El pasado viernes se grabó el programa ‘Montse y Joe’, en el que estuvieron como invitados especiales los cubanos Niurka Marcos y Adrián Di Monte, y es que la temática del show trataba sobre la cultura, las riquezas y el talento de ese país.
La grabación transcurrió con normalidad, sin embargo un problema sería desatado luego de que Niurka no aceptara con simpatía uno de los comentarios de Montserrat.
Todo comenzó cuando Niurka se subió sobre Montserrat para simular un tipo de juego sexuale, lo que provocó que la conductora empezará a llevarse ‘’pesado’’ con la cubana; pero la gota que derramó el vaso fue cuando Oliver, al parecer a manera de broma, le pidió a Niurka que abandona el foro.
Niurka se tomó muy enserio la petición de Montse, tanto que se ofendió y dejó abruptamente las grabaciones. De principio se creyó que se trataba de una broma, sin embargo, Niurka no detuvo su paso y desapareció del set, por lo que una confundida Montserrat fue tras ella para disculparse, pero ni eso fue suficiente para hacer volver a la bailarina.
Poco después, Yolanda Andrade descartó que existiera algún problema entre Niurka y Montserrat. No contaba con que la cubana daría su propia versión de los hechos.
Niurka recurrió a las historias de Instagram para aclarar que sí se había suscitado una situación y no dudó en hablar de ello. Hasta le envió un mensaje a Montserrat.
“A ver Montserrat, vamos por partes. Mi lenguaje corporal nunca fue de enojo, fue veloz y divertido. Tú dijiste ‘Niurka, ya vete’ y me fui, me seguiste arrepentida, pero la verdad es que te quisiste lucir. Montse & Joe’’, explica Niurka.
Después cuestiona sobre por qué tratar mal a los invitados que van gratis a su programa para ayudarle a subir el raiting.
“Tontita, se te olvidó que la reina de la polémica soy yo y no puedes venir a bailar a casa del trompo. Ese saco te queda grande, amiga recuerda que tú perteneces al club de las mustias. Si se te ocurrió a ti o te lo apuntó tu producción, ojo, el gran error fue subestimarme”, comenta.
“Y no te preocupes, no es primera vez que me corren de algún programa. No te sientas tan importante, no es para tanto ¡perra!”.
Cabe señalar que, hasta el momento, Oliver no ha respondido a las declaraciones de Niurka.
El estreno de “Last Breath”, la nueva colaboración entre Kanye West y Peso Pluma, se convirtió en un fenómeno global al mezclar música urbana con referencias directas a la cultura popular mexicana.
El tema forma parte del álbum Bully, cuyo lanzamiento fue acompañado por una estrategia visual centrada en la lucha libre mexicana y símbolos icónicos del país.
Un lanzamiento con identidad mexicana
La campaña de Bully fue más allá de lo musical. Durante su presentación, Kanye West apostó por una estética inspirada en el pancracio nacional, incorporando máscaras de figuras legendarias como El Santo y Blue Panther.
El evento incluyó una listening party con rings de lucha libre y luchadores en escena, lo que reforzó la narrativa visual del álbum y generó amplia conversación en redes sociales.
“Last Breath”: fusión musical y cultural
La canción destaca por combinar español e inglés, además de integrar sonidos influenciados por la música latina. La participación de Peso Pluma aporta elementos de corridos tumbados, consolidando la presencia del regional mexicano en producciones globales.
Este sencillo marca otro paso en la colaboración entre ambos artistas, quienes previamente ya habían coincidido en otros proyectos musicales.
Homenaje al El Chapulín Colorado
El videoclip de “Last Breath” refuerza el enfoque cultural con múltiples referencias visuales. Entre las más destacadas está la aparición del “chipote chillón”, el icónico objeto del personaje creado por Roberto Gómez Bolaños.
En una de las escenas, un niño utiliza este símbolo dentro de un ring de lucha libre, fusionando el imaginario del entretenimiento mexicano con la narrativa del video.
Además, se incluyen guiños a figuras internacionales como Tiger Mask, ampliando el diálogo cultural que propone el proyecto.
Impacto global
La colaboración entre Kanye West y Peso Pluma no solo resalta por su propuesta sonora, sino por convertir a la cultura mexicana en el eje central de una producción de alcance internacional.
El resultado es un proyecto que utiliza la música y lo visual como puente entre audiencias, posicionando elementos tradicionales mexicanos dentro de la conversación global contemporánea.