Un sismo de magnitud 4.2 grados, acompañado de varias réplicas, se registró en San Francisco poco después de las 7:00 de la mañana, a unos días de la celebración del Super Bowl LX, que este fin de semana disputarán los Seattle Seahawks y los New England Patriots.
De acuerdo con autoridades de Estados Unidos, entre el movimiento principal y las réplicas se contabilizaron al menos 14 sismos, lo que generó preocupación entre residentes y visitantes que ya comenzaron a concentrarse en distintos puntos de California con motivo del evento deportivo, programado para el domingo 8 de enero.
San Francisco y su área metropolitana se encuentran entre las regiones con mayor actividad sísmica de Norteamérica. En este contexto, el temblor ocurrió mientras miles de aficionados y turistas arriban a la zona para el Super Bowl número 60, que se celebrará en el Levi’s Stadium.
Hasta el momento, no se reportaron daños materiales ni personas lesionadas a consecuencia del sismo. Sin embargo, algunos residentes señalaron en redes sociales que el movimiento provocó vibraciones en ventanas y objetos dentro de sus viviendas. Las autoridades calificaron el evento como un sismo leve que no ameritó la activación de protocolos de emergencia.
Como medida preventiva, se informó a usuarios de algunos servicios ferroviarios que las unidades circularían de manera temporal a velocidad reducida, mientras se realizaban inspecciones de seguridad en las vías. Estas acciones se implementaron para verificar el estado de la infraestructura y garantizar la seguridad de los pasajeros, sin que se reportaran afectaciones mayores en el servicio.
En antecedentes recientes, durante los últimos dos meses del año pasado, la zona de East Bay, cercana a San Francisco, registró al menos 87 sismos de magnitud 2 o superior. Especialistas han señalado que este tipo de actividad sísmica, conocida como enjambres, no necesariamente deriva en terremotos de mayor magnitud ni representa un riesgo inmediato por sí misma.