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Tips para que sobrevivas a las compras compulsivas en el Buen Fin

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El Buen Fin 2016 está a la vuelta de la esquina. Del 18 al 21 de noviembre, las tiendas departamentales y de autoservicio inundarán a los consumidores con ofertas y descuentos.
La Secretaría de Economía (SE) espera la participación de 61,638 empresas, 20% más que en 2015, lo que representa un mayor número de consumidores, recuerda Principal Financial Group en un comunicado.
La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) espera que la derrama económica para El Buen Fin 2016 sea superior a los 80,000 millones de pesos que dejó la edición 2015.
La dependencia que dirige Ildefonso Guajardo pronostica ventas en el mejor de los escenarios de 5% superiores frente al año anterior, es decir, de 84,000 mdp.
1. Ahorrar en el Buen Fin también es posible. Si después de comprar durante el Buen Fin tienes un sobrante de efectivo de aquella cantidad que habías presupuestado, ahórrala. No necesariamente debes de gastar por gastar. Cualquier ahorro extra puedes destinarlo a tu cuenta individual Afore como una Aportación Voluntaria o bien, a un Fondo de inversión que se adapte a tus metas financieras.
2.Planea tu presupuesto. Destina un presupuesto para el Buen Fin. Calcula tus ingresos, gastos fijos y recursos adicionales, como el aguinaldo o algún bono extra, y contempla otros compromisos de pago que hayas adquirido anteriormente. Es posible que aún estés pagando mensualidades de compras a meses sin intereses del Buen Fin pasado.
3. Haz una lista de compra y detalla prioridades. Contar previamente con un plan de compra te permitirá priorizar de mejor manera tus gastos, permitiendo enfocarte realmente en tus necesidades y en desechar aquellos productos que pueden esperar. Por ejemplo, cambiar tu teléfono por uno nuevo o cambiar tu vieja lavadora o refrigerador que compraste hace 10 años y que consume mucha energía eléctrica. Pon en la balanza los beneficios que obtendrías si colocas primero en la lista un nuevo electrodoméstico que además te permita tener un ahorro en la disminución de la luz en tu casa, en lugar de un teléfono cuyo precio real se devaluará en menos de un año.
4. Escoger el mejor precio no es suficiente. Considera que en estas fechas tendrás en tus manos un menú de opciones de compra. Un mismo artículo lo puedes encontrar en diversos establecimientos. Lo importante es que compares, además del precio, los beneficios extras que ofrece la tienda, como el pago a meses sin intereses, las bonificaciones en efectivo o el otorgamiento de puntos o descuentos en las siguientes compras.
5. Define el método de pago. De crédito o de contado, con monedero electrónico o vales, el tipo de pago dependerá de cada consumidor, así como del plan que se haya trazado para comprar. Antes de lanzarte a comprar, determina si es conveniente un esquema a meses sin intereses o si puedes ahorrar más pagando de contado. Piensa que puedes comprometer tus ingresos futuros con pagos a meses, pero que también puedes quedarte sin ingresos si decides pagar de contado. Recuerda esta sencilla fórmula: solo elige crédito en aquellos artículos o productos cuyo tiempo de vida sea superior a los meses que vas a estar pagándolo.
6. No te excedas (menos con tu aguinaldo). Si antes del Buen Fin recibes tu aguinaldo o una parte de él, es posible que veas la oportunidad de gastarlo y comprar de más. Para evitar que esto pase, recuerda realizar y apegarte a un plan de compras y si dentro de tu estrategia se encuentra utilizar tu aguinaldo, considera no gastarlo todo y no caer en tentaciones. Piensa que Navidad se encuentra muy cerca y que si comprometes de más tu cartera durante este periodo, cuando lleguen las fiestas decembrinas no tendrás dinero para las celebraciones con familiares y amigos. Además recuerda que en febrero vienen reinscripciones en algunas escuelas.

Fuente: Forbes

Dinero

Usar meses sin intereses para gastos cotidianos puede ser señal de sobreendeudamiento

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Recurrir a los meses sin intereses para cubrir compras habituales como el supermercado, gasolina o artículos de uso diario puede ser un indicio de sobreendeudamiento cuando el crédito deja de ser una herramienta y se convierte en la única forma de llegar al siguiente periodo de pago.

El sobreendeudamiento ocurre cuando las obligaciones financieras superan la capacidad real de pago. En muchos casos no se manifiesta con atrasos o llamadas de cobranza, sino con un presupuesto que queda comprometido apenas llega la quincena y obliga a seguir utilizando tarjetas o préstamos para cubrir los gastos cotidianos.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera 2023, el 36.2% de la población adulta en México tenía algún tipo de deuda y el 48.4% expresó mucha preocupación por la posibilidad de que estas se acumularan. Tener un crédito no implica necesariamente un problema financiero, pero la presión para cumplir con los pagos forma parte de la realidad de muchas personas.

Entre las principales señales de sobreendeudamiento se encuentran recibir el ingreso con pagos ya comprometidos, depender del pago mínimo de la tarjeta de crédito de manera constante, financiar gastos básicos con crédito y acumular numerosas mensualidades de montos pequeños que, en conjunto, representan una carga importante para el presupuesto. También es una alerta utilizar un préstamo para liquidar otro, generando un ciclo continuo de endeudamiento.

No existe una cantidad fija que determine cuándo una persona está sobreendeudada, ya que depende de sus ingresos, gastos esenciales y capacidad de pago. Una forma de evaluar la situación es preguntarse si, después de cubrir las deudas, todavía es posible pagar vivienda, alimentación, transporte y servicios sin recurrir nuevamente al crédito.

Para recuperar el control de las finanzas se recomienda elaborar un registro con el monto de cada deuda, el pago mensual, la fecha de vencimiento y el costo que representa mantenerla. También es conveniente evitar nuevas mensualidades mientras se ordenan los compromisos existentes y definir una estrategia para liquidar las deudas, ya sea priorizando las que generan más intereses o las de menor monto.

Si ya no es posible cubrir algún pago, lo recomendable es contactar a la institución financiera antes de caer en incumplimiento para conocer las alternativas disponibles y revisar con atención el plazo, la tasa de interés, las comisiones y el costo total de cualquier reestructura. El objetivo es recuperar margen en el presupuesto para cubrir los gastos básicos sin depender constantemente de nuevos créditos.

Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool

 

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