Conecta con nosotros

Salud y Bienestar

La IA llega a los hospitales, pero el médico sigue al mando

Published

on

La incorporación de la inteligencia artificial en la medicina se ha convertido en uno de los avances tecnológicos más relevantes de los últimos años; sin embargo, especialistas de la Universidad Autónoma de Chihuahua advierten que estas herramientas deben entenderse como un apoyo y no como un sustituto del médico.

El doctor Carlos Eduardo Cañedo Figueroa, docente de la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas de la UACH, explicó que la inteligencia artificial ya está transformando la atención en salud al facilitar procesos como la interpretación de estudios de imagen, el análisis de grandes volúmenes de datos clínicos, la detección temprana de enfermedades y la personalización de tratamientos, lo que se traduce en diagnósticos más precisos y una atención más ágil para los pacientes.

No obstante, subrayó que la tecnología carece de aspectos esenciales del ejercicio médico, como el juicio clínico, la experiencia profesional y la capacidad de tomar decisiones éticas ante escenarios complejos. Señaló que, aunque la inteligencia artificial puede procesar información con gran rapidez, no puede reemplazar el criterio humano ni la relación médico-paciente.

Desde la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas se destacó que el futuro de la atención médica no radica en una competencia entre humanos y máquinas, sino en un modelo de colaboración. Por ello, la formación de nuevos profesionales de la salud debe integrar el uso de herramientas tecnológicas con una sólida preparación ética, humanista y científica.

Especialistas de la UACH coincidieron en que la inteligencia artificial representa una oportunidad para fortalecer los sistemas de salud y mejorar la calidad de la atención, siempre que el médico conserve su papel central como responsable del cuidado integral, humano y ético de los pacientes.

Revista

Beber hasta perder el control: el nuevo hábito que supera al “binge drinking” y prende alertas de salud

Published

on

Un patrón de consumo de alcohol más extremo que el conocido binge drinking comienza a preocupar a especialistas en salud pública, al ser identificado como más peligroso y cada vez más frecuente, especialmente entre adultos de mediana edad.

Investigaciones recientes advierten sobre el llamado “high-intensity drinking”, una práctica que consiste en consumir ocho o más bebidas alcohólicas seguidas en mujeres y diez o más en hombres durante una sola ocasión. Este nivel de ingesta supera ampliamente el estándar tradicional de consumo excesivo, definido como cuatro o cinco bebidas en un periodo corto.

De acuerdo con los estudios citados por especialistas en adicciones, este tipo de consumo puede elevar el nivel de alcohol en sangre por encima del 0.2 por ciento, lo que incrementa de forma significativa el riesgo de intoxicación grave, apagones de memoria, accidentes, lesiones, hospitalizaciones e incluso la muerte.

Aunque durante años el consumo excesivo de alcohol se asoció principalmente con jóvenes universitarios, los datos muestran un cambio relevante. Mientras las tasas de binge drinking han disminuido entre jóvenes, el consumo de alta intensidad ha crecido entre personas mayores de 30 años, tanto hombres como mujeres, quienes reportan beber grandes cantidades en contextos sociales o como una forma de afrontar el estrés.

Especialistas señalan que este patrón no solo afecta a quien bebe, sino que también se relaciona con violencia, accidentes viales, daños materiales y conflictos familiares. Además, el riesgo de desarrollar un trastorno por consumo de alcohol aumenta conforme se incrementa la cantidad ingerida por ocasión.

Expertos subrayan que distinguir entre consumo excesivo y consumo de alta intensidad es clave, ya que el impacto en la salud y la seguridad es considerablemente mayor cuando se duplican las cantidades de alcohol. En este contexto, reiteran que la prevención y la concientización son fundamentales para reducir un hábito que, aunque normalizado en algunos entornos, representa un riesgo serio y creciente.

Continuar Leyendo
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Más visto