grandes cantidades en contextos sociales o como una forma de afrontar el estrés.

Especialistas señalan que este patrón no solo afecta a quien bebe, sino que también se relaciona con violencia, accidentes viales, daños materiales y conflictos familiares. Además, el riesgo de desarrollar un trastorno por consumo de alcohol aumenta conforme se incrementa la cantidad ingerida por ocasión.

Expertos subrayan que distinguir entre consumo excesivo y consumo de alta intensidad es clave, ya que el impacto en la salud y la seguridad es considerablemente mayor cuando se duplican las cantidades de alcohol. En este contexto, reiteran que la prevención y la concientización son fundamentales para reducir un hábito que, aunque normalizado en algunos entornos, representa un riesgo serio y creciente.

Continuar Leyendo
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Más visto