El Consejo de Administración de Kimberly-Clark es presidido por Claudio González Laporte, quien ha sido acusado desde hace años por López Obrador de ser uno de los empresarios que buscó impedir su llegada a la Presidencia
De acuerdo a Forbes, está medida es generada por la desconfianza de algunas decisiones tomadas por la actual administración de AMLO.
El director general de Kimberly-Clark, Pablo González Guajardo, destacó que la empresa no realizará inversiones en el corto plazo. González Guajardo sostuvo que “la economía se ha desacelerado significativamente y el consumo interno solo está creciendo un poco y, desafortunadamente, continuamos viendo anuncios de nuevas políticas por parte del gobierno que podrían no ser lo que nos gustaría para comenzar a invertir en el corto plazo”.
En esta línea, mencionó informes de estimaciones sobre aumentos para el próximo año, no obstante, hizo referencia a la reducción de costos prevista para 2020. El Consejo de Administración de Kimberly-Clark es presidido por Claudio González Laporte, quien ha sido acusado desde hace años por López Obrador de ser uno de los empresarios que buscó impedir su llegada a la Presidencia.
“Claudio González es perverso e influyente. Participó en el fraude electoral del 2006 y, en diciembre del 2012, recomendó al gobierno que aumentara la gasolina de 10 a 20 pesos por litro, y le hicieron caso. Ahora le está pidiendo a EPN que nos robe la Presidencia. Es temible”, escribió López Obrador en febrero de 2018, en su última campaña electoral.
En la misma línea, López Obrador ha señalado al empresario de beneficiarse de los gobiernos “neoliberales”.
El Portal de Obligaciones y Transparencia revela que el grupo empresarial no tuvo que competir para ganar un solo contrato durante el sexenio de Enrique Peña Nieto y a través de la Distribuidora Conasupo (Diconsa), que depende directamente de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), recibió por adjudicación directa un monto de 296,115,818 pesos.
Gónzález Laporte es padre de Claudio X. González Guajardo, quien dirige la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, una de las involucradas en la resistencia legal que enfrentó el aeropuerto de Santa Lucía; en consecuencia, el mandatario ha tildado a González Guajardo de ser un conservador.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.