Una nube de humo negro se alza después de un ataque aéreo israelí a las afueras de Aita al-Shaab, una aldea cerca de la frontera sur de Líbano con Israel, sábado 4 de noviembre de 2023. (AP Foto/Hussein Malla)
RMEISH, Líbano (AP) — Aviones israelíes atacaron la frontera con Líbano el sábado, al tiempo que la milicia Hezbollah atacó varios puestos militares israelíes, a uno de los cuales alcanzó con dos cohetes poderosos.
Hezbollah dijo en un comunicado que sus combatientes atacaron al menos seis puestos israelíes a lo largo de la frontera, usando “cohetes y armas apropiadas”. Añadió que se alcanzaron “blancos directos y se destruyó equipos técnicos”.
La televisora Al-Mayadeen de Beirut informó que Hezbollah disparó dos cohetes Burkan, capaces de portar ojivas pesadas, a un puesto israelí conocido en Líbano como Jal al-Allam. Un funcionario de seguridad libanés confirmó que se utilizaron los cohetes Burkan por primera vez.
Los cohetes, cuyo nombre significa “volcán” en árabe, fueron utilizados anteriormente por Hezbollah y las fuerzas del gobierno sirio para destruir las fortificaciones de los combatientes de oposición sirios.
Hezbollah, fuertemente armada, tiene varios tipos de cohetes y misiles en su arsenal.
La televisora Al-Manar de Hezbollah dijo que los milicianos derribaron un globo de espionaje israelí sobre la aldea de Misgaf Am.
En las afueras de la aldea de Rmeish, en una zona escabrosa de la frontera, un ataque aéreo israelí provocó una espesa nube de humo. A la distancia se escuchaba ruido de cañones.
La agencia noticiosa estatal libanesa NNA informó de ataques aéreos alrededor de Labbouneh, Hibarieh y otras aldeas fronterizas.
El vocero militar israelí Avichay Adraee escribió en la red social X, antes Twitter, que aviones, tanques y cañones israelíes apuntaron hacia el origen de los disparos en el lado libanés de la frontera, así como depósitos de armas, infraestructura y puestos de Hezbollah.
Los tiroteos se han multiplicado a lo largo de la frontera entre Líbano e Israel desde la incursión de la milicia Hamas que causó más de 1.400 muertes en el sur de Israel.
Desde entonces, Israel ha lanzado una operación aérea y terrestre contra Gaza que ha causado más de 9.000 muertes, principalmente de civiles, en el enclave, según funcionarios de salud palestinos.
Un juez mexicano ordenó el pago de indemnizaciones tras el accidente aéreo ocurrido en 2018 en Cuba, donde murieron 112 personas, al determinar que el siniestro estuvo relacionado con fallas en el mantenimiento de la aeronave.
De acuerdo con documentos judiciales fechados el 31 de marzo y consultados por The Washington Post a través de la Agencia AP, un peritaje independiente concluyó que el hecho fue un “accidente institucional” derivado de negligencia sistemática en los trabajos de mantenimiento, señalando que el avión no debió despegar.
Con base en estos hallazgos, el juez resolvió que la empresa Aerolíneas Damojh, que operaba bajo el nombre comercial Global Air, deberá pagar 1.5 millones de dólares a cada una de las familias de los cuatro tripulantes mexicanos que promovieron la demanda inicial. La aerolínea no se presentó al juicio, por lo que fue sentenciada en ausencia.
El accidente involucró un Boeing 737 que se desplomó en un campo agrícola poco después de despegar del Aeropuerto Internacional José Martí. De las 113 personas a bordo, solo una mujer sobrevivió, mientras que la mayoría de las víctimas eran de nacionalidad cubana.
El informe pericial citado establece que los pilotos fueron la última línea de defensa, sin lograr evitar el impacto. Asimismo, señala que la causa principal fue la falta de mantenimiento adecuado por parte de la empresa propietaria.
El abogado de los demandantes, Samuel González, afirmó que desde el primer día en La Habana, el jefe de mantenimiento de la compañía reconoció ante los familiares que la aeronave no debía estar en operación.
La sentencia también identificó omisiones en los protocolos y deficiencias en la supervisión, factores que derivaron en el accidente y en la apertura de procesos legales por homicidio y demandas colectivas.
Mientras en Cuba las autoridades atribuyeron el hecho a error humano, en México se suspendió temporalmente a la empresa y se inició una investigación, sin que hasta el momento se haya informado su avance.
El litigio continúa, ya que se mantiene una demanda civil colectiva en representación de las víctimas, además de una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República. Según la defensa, la investigación enfrenta obstáculos debido a la falta de información por parte de autoridades cubanas.