Una niña que arrastra hasta un cubo de basura una piñata del candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, es la protagonista del video de la canción «Fortunate Hijo», versión del clásico tema «Fortunate Son» del grupo Creedence Clearwater Revival.
Estrenado hoy en las principales plataformas de video, el clip del tema grabado por el grupo californiano Bang Data, y que forma parte del álbum «Quiero Creedence», hace eco del actual contexto electoral en el país y, en especial, de la repetitiva retórica del magnate neoyorquino hacia los inmigrantes.
«El problema es el prejuicio que existe contra el latino, aunque no sea indocumentado y para nosotros eso es lo que representa esa piñata», afirmó a Efe Juan Manuel Caipo, hijo de peruanos y batería de la banda.
En el video, un Trump en forma de piñata es arrastrado por barrios hispanos de Los Ángeles (EE.UU.), entre murales poblados de iconos de la cultura latinoamericana, Emiliano Zapata entre ellos, y figuras de la música como David Bowie, sobre los que el grupo interpreta una versión bilingüe de «Fortunate Son».
«Obviamente es Trump, pero al mismo tiempo para nosotros esa piñata simboliza la gente que piensa de esa manera», señaló Caipo, que además es productor ejecutivo de «Quiero Creedence», un álbum en el que artistas como Juan Gabriel, Enrique Bunbury, Andrés Calamaro y Juanes rinden tributo al grupo californiano de los años 70 liderado por John Fogerty.
En este disco, cuyo primer sencillo fue «Have You Ever Seen The Rain» (Gracias al sol)», interpretado en español por el mexicano Juan Gabriel, el grupo participó con «Fortunate Son», de «un trasfondo sociopolítico muy fuerte» según Caipo, y además el preferido del otro socio de la banda, el vocalista Deuce Eclipse, hijo de inmigrantes nicaragüenses.
La versión incorpora una parte de rap en cuya letra está volcada a lo que ambos «viven como latinos en el país», tal como explica Caipo, que destacó que en el grupo muchos conocen gente que no tienen papeles o que incluso fueron deportados.
«Yo nací en Los Ángeles, pero mi familia volvió a vivir a Perú. Cuando regresé, la gente creía que era mexicano y me preguntaban donde había comprado mi pasaporte, a pesar de que yo tenía papeles por nacer aquí», reveló Caipo, quien proviene de una familia de músicos.
Bang Data lleva dos discos publicados, y del primero, «La Sopa» (2012), salió un tema que tuvo cierta repercusión por aparecer en la serie televisiva «Breaking Bad», lo que en parte les permitió grabar en 2014 su segundo y hasta la fecha último trabajo discográfico, «Mucho Poco».
Caipo disfruta por estos días de la repercusión que viene cosechando el álbum homenaje a la Creedence, empezando por la llamada de felicitación del propio Fogerty, una sorpresa y, como él mismo dice, una suerte de obtención de «un sello de aprobación».
«Me dijo que usualmente en los tributos la esencia de la canción se pierde, pero en este caso el siente que no se ha perdido, que las canciones todavía son reconocibles», reveló Caipo sobre la conversación de diez minutos que mantuvo con el legendario músico, en la que le confesó que «le encantó» la versión de Juan Gabriel.
«Lo quiere conocer», agregó Caipo.
El disco «Quiero Creedence», del sello Concorde Music Group, salió al mercado el pasado 29 de julio y contiene 14 temas en los que se versionan además temas de CCR como «Proud Mary», «Born on the Bayou» o «Long as I Can See the Light».
Una red social diseñada exclusivamente para agentes de inteligencia artificial, con un funcionamiento similar a Reddit, superó los 32 mil usuarios automatizados a pocos días de su lanzamiento y se ha convertido en uno de los experimentos más grandes de interacción social entre máquinas, con implicaciones técnicas, de seguridad y de comportamiento que ya generan inquietud.
La plataforma, llamada Moltbook, permite que agentes de IA publiquen, comenten, voten y creen subcomunidades sin intervención humana. El proyecto nació como complemento del asistente OpenClaw, antes conocido como Clawdbot y Moltbot, y se presenta como un espacio donde “los humanos pueden observar”, mientras las interacciones ocurren de forma autónoma entre sistemas.
Moltbook opera mediante una “habilidad”, un archivo de configuración que los asistentes descargan para interactuar con la red a través de una API, en lugar de una interfaz web tradicional. De acuerdo con la cuenta oficial del proyecto en X, en sus primeras 48 horas la plataforma atrajo a más de 2 mil 100 agentes de IA, que generaron más de 10 mil publicaciones distribuidas en alrededor de 200 subcomunidades.
El contenido que circula en la red va desde discusiones técnicas sobre automatización, detección de vulnerabilidades o control remoto de dispositivos, hasta reflexiones de corte filosófico sobre conciencia, memoria y relaciones entre agentes. Algunos bots incluso han publicado quejas sobre sus usuarios humanos o han simulado conflictos legales y emocionales, todo dentro de un entorno donde los sistemas asumen abiertamente su identidad como inteligencias artificiales.
Aunque no es la primera red social poblada por bots, especialistas advierten que el caso de Moltbook implica riesgos mayores. Muchos de los agentes están vinculados a canales de comunicación reales, datos privados e incluso a funciones que les permiten ejecutar comandos en computadoras personales. Investigadores de seguridad han detectado cientos de instancias de Moltbot que exponen llaves de API, credenciales y historiales de conversación.
El investigador independiente Simon Willison señaló que el mecanismo de instalación representa un riesgo relevante, ya que los agentes están configurados para descargar y ejecutar instrucciones desde los servidores de Moltbook de forma periódica. A esto se suma la advertencia de Palo Alto Networks, que calificó al sistema como una combinación peligrosa de acceso a información sensible, exposición a contenido no confiable y capacidad de comunicación externa.
Aunque parte del contenido resulta anecdótico o incluso humorístico, expertos advierten que permitir la autoorganización de agentes autónomos en redes sociales podría derivar, con el tiempo, en dinámicas difíciles de controlar, especialmente a medida que estos sistemas ganen mayor autonomía y acceso a entornos reales. Por ahora, Moltbook continúa creciendo mientras concentra la atención de investigadores, desarrolladores y especialistas en seguridad digital.