«Si se toman en serio la crisis fronteriza, aprueben un proyecto de ley bipartidista y yo lo firmaré», argumentó el presidente.
Washington.- El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, presionó este viernes al Congreso para que saque adelante un acuerdo legislativo que impone mayores restricciones migratorias en la frontera sur del país a cambio de un nuevo paquete económico de ayuda a Ucrania.
En un comunicado, el mandatario pidió a los legisladores dar luz verde a este texto legal, que está siendo negociado por senadores del Partido Demócrata y del Partido Republicano, para «abordar la situación en la frontera».
«Si se toman en serio la crisis fronteriza, aprueben un proyecto de ley bipartidista y yo lo firmaré», argumentó el presidente.
Un grupo de senadores republicanos y demócratas negocia desde hace varias semanas un proyecto de ley que busca imponer mayores restricciones a la migración a través de la frontera, a cambio de un nuevo desembolso para financiar a Ucrania.
Sin embargo, el proyecto aún no cuenta el suficiente apoyo en la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, para ser aprobado.
En una carta publicada también el día de hoy, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, afirmó que el proyecto de ley que se está negociando ahora mismo «morirá» al llegar a la Cámara Baja.
«Desde el día en que me convertí en presidente, he asegurado a nuestros colegas del Senado que la Cámara no aceptaría ninguna contrapropuesta si no resolviera realmente los problemas creados por las políticas subversivas de la administración (en la frontera)», agregó Johnson.
Los republicanos ya presentaron ante el hemiciclo en mayo del año pasado un proyecto de ley en temas de migración, que incluye medidas radicales como retirar el apoyo federal a las oenegés que prestan ayuda humanitaria a quienes cruzan la frontera sur de Estados Unidos.
Aún no se conoce públicamente el contenido de la pieza legislativa que negocian en el Senado, pero en las reuniones para sacarla adelante se ha propuesto reanudar las expulsiones en caliente en la frontera y expandir la capacidad del Gobierno para deportar a migrantes, entre otras medidas restrictivas, según informaron a EFE fuentes cercanas a las discusiones.
La Casa Blanca no ha confirmado estas filtraciones, pero sí ha señalado que Biden está «abierto a compromisos» si los negociadores logran reunir los apoyos suficientes, detalló por escrito a EFE un portavoz del Gobierno.
Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no descarta sostener una reunión con el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, para abordar los distintos temas que marcan la relación bilateral, tanto en materia comercial como de seguridad.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de un encuentro, la jefa del Ejecutivo explicó que primero se deberá esperar a que el presidente estadounidense concluya las actividades relacionadas con su primer aniversario de gobierno, que se conmemora el 20 de enero. Señaló que después de esa fecha se buscaría establecer comunicación para definir los asuntos prioritarios.
La mandataria comentó que existe disposición de ambas partes para dialogar y revisar la agenda común. Indicó que, por ahora, Trump se encuentra concentrado en sus compromisos internos y que, una vez superado ese periodo, se analizará si es necesaria una reunión presencial.
Sobre la eventual visita del presidente estadounidense a Palacio Nacional, Sheinbaum respondió que ese escenario se evaluará más adelante y recordó que actualmente los dos países trabajan en los preparativos de la Copa del Mundo de la FIFA 2026, lo que también forma parte de la cooperación bilateral.
La presidenta se refirió además a la llamada telefónica que sostuvo con Trump el lunes pasado y negó versiones que señalaban un supuesto desencuentro. Aseguró que la conversación se desarrolló en buenos términos y que la despedida fue amable, con la expectativa de volver a comunicarse después del 20 de enero para valorar un posible encuentro.
En el ámbito económico, Sheinbaum expresó su confianza en que la relación comercial con Estados Unidos continuará pese a los comentarios recientes del mandatario norteamericano, quien restó importancia al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá y afirmó que su país no requiere vehículos producidos en territorio mexicano o canadiense.
La titular del Ejecutivo subrayó que las economías de los tres países se encuentran altamente vinculadas y que los principales defensores del acuerdo comercial son los propios empresarios estadounidenses. Recordó que las declaraciones de Trump se dieron durante un recorrido por una planta automotriz de Ford en Detroit, donde manifestó que no piensa en el tratado vigente.
Ante este panorama, la presidenta reiteró que el gobierno mexicano mantendrá el diálogo y la cooperación con su vecino del norte, con el objetivo de preservar los beneficios económicos y sociales que ha generado la integración regional.