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En México un hogar rico percibe 20 veces más que uno pobre: INEGI

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En México la brecha entre las familias que perciben más ingresos contra las que menos ganan tienen es bastante amplia: 20 veces.

Los hogares pertenecientes al decil 10, es decir los que mayores ingresos reciben, obtuvieron en promedio 161,568 pesos cada trimestre durante el año pasado, cifra 19.8 veces mayor al de las familias del decil 1 (los que menos ganan), que fue de 8,169 pesos, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En cuanto al tamaño de población –menores a 2,500 y mayores a 2,500 habitantes–, existe un comportamiento similar, pues mientras que para las áreas urbanas la brecha fue de 19 veces, en poblaciones rurales, el margen se colocó en 21.5.
Sin embargo, el Inegi no ofreció una base comparativa de este indicador respecto a años previos.

En cuanto a la clasificación por entidad federativa, la que registró mayores niveles de ingreso trimestral fue Nuevo León, con 66,836 pesos. Le siguieron la Ciudad de México (61,622 pesos), Baja California Sur (61,361 pesos) y Aguascalientes (59,434 pesos).

En tanto, los estados con menor nivel de ingreso por hogar fueron Guerrero (27,584 pesos), Oaxaca (28,715), Chiapas (29,648) y Veracruz (31,328).

El estudio Módulo de Condiciones Socioeconómicas (MCS) 2015 clasifica a los hogares del mismo tamaño en conjuntos denominados deciles, a través de los cuales se pudo identificar el nivel de ingresos de cada uno.

Como parte del MCS, el INEGI destacó un crecimiento en el ingreso corriente de los hogares mexicanos durante 2015, con un registro de 1,524 millones 262,517 pesos (mdp). De este monto de ingresos, el 13.1% correspondió a las áreas rurales y el 86.9% a las áreas urbanas.

Dinero

Tasas de interés: claves para entender créditos e inversiones

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Las tasas de interés son uno de los principales factores para determinar el costo de un crédito y el rendimiento de una inversión, aunque su funcionamiento continúa siendo desconocido para muchas personas.

De acuerdo con especialistas financieros, las tasas de interés representan el costo de usar dinero prestado o la recompensa por ahorrar e invertir recursos en lugar de gastarlos de inmediato. Su análisis permite identificar si un financiamiento resulta más caro o accesible y también calcular el rendimiento esperado de una inversión.

Entre los principales tipos de tasas de interés se encuentra la tasa fija, que permanece sin cambios durante toda la vigencia de un crédito o inversión. Por ejemplo, si una persona contrata un crédito hipotecario con una tasa fija anual de 12 por ciento, ese porcentaje no se modificará durante el plazo acordado.

También existe la tasa variable, cuyo comportamiento depende de factores externos, como los movimientos en las tasas de referencia del Banco de México. Este tipo de tasa puede aumentar o disminuir con el tiempo, lo que impacta directamente en el monto a pagar.

Otra clasificación corresponde a la tasa nominal, que es la que comúnmente aparece en anuncios financieros y no contempla el efecto de la inflación. En contraste, la tasa real refleja el rendimiento efectivo una vez descontada la inflación.

En el caso de los créditos con tasa fija, los pagos se mantienen estables, lo que brinda mayor certidumbre a quienes buscan evitar variaciones derivadas de la economía. Sin embargo, los especialistas recuerdan que además de la tasa deben considerarse otros costos como comisiones, plazos, amortizaciones y penalizaciones.

Por otro lado, las tasas variables implican un mayor nivel de riesgo, ya que pueden beneficiar o afectar al usuario dependiendo de las condiciones del mercado.

En materia de inversiones, los rendimientos pueden calcularse mediante interés simple o compuesto. El interés simple se genera únicamente sobre el monto inicial invertido, mientras que el compuesto considera tanto el capital original como los intereses acumulados.

Especialistas explican que el interés compuesto permite un crecimiento acelerado del dinero a largo plazo, especialmente cuando la capitalización ocurre de manera frecuente. Como ejemplo, una inversión de 100 pesos con rendimiento anual de seis por ciento durante 20 años alcanzaría 320 pesos con interés compuesto, mientras que con interés simple llegaría a 220 pesos.

Hasta el momento, especialistas recomiendan analizar el tipo de tasa y las condiciones financieras antes de contratar un crédito o realizar una inversión.

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