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Los banqueros mexicanos no tienen miedo al candidato presidencial López Obrador

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Los principales bancos del país conocen las tendencias políticas rumbo a las elecciones presidenciales en México en 2018, así como la posibilidad de un cambio de Gobierno con la victoria del presidente de Morena, Andrés Manuel López Obrador.
Entrevistados por El Universal, la Asociación de Bancos de México, BBVA Bancomer, CitiBanamex, Santander, HSBC Banorte y Banco Azteca coincidieron en que mientras se mantenga la estabilidad económica y se respeten las instituciones, los bancos en México podrán trabajar con cualquier candidato que gane las elecciones del año próximo.
«El sistema bancario va a trabajar con cualquier persona que ocupe los cargos públicos. Va a trabajar con mucho ahínco, con la misma confianza en el país, pero sí hay que cuidar las instituciones. Me refiero a cualquier candidato, porque la tentación es decir populismo igual a López Obrador y no, el populismo puede ser de derechas, izquierdas, nacionalista, xenofóbico. Estamos viviendo situaciones en las cuales, por ejemplo, el presidente Trump, más allá de las políticas que llegue a aplicar llegó con un discurso populista», dijo el presidente de la Asociación de Bancos de México, Luis Robles Miaja.
Estabilidad macroeconómica
Para el director general de CitiBanamex, Ernesto Torres Cantú, lo que no debe de cambiar en México en las elecciones de 2018 es la estabilidad macroeconómica de los años recientes, así como la implementación de las reformas.
«Lo que necesitamos es que el modelo de país se consolide y los actores se comprometan con este modelo de país. Eso es fundamental. Comprometidos con ese modelo de país, gane quien gane. Pero quien no esté comprometido con eso sí tendríamos un problema», dijo el directivo.
En opinión del director general de BBVA Bancomer, Eduardo Osuna, un cambio de política será negativo si no va en la en la ruta del crecimiento del país y sus instituciones que se ha seguido en los recientes 30 años, aunque confió en la fortaleza de instituciones como el Banco de México.
«Siempre hemos estado preocupados con los cambios sexenales, pero también hay que ir construyendo el futuro en el largo plazo. Hay elecciones en junio que ya veremos qué ocurre; 2018 está lejísimos. Bancomer está aquí de largo plazo y van a haber muchos cambios sexenales. Tenemos que aprender a vivir como en muchos países donde llega un partido y se va otro», destacó el directivo.
Para BBVA Bancomer, hasta el momento la posibilidad de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte se está inclinando hacia una discusión sobre los puntos de acuerdo entre los tres países y no hacia una ruptura del tratado entre Canadá, Estados Unidos y México.
En ese sentido, Osuna destacó que la economía mexicana ha tenido un ligero repunte como consecuencia de una mejora en la manufactura de Estados Unidos, aunado a un buen desempeño de la demanda interna, que ha sido el motor de la economía nacional en los últimos años.
No importa la tendendencia
El presidente del Consejo de Administración de Grupo Financiero Santander, Marcos Martínez, dijo que no importan las tendencias políticas, porque la banca tiene un rol en el desarrollo económico y lo mantendrá en el desarrollo del país.
«En todos los sistemas, no importa si el presidente tiene un perfil o el otro, hay sistema financiero. El presidente que venga tendrá sus ideas de qué país quiere y qué tiene que hacer la banca y la banca tendrá una respuesta dependiendo de los planes que tenga de qué es lo que va a hacer para que le vaya mejor a su proyecto, pensando en el país», dijo.
Para el director general de Banco Azteca, Alejandro Valenzuela, en el cambio de Gobierno de 2018, lo importante será el andamiaje jurídico y legal que evite cualquier exceso de quien gane las elecciones.
«México tiene elecciones muy importantes y tengo fe y confianza absoluta de que el pueblo mexicano ha madurado enormemente y tomará la decisión que, en ese momento, le conviene al país, pero tenemos que fortalecer las instituciones para que no haya excesos. Siempre cuando se habla de un tema presidencial o empresarial se habla de pesos y contrapesos. En la medida que un país los tiene, no debemos temer a nada, al contrario, veo el futuro con optimismo», dijo.
El director general de HSBC México, Nuno Matos, dijo que la firma está presente en 71 países, donde la mayoría son mercados emergentes, donde se presentan episodios de incertidumbre.
«Habrá una elección presidencial en 2018. Como todas las elecciones en el mundo, alguna incertidumbre traerá y alguna volatilidad. No nos preocupa. Estamos convencidos de que las instituciones mexicanas son suficientemente fuertes. Nuestros planes son de un HSBC para siempre en México. Así que haremos banca en todas las circunstancias», aseguró.
Finalmente, el director general de Grupo Financiero Banorte, Marcos Ramírez, dijo que la institución ha estado en el país más de 150 años con lo que están preparados para cualquier cambio de Gobierno. «Podemos trabajar con quien nos pongan y será cosa de irnos adaptando», dijo.

Fuente: EconomíaHoy

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Apalancamiento financiero: la herramienta que puede acelerar el crecimiento de un negocio

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El apalancamiento financiero puede convertirse en un aliado para expandir un negocio o aumentar el alcance de una inversión, siempre que se utilice con una estrategia clara y una evaluación adecuada de los riesgos.

Este mecanismo consiste en utilizar recursos ajenos, como créditos o préstamos, para financiar proyectos de crecimiento con la expectativa de que los rendimientos generados superen el costo de la deuda adquirida.

En el caso de un negocio en expansión, el apalancamiento puede servir para contratar personal, adquirir maquinaria, ampliar instalaciones o automatizar procesos. La intención es aumentar la capacidad operativa y responder a una demanda creciente sin depender únicamente del capital propio.

Sin embargo, este recurso implica una relación directa entre riesgo y rendimiento. Cuando una inversión financiada con deuda genera ganancias superiores al costo del crédito, el resultado es positivo. En contraste, si los ingresos no alcanzan para cubrir las obligaciones financieras, las pérdidas pueden ampliarse. También existe un escenario neutro, en el que no se registran ganancias ni pérdidas significativas.

La incorporación de tecnología suele ser uno de los usos más comunes del apalancamiento financiero. Una mayor productividad permite producir más con los mismos recursos y reducir costos operativos, lo que puede mejorar los márgenes de ganancia. No obstante, el compromiso de realizar pagos periódicos por el préstamo permanece independientemente del desempeño del negocio.

Antes de recurrir a este tipo de financiamiento, es importante analizar si los intereses serán sostenibles y si el proyecto generará suficientes ingresos o ahorros para justificar la inversión. La diferencia entre el costo de la deuda y el retorno esperado es uno de los factores clave para determinar si el apalancamiento será beneficioso.

La herramienta también puede aplicarse en inversiones personales o empresariales. Entre sus principales ventajas destacan la posibilidad de invertir más capital del disponible, aumentar potencialmente la rentabilidad y diversificar inversiones. Entre los riesgos figuran la ampliación de pérdidas, la necesidad de monitorear constantemente los resultados y la obligación de contar con liquidez para enfrentar escenarios adversos.

El nivel de apalancamiento se calcula dividiendo el valor total de la inversión entre los recursos propios aportados. Por ejemplo, una inversión de 20 mil pesos financiada con 2 mil pesos de capital propio equivale a un apalancamiento de 1 a 10.

Especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente la capacidad de pago y los riesgos antes de asumir deuda, ya que un mayor nivel de apalancamiento incrementa tanto el potencial de ganancia como la posibilidad de pérdidas.

Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool 

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