Conecta con nosotros

Dinero

Gasta INE 227.5 mdp en renta de mil autos

Published

on

Aunque al Instituto Nacional Electoral (INE) le resultaría más económico comprar vehículos nuevos que rentarlos, prevé erogar en 2017 cerca de 228 millones de pesos como parte del contrato multianual de arrendamiento vehicular.
En su Informe Anual de Gestión 2015, rendido en febrero pasado, la Contraloría General del INE planteó que al organismo le resultaría entre 46% y 53% más económico comprar las unidades que mantenerse en el esquema de arrendamiento.
De acuerdo con el contrato vigente desde 2015, para el servicio de arrendamiento de mil 96 autos se pagará un monto total de 935.4 millones de pesos. Según los términos establecidos en el documento, se pagarían 227.5 millones de pesos anuales más impuesto, monto que se prevé volver a erogar para el próximo año.
En reunión de la Comisión Temporal de Presupuesto, realizada el pasado 19 de julio, los representantes de PAN y PRD plantearon la conveniencia de ahorrar y no insistir en el esquema de arrendamiento.
Demandaron tomar en cuenta las conclusiones de la Contraloría y, en todo caso, justificar la continuación del contrato multianual.
El director ejecutivo de Administración, Bogart Montiel, —de acuerdo con la minuta del encuentro— habría planteado la insuficiencia de recursos para que el INE realice ese volumen de compras, lo que fue rebatido por el contralor Gregorio Guerrero.
Cuestionó que no se hubiese valorado en su momento la ventaja de un esquema de compras, pues “había recursos para poder erogar en esto.
“Siempre a la institución le ha estado sobrando dinero y lo devuelve. El último año hubo un sobrante de casi 500 millones de pesos que fue devuelto a la Tesorería de la Federación”, expuso en el encuentro.
El consejero Javier Santiago pidió analizar la conveniencia de adquirir vehículos híbridos, de resultar procedente la terminación del contrato y que no sea oneroso el pago de la penalización respectiva.
Así, el consejero Marco Antonio Baños, presidente de la Comisión Temporal de Presupuesto, indicó que se valorará la conveniencia de mantener el contrato o si hay otra alternativa mejor para el instituto.
Gasta de más. De acuerdo con una evaluación de la rentabilidad del contrato frente a otras opciones equiparables realizada por la Contraloría, resultó que la renta no era la mejor alternativa para el INE.
A esa conclusión llegó tanto en un escenario “con valor de salvamento después de los cuatro años”; es decir, si el INE comprara los autos y los vendiera tras ese periodo —con la depreciación que ello supondría— las ventajas económicas para el instituto serían de 53%.
En el hipotético escenario de que se adquirieran los vehículos y el instituto se los quedara como activos, la opción “es 46% más económico que el costo total de arrendamiento contratado”.
La evaluación de la Contraloría “concluye que el esquema de adquisición claramente supone una alternativa más económica en comparación con el esquema de servicio de arrendamiento que el INE contrató para mil 96 vehículos”, usados para la operación en el país, se consignó en el informe.
A esas conclusiones arribó la Contraloría pese a que consideró condiciones adversas que en la realidad no vive el INE, como precios de menudeo, mismos modelos, cotización de seguros con cobertura plus, crecimiento anual de 10% en los costos de seguros, gastos por servicio de mantenimiento preventivo de agencia cada seis meses y costo de tenencia fijos por el periodo de cuatro años.
Las condiciones de contratación del arrendamiento vehicular (convocatoria y sus anexos, investigaciones de mercado y cualquier otro documento relacionado con el procedimiento) fueron revisadas por Transparencia Mexicana, misma que emitió un documento final.
Sin embargo, no existe información respecto a que se haya analizado la relación costo-beneficio para el instituto ante las opciones de renta o compra vehicular.

 
Con información de: El Universal

Dinero

Sube el salario mínimo y aprieta a las PyMES: piden apoyos para evitar despidos y alza de precios

Published

on

El incremento del 13 por ciento al salario mínimo, que entró en vigor al inicio de 2026, representa un avance importante para la recuperación del poder adquisitivo de las familias, pero también plantea un desafío significativo para las pequeñas y medianas empresas, advirtió el maestro Isaac González Granados, docente de la Facultad de Economía Internacional de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

El especialista reconoció que el aumento es una medida positiva desde el punto de vista social, al permitir que los trabajadores enfrenten mejor el costo de vida. Sin embargo, subrayó que las decisiones económicas tienen efectos en cadena y no ocurren de manera aislada.

Explicó que mientras las grandes empresas suelen tener mayor capacidad para absorber el incremento en la nómina, las PyMES enfrentan un escenario mucho más complejo. Negocios como tiendas de barrio, talleres o comercios locales podrían verse presionados si sus costos laborales aumentan sin que exista un crecimiento proporcional en sus ventas.

De no existir apoyos, alertó, esta situación podría traducirse en un alza de precios para los consumidores o, en el peor de los casos, en recortes de personal, afectando tanto al empleo como a la estabilidad económica local.

Ante este panorama, González Granados hizo un llamado a no dejar solas a las pequeñas empresas y a impulsar medidas de acompañamiento por parte de las autoridades, como subsidios temporales a las cuotas de seguridad social o periodos de gracia en el Impuesto Sobre Nómina.

Este tipo de apoyos, explicó, permitirían amortiguar el impacto inicial del aumento salarial mientras las empresas ajustan su productividad y modelo financiero, generando un equilibrio entre el bienestar de los trabajadores y la viabilidad del sector productivo local.

Continuar Leyendo
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Más visto