México.-Marina Badui, mamá de Yoseline Hoffman, decidió pronunciarse por primera vez sobre la situación de su hija, mejor conocida como YosStop, y exigir justicia a las autoridades de la Ciudad de México, a través de un comunicado que compartió en su cuenta de Instagram.
Pese a que su hijo, Ryan Hoffman, había pedido que se respetara su silencio, hace unos días, Marina decidió compartir su sentir con sus seguidores y aprovechar para pedir ayuda y la liberación de la influencer, quien desde el pasado 29 de junio fue privada de su libertad, tras ser denunciada por Ainara Suárez, por describir un video en el que la joven aparece siendo menor de edad.
“Hola, buenas tardes, cómo están. Soy Marina, la mamá de Yoseline. Como ustedes saben, hace unos días se llevaron injustamente a mi hija. Llegaron a su domicilio más de 40, 45 elementos de la policía y se la llevaron directamente a un penal como si ella fuera una delincuente, como si fuera una criminal”, comentó Badui, quien posteriormente pidió apoyo a las mujeres.
Aunado a ello, la mamá de YosStop agregó: “Yoseline es una mujer emprendedora, ella ha conseguido todo lo que ha hecho por su propio esfuerzo y trabajo, es una buena persona… Ella es comunicóloga y se dedica a las redes sociales y yo pido justicia porque lo que están haciendo es injusto para ella. Yo le pido a todas las mujeres que alcen la voz, a todas las autoridades, a ti Claudia Sheinbaum, tú sabes, tú eres madre, tú eres mujer, y quisiera que me entendieras por lo que estoy pasando, porque no es justo que mi hija esté privada de su libertad en una cárcel”.
“Lo que está pasando no es normal, es una injusticia y yo pido la libertad para mi hija y que se haga justicia. A mi hija la amo, Yoseline te quiero”, finalizó el mensaje.
El material que dura casi dos minutos ya cuenta con miles de reproducciones y ‘me gusta’, además de los mensajes de apoyo de Ryan Hoffman y Grecia González, hijo y nuera de Badui, quienes le demuestran su apoyo y cariño.
Un patrón de consumo de alcohol más extremo que el conocido binge drinking comienza a preocupar a especialistas en salud pública, al ser identificado como más peligroso y cada vez más frecuente, especialmente entre adultos de mediana edad.
Investigaciones recientes advierten sobre el llamado “high-intensity drinking”, una práctica que consiste en consumir ocho o más bebidas alcohólicas seguidas en mujeres y diez o más en hombres durante una sola ocasión. Este nivel de ingesta supera ampliamente el estándar tradicional de consumo excesivo, definido como cuatro o cinco bebidas en un periodo corto.
De acuerdo con los estudios citados por especialistas en adicciones, este tipo de consumo puede elevar el nivel de alcohol en sangre por encima del 0.2 por ciento, lo que incrementa de forma significativa el riesgo de intoxicación grave, apagones de memoria, accidentes, lesiones, hospitalizaciones e incluso la muerte.
Aunque durante años el consumo excesivo de alcohol se asoció principalmente con jóvenes universitarios, los datos muestran un cambio relevante. Mientras las tasas de binge drinking han disminuido entre jóvenes, el consumo de alta intensidad ha crecido entre personas mayores de 30 años, tanto hombres como mujeres, quienes reportan beber grandes cantidades en contextos sociales o como una forma de afrontar el estrés.
Especialistas señalan que este patrón no solo afecta a quien bebe, sino que también se relaciona con violencia, accidentes viales, daños materiales y conflictos familiares. Además, el riesgo de desarrollar un trastorno por consumo de alcohol aumenta conforme se incrementa la cantidad ingerida por ocasión.
Expertos subrayan que distinguir entre consumo excesivo y consumo de alta intensidad es clave, ya que el impacto en la salud y la seguridad es considerablemente mayor cuando se duplican las cantidades de alcohol. En este contexto, reiteran que la prevención y la concientización son fundamentales para reducir un hábito que, aunque normalizado en algunos entornos, representa un riesgo serio y creciente.