Usuarios en redes sociales han criticado los saqueos en Acapulco, debido a que los albergues cuentan con insumos necesarios.
Tras los estragos causados por el paso del huracán Otis por el litoral del estado de Guerrero, los negocios y emprendimientos del puerto de Acapulco sufren una nueva calamidad a manos de sujetos que aprovechan la contingencia para saquear los escombros de los establecimientos que fueron afectados por el desastre natural.
Se reportan saqueos en Acapulco en las últimas 24 horas
En las últimas horas se han registrado diversos actos de rapiña ejecutados por al menos una docena de personas, quienes fueron captadas robando la mercancía de aquellas tiendas que quedaron con las ventanas y paredes completamente destrozadas.
Imágenes que captaron el saqueo muestran que los artículos robados no eran de primera necesidad; algunos aprovecharon para robar electrodomésticos, carritos llenos de mercancía, autopartes y hasta cerveza.
Arrasa con motos, pantallas y electrodomésticos
Este jueves 26 de octubre, videos difundidos en redes sociales muestran los saqueos llevados a cabo en una sucursal de Sam’s Club; en ellos, es fácil apreciar cómo las personas llevan entre sus manos distintos objetos tomados ilegalmente de la tienda.
En la secuencia, se observa también el exterior de la sucursal del Sam’s Club, donde distintos vehículos esperaban para llevarse los objetos robados, entre los cuales destacaban las motocicletas, los electrodomésticos, colchones y artículos como cervezas y cosméticos.
La rapiña ha arrasado con artículos prescindibles.EFE
Saqueadores aprovechan la falta de vigilancia
Otros establecimientos como las tiendas de autoservicio Oxxo, las distribuidoras de autopartes Autozone o las Farmacias del Ahorro, también han sido amenazadas por la rapiña que se percibe en la zona del desastre y que aprovecha la escasa presencia de los elementos de vigilancia municipales para cometer los hurtos.
Diversos videos muestran que los artículos robados no sólo eran de primera necesidad, como agua y comida; algunos aprovecharon para llevar cervezas, autopartes, ropa y hasta motocicletas.
Las farmacias también han sido robadas, aunque los artículos sustraídos no fueron precisamente medicamentos o insumos de higiene, sino cremas y artículos de belleza.
El incremento del 13 por ciento al salario mínimo, que entró en vigor al inicio de 2026, representa un avance importante para la recuperación del poder adquisitivo de las familias, pero también plantea un desafío significativo para las pequeñas y medianas empresas, advirtió el maestro Isaac González Granados, docente de la Facultad de Economía Internacional de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
El especialista reconoció que el aumento es una medida positiva desde el punto de vista social, al permitir que los trabajadores enfrenten mejor el costo de vida. Sin embargo, subrayó que las decisiones económicas tienen efectos en cadena y no ocurren de manera aislada.
Explicó que mientras las grandes empresas suelen tener mayor capacidad para absorber el incremento en la nómina, las PyMES enfrentan un escenario mucho más complejo. Negocios como tiendas de barrio, talleres o comercios locales podrían verse presionados si sus costos laborales aumentan sin que exista un crecimiento proporcional en sus ventas.
De no existir apoyos, alertó, esta situación podría traducirse en un alza de precios para los consumidores o, en el peor de los casos, en recortes de personal, afectando tanto al empleo como a la estabilidad económica local.
Ante este panorama, González Granados hizo un llamado a no dejar solas a las pequeñas empresas y a impulsar medidas de acompañamiento por parte de las autoridades, como subsidios temporales a las cuotas de seguridad social o periodos de gracia en el Impuesto Sobre Nómina.
Este tipo de apoyos, explicó, permitirían amortiguar el impacto inicial del aumento salarial mientras las empresas ajustan su productividad y modelo financiero, generando un equilibrio entre el bienestar de los trabajadores y la viabilidad del sector productivo local.