A poco menos de dos meses de su estreno mundial, la película “F1” ha roto todas las expectativas y se ha consolidado como el mayor éxito en la carrera cinematográfica de Brad Pitt, superando incluso a clásicos como Malditos Bastardos, Seven o El Club de la Pelea.
Con una recaudación global de 545 millones de dólares, la cinta dirigida por Joseph Kosinski ha dejado atrás los 540 millones que Brad Pitt alcanzó con Guerra Mundial Z, que hasta ahora era su película más taquillera. La magnitud de este éxito no solo ha sorprendido al público y la crítica, sino que ha reposicionado a Pitt como una figura aún más influyente dentro de la industria cinematográfica.
La película, centrada en el universo de la Fórmula 1, ha trascendido el ámbito del cine y se ha convertido en un fenómeno cultural. Los colores de APXGP, la escudería ficticia de los personajes Sonny Hayes (interpretado por Pitt) y Joshua Pearce, ya están presentes en las gradas de los Grandes Premios, mientras algunos fanáticos comparan al personaje principal con pilotos reales como Fernando Alonso.
Además, Apple ha logrado con esta cinta su mayor éxito cinematográfico hasta la fecha, dejando atrás producciones como Napoleón (218 millones) y Los asesinos de la luna de Martin Scorsese (157 millones). En cuanto a la crítica, el portal IMDB le otorga una sólida calificación de 7.9, destacando su propuesta como “puro entretenimiento”, con elogios al carisma de Pitt como protagonista.
“F1” también se posiciona como la octava película más taquillera del año, solo detrás de grandes producciones como Ne Zha II, Lilo & Stitch, Minecraft, Jurassic World, Cómo entrenar a tu dragón, Misión Imposible y Superman.
La posibilidad de una secuela ya circula entre los seguidores, aunque el piloto Lewis Hamilton, quien participó activamente en la producción, ha señalado que por ahora lo importante es disfrutar del filme tal como está en cartelera.
Mientras tanto, el impacto de “F1” continúa creciendo, marcando un nuevo capítulo en la carrera de Brad Pitt y elevando el mundo del automovilismo al centro de la cultura pop mundial.
El presidente Donald Trump, informó en horas de la noche de este martes que el régimen chavista acordó entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos.
El anuncio, realizado a través de la red social Truth Social, implica que el crudo será vendido a precio de mercado y que los fondos obtenidos estarán bajo control de su administración, con el compromiso de destinarlos a iniciativas que beneficien tanto a la población venezolana como a los intereses de Washington.
“Ese dinero será controlado por mí, como presidente de Estados Unidos, para asegurar que se utilice en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos”, afirmó Trump en su declaración.
El mandatario también comunicó que dio la orden al secretario de Energía, Chris Wright, para poner en marcha el plan de inmediato.
Según el mensaje difundido, el petróleo será transportado por buques de almacenamiento y descargado directamente en puertos estadounidenses.
El anuncio de Donald Trump en su red Truth Social sobre el petróleo venezolano
De acuerdo con un reporte de Reuters, representantes de Washington y Caracas han mantenido conversaciones para organizar el envío de crudo venezolano a refinerías estadounidenses, lo que podría redirigir cargamentos originalmente destinados a Chinay evitar recortes adicionales en la producción de la petrolera estatal PDVSA.
Estas gestiones surgieron como respuesta a la exigencia de Trump de que el régimen venezolano abra el sector petrolero a empresas estadounidenses y privadas, bajo la advertencia de que un rechazo podría implicar una escalada militar.
Venezuela acumula millones de barriles de crudo en tanqueros y depósitos, sin posibilidad de exportarlos debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos a mediados de diciembre, en el marco de una presión internacional que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
Según fuentes citadas por Reuters, el acuerdo en discusión podría requerir la reasignación de embarques originalmente previstos para el mercado asiático, especialmente China, que ha sido el mayor comprador de petróleo venezolano en la última década.
Washington y Caracas han mantenido conversaciones para organizar el envío de crudo venezolano a refinerías estadounidenses (REUTERS/Leonardo Fernández Viloria/Foto de archivo)
“Trump quiere que esto ocurra pronto para poder presentarlo como un logro importante”, señaló una fuente del sector energético consultada por la agencia.
En la actualidad, el flujo de crudo venezolano hacia Estados Unidos está controlado únicamente por la compañía Chevron, principal socio de PDVSA, bajo licencia especial del gobierno estadounidense.
Chevron ha mantenido exportaciones regulares de entre 100.000 y 150.000 barriles diarios a Estados Unidos durante el bloqueo, mientras otras compañías internacionales permanecen restringidas.
El plan anunciado por Trump prevé que los ingresos de la venta de crudo sean gestionados directamente desde la presidencia estadounidense. Paralelamente, Washington y Caracas han discutido la posibilidad de realizar subastas para que compradores estadounidenses adquieran cargamentos venezolanos y de otorgar licencias especiales a socios de PDVSA, según confirmó Reuters.
Estas licencias han permitido en el pasado que empresas como Chevron, Reliance, CNPC, Eniy Repsol accedan a petróleo venezolano para refinarlo o comercializarlo en terceros mercados.