El mundo del rock está de luto. Bob Weir, guitarrista, vocalista y uno de los fundadores de Grateful Dead, falleció a los 78 años de edad tras una dura batalla contra el cáncer y complicaciones pulmonares.
Fue en julio de 2025 cuando el propio músico dio a conocer que había sido diagnosticado con cáncer. A pesar de someterse a diversos tratamientos, Weir enfrentó la enfermedad con entereza y continuó activo hasta donde su salud se lo permitió. Su familia confirmó el fallecimiento a través de un emotivo mensaje en las redes sociales del artista, donde señalaron que murió en paz, rodeado de sus seres queridos.
En el mensaje, destacaron no solo su valentía frente a la enfermedad, sino también la dimensión humana y artística de Weir, a quien describieron como una fuerza creativa única que transformó la música estadounidense durante más de seis décadas, construyendo una comunidad que trascendió generaciones.
Tras recibir su diagnóstico, Bob Weir aún tuvo la oportunidad de celebrar sus 60 años de carrera con tres conciertos consecutivos en San Francisco, su ciudad natal, presentaciones que con el tiempo serían vistas como una despedida simbólica de los escenarios.
Grateful Dead, banda fundada en 1965, marcó un antes y un después en la historia del rock al convertirse en pionera de las jam bands y de la cultura contracultural. Su fusión de rock, folk, blues y jazz, acompañada de largas improvisaciones, dio origen a una conexión inquebrantable con sus seguidores, conocidos como los “Deadheads”.
El grupo también hizo historia al presentarse frente a las pirámides de Egipto a finales de los años setenta y al ingresar al Salón de la Fama del Rock & Roll en 1994. La banda se disolvió en 1995 tras la muerte de Jerry Garcia, pero su legado permaneció intacto.
Tras conocerse la noticia, figuras del rock como John Fogerty, Sammy Hagar, Slash, Joe Satriani y Les Claypool expresaron su pesar y reconocieron la enorme influencia de Bob Weir, cuyo legado musical y espiritual seguirá vivo en la historia del rock.