“Lo más terrible es que sentimos abandono del gobierno federal, del gobierno estatal, no tenemos agua, no tenemos comida, no tenemos nada. En otras épocas el gobierno federal ya habría mandado aviones, ya habría mandado agua”, fueron las palabras de la señora Mónica Gordillo, una de las miles de personas afectadas por el impacto del huracán “Otis” en Acapulco.
En un recorrido por la zona centro de Acapulco hubo quejas constantes de los pobladores del puerto: la falta de previsión antes de la llegada del huracán y la falta de respuesta de las autoridades una vez que comenzó la emergencia por los desastres que causó
A tres días de que el huracán golpeó el puerto con vientos superiores a 250 kilómetros por hora, el panorama es de avenidas llenas de escombros, construcciones en ruinas, tiendas de todo tipo saqueadas e innumerables testimonios de personas que hablan del abandono en que se encuentran los damnificados.
Ireri Peñaloza, otra habitante de esta ciudad, coincidió en que la falta de planeación de las autoridades influyó en los saqueos a todas las tiendas. “Sí se pudo haber previsto pero nos lo dijeron hasta el martes en la noche, en tres o cuatro horas no puedes hacer nada. Ya Acapulco no tiene comida, todo lo que había en las tiendas podía haber abastecido a más personas pero todo se llevaron, hay una rapiña horrible”.
En las horas que han pasado desde que comenzó la tragedia ha habido innumerables robos a tiendas; aunque en las calles ya se ve a algunos elementos de seguridad, ellos no impiden los robos. de hecho, Latinus fue testigo de cómo una multitud entró a uno de los pocos establecimientos que aún no habían sido saqueados y entre los que se llevaban los productos estaba un agente de la Guardia Nacional.
Armando Jiménez, vecino del Centro de la ciudad, dijo que no se ve la respuesta de las autoridades pese al tiempo que ha pasado. “Aquí hay mucho vandalismo de jóvenes que ya se volvieron cínicos, aquí no es que haya complacencia porque eso sería que te estén viendo y te dejen hacer, aquí simplemente no hay autoridad”, dijo.
Pese a que el gobierno federal anunció el envío de personal de la Secretaría del Bienestar para hacer un censo de las personas afectadas, quienes viven aquí consideran que lo más apremiante es el abasto de alimentos. “Hay niños, hay ancianos, hay personas enfermas, hasta mascotas y todos necesitamos agua, al menos necesitamos agua, aunque no tengamos comida, y no vemos la ayuda, por favor, ayuda”, clamó la señora Gordillo.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.