María Amparo Martínez, directora del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (Inecc), indicó que durante 2014 se generaron 358 mil toneladas de residuos electrónicos en el país.
De ellos, 40 por ciento (143 mil toneladas) se encuentra en las viviendas; 50 por ciento (179 mil toneladas) en los tiraderos y solo 10 por ciento (36 mil toneladas) se recicla, informó la titular del Inecc, organismo perteneciente a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
“La mayor concentración de residuos se localiza en el centro y norte del país. Uno de los factores es el poder adquisitivo con que cuentan los habitantes de esas zonas”, detalló la funcionaria.
Evitar contaminación
En este sentido, durante la inauguración del foro sobre el ciclo productivo del reciclaje de residuos electrónicos en México se habló sobre la importancia de implementar las medidas necesarias para que se reduzca el impacto ambiental con trabajos conjuntos entre el gobierno y empresas generadoras, sobre todo ahora que el apagón analógico incrementará este tipo de desechos.
En 2013, las empresas que se dedican a dar un uso nuevo a los materiales que se tiran a la basura obtuvieron ganancias por 3 mil millones de dólares, de acuerdo con Javier Altamirano, representante de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti).
Altamirano enfatizó que “debe consolidarse una simbiosis industrial, es decir, que las empresas reutilicen los subproductos o residuos para que la basura electrónica represente una menor cantidad”, señaló.
Según datos proporcionados en el encuentro, construir una computadora implica 70 por ciento de la energía que requiere esta para su funcionamiento durante su vida útil; por ejemplo, solo fabricar un microchip implica el uso de casi 40 litros de agua, y se calcula que para 2018 haya 1.4 teléfonos móviles por cada habitante en el planeta.
De acuerdo con el representante de la Canieti, México se ha comprometido a no liberar sustancias que dañen el ambiente en diversos convenios; sin embargo, opinó, debe actualizarse la normatividad para que no sea opcional evitar la generación de sustancias dañinas.
La directora del Inecc señaló al respecto que “se va a elevar el marco de cumplimiento a escala internacional” para garantizar la reducción de afectaciones ambientales.
Licitarán reciclaje
Por la transición a la televisión digital terrestre —conocida como apagón analógico—, la Semarnat presentó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) un programa para el manejo de los residuos electrónicos, ya que el cambio implica desechar aproximadamente 38 millones de televisores viejas en 3 años.
Según el subsecretario de Fomento Ambiental Urbano y Turístico de la Semarnat, Carlos Sánchez Gazca, esta dependencia dará puntual seguimiento a la licitación que deberá realizar la SCT para reciclar esos televisores, pues las empresas que resulten ganadoras del concurso deberán desarrollar un proyecto integral para el manejo de residuos.
“Lo que entregamos a la SCT es un plan que está contemplado dentro del programa del apagón analógico; si bien lo que les dimos es muy elemental, el de las empresas que participen en la licitación debe ser mucho más puntual, por lo que sí participaremos en la observación y, en caso de requerirlo, en la autorización”, dijo Sánchez.
El directivo destacó que la mayoría de los desechos electrónicos son computadoras y teléfonos celulares, pero habrá más televisores debido a la transición al sistema digital.
“Los desechos serán paulatinos, en principio porque aún están en el proceso de entrega de televisiones en la SCT, además los especialistas han afirmado que en tres años la gente se dará cuenta de que tienen que deshacerse de éstas, pues primero intentarán adaptarlas, pero cuando vean que el consumo de energía es muy alto (y si además compran un decodificador será mayor), entonces decidirán desecharlas”, explicó.
Al respecto, Martínez comentó que los televisores análogos son aparatos que contienen sustancias nocivas para el ambiente y un mal manejo propicia que se liberen, por lo que si no se toman medidas ahora, “el problema nos va a rebasar”.
Milenio