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Mujeres filipinas se embarazan, salen de su país y venden a sus bebés

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Las redes de trafico de personas que operan en Filipinas apuntan ahora hacia los bebés de las mujeres embarazadas, a las que facilitan el viaje a otro país para que den a luz y se desprendan de los recién nacidos a cambio de dinero, en lo que se ha convertido en otra modalidad de tráfico humano.

De este método se tuvo noticia por vez primera a finales del año pasado, cuando las autoridades de Malta alertaron del caso de una mujer filipina embarazada de siete meses que había viajado a ese país del Mediterráneo como turista en 2010.

«Una vez en Malta, dio a luz y dejó a su hijo allí, suponemos que a cambio de dinero. No hay duda de que es una forma de tráfico», explica a Efe Bernadette Abejo, directora del Panel para la Adopción Internacional de Filipinas, la oficina del Gobierno que tramita todas las adopciones internacionales.

Según UNICEF, entre 60 mil y 100 mil personas son víctimas de la trata de personas en Filipinas todos los años. Aunque hasta el momento es el único caso documentado, Abejo subraya que «sin duda se han producido más».

«Nos han llegado informes no oficiales de las autoridades de Malta y de otros sitios. Nos llegan noticias sobre estos casos a veces, pero no podemos hacerlos públicos hasta que no obtenemos todas las pruebas. Tampoco tenemos informes de cómo operan estos grupos», añade.

Hace unas semanas el congresista Rufus Rodriguez, del partido Abante Mindanao, dijo en el Parlamento que las bandas dedicadas al tráfico de personas fijan su blanco en mujeres pobres a las que facilitan los documentos necesarios, billetes de avión y algo de dinero para que viajen al extranjero y entreguen allí al bebé.

El caso maltés sólo se descubrió cuando los padres adoptivos de la criatura iniciaron los trámite burocráticos para legalizar su situación.

Una de las personas que ayudó a la madre biológica a viajar está siendo juzgada por el falso testimonio que prestó al comparecer ante las autoridades de inmigración maltesas, ya que omitió que la mujer estaba encinta cuando avaló su entrada en el país.

«Sólo nos podemos enterar de casos así años después. También tenemos el caso de un niño que fue dejado en Austria de forma ilegal con un año y medio. Sólo cuando nos informan las autoridades del país en cuestión podemos obtener esas informaciones», se lamenta Abejo.

Aunque las autoridades filipinas se han comprometido a redoblar esfuerzos con el fin de combatir este método, Abejo recuerda que resulta prácticamente imposible controlar a todas las mujeres que abandonan el país asiático como turistas.

«Quizá se deba limitar el viaje de las mujeres en un avanzado estado de gestación. Resulta bastante fácil detectar a una mujer embarazada de siete meses», propone la directora del Panel de Adopción Internacional.

Abejo recuerda que esta nueva forma de venta de niños no hace más que agravar un problema que afecta a Filipinas desde hace décadas.

«Hemos detectado en los últimos años casos de niños que son vendidos en Singapur. Los traficantes consiguen toda la documentación necesaria y de esta forma burlan los controles. Con los esfuerzos de los últimos años, hemos rescatado a muchos niños que iban a ser vendidos, pero la mayor parte de las veces no nos enteramos», admite Abejo.

Sus recientes progresos han sacado a Filipinas de la lista negra de países permisivos elaborada por Estados Unidos, pero la venta de niños en adopción todavía no está tipificada como delito penal en la ley de tráfico humano promulgada en 2003.

«Ese aspecto está pendiente de aprobación, pero de momento sólo se contempla el tráfico para prostitución y trabajo», dice Abejo.

El pasado año 406 niños filipinos de entre 0 y 15 años fueron adoptados de forma legal por familias de Norteamérica, Asia, Oceanía y Europa.

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Declaran a Meta y YouTube culpables de adicción a las redes sociales; deberán pagar 3 mdd

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Un tribunal en Los Ángeles, California determinó que Meta y Google deberán pagar 3 millones de dólares a una usuaria afectada por adicción a las redes sociales. De acuerdo con la tendencia, Meta, propietaria de Facebook e Instagram, es culpable de poner en riesgo la salud de la usuaria.

El Tribunal determinó que ambos gigantes tecnológicos actuaron con negligencia al poner en riesgo la salud mental y no advertir sobre las consecuencias de salud a sus usuarios.

Kaley demandó a Meta y Google por adicción

El juicio comenzó en enero, luego de que una Kaley, una joven de 20 años demandara a Meta y Google bajo el argumento de haberse vuelto adicta a aplicaciones como Instagram y Youtube durante su infancia. La sentencia determina que Meta tendrá que solventar el 70 por ciento de monto, lo que se traduce en cerca de 2 millones 100 mil dólares.

Joseph VanZandt, abogado que representa a familias que demandaron a las empresas tecnológicas, aseguró que el juicio es un paso adelante para que los gigantes tecnológicos de Silicon Valley rindan cuentas.

“Este veredicto trasciende un solo caso. Durante años, las empresas de redes sociales se han lucrado aprovechándose de los niños, ocultando sus características de diseño adictivas y peligrosas. El veredicto de hoy es un referéndum – desde un jurado hasta toda la industria – que demuestra que ha llegado la rendición de cuentas”, aseguró Joseph en un comunicado.

Un portavoz de Meta aseguró que la compañía no está de acuerdo con la multa; sin embargo, Google no ha respondido al veredicto. El veredicto ocurre luego de que un jurado de Nuevo México determinara que Meta debe pagar una indemnización de 375 millones de dólares por no utilizar medidas de seguridad para proteger a usuarios menores de edad contra depredadores sexuales en Instagram y Facebook.

¿Qué le ocurrió a Kaley tras utilizar Youtube e Instagram desde pequeña?

El jurado, conformado por cinco hombres y siete mujeres, escuchó versiones contrarias sobre el rol e influencia que tuvieron las paltaformas digitales en la salud mental de Kaley. La demandante, originaria de Chico, California, aseguró que empezó a utilizar Youtube desde los 6 e Instagram desde los 11 años.

De acuerdo con la defensa legal de Kaley, Instagram y Youtube fueron diseñados con el propósito de hacerse adictivas, pese a que tenían conocimiento sobre el impacto negativo en los menores y jóvenes usuarios. El equipo legal expuso un documento de Meta en el que se aseguraba que Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, describió sus esfuerzos para retener a menores y jóvenes en sus plataformas con el objetivo de “tener un gran éxito”. Otro de los documentos internos exponía que los niños de 11 años tenían cuatro veces más probabilidades de mantener su cuenta de Instagram , en comparación con otras aplicaciones en el mercado, lo anterior pese a que la plataforma exige que los usuarios tengan un mínimo de 13 años.

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