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Todos los juegos olímpicos de Paris 2024 por Segundo a Segundo
Published
hace 2 añoson
Los Juegos Olímpicos de París 2024 han comenzado. Tras una espera de tres años de la edición reprogramada de Tokio que se realizó en 2021, más de 10 mil atletas se dieron cita en la capital francesa para una nueva edición del evento que en los últimos días se ha robado los reflectores del mundo del deporte.
Desde la majestuosidad de la Torre Eiffel, alrededor de la cual se llevará a cabo la inédita inauguración; hasta las orillas del Sena, la capital francesa se convertirá en un escenario vibrante para atletas y espectadores.
Al tratarse de un evento relativamente corto para la gran cantidad de actividad deportivaque hay a lo largo de estos días, habrá quien no quiera perderse ni un solo segundo de ellos, ni mucho menos de los mexicanos que se encuentren representando al país en Francia. Es por ello que te contamos todos los detalles acerca de la justa olímpica desde las vías oficiales que habrá en televisión, para que no te pierdas detalle alguno.
Sigue EN VIVO la participación de la delegación mexicana en los Juegos Olímpicos de París 2024:
08:00 | ¿Cuándo es la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024?
La ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024 se llevará a cabo este viernes 26 de julio, en punto de las 10:30 horas, del centro de México, pero la acción comenzará este miércoles 24, con algunas disciplinas que ya tendrán su primer día de actividad.
Por primera vez en la historia, la ceremonia se llevará a cabo fuera del estadio: los atletas desfilarán en barcos por el río Sena, en un recorrido de 6 kilómetros, pasando por los sitios más emblemáticos de la ciudad hasta llegar al Trocadero de la Torre Eiffel como telón de fondo, donde se encenderá el pebetero olímpico y se inaugurará oficialmente París 2024.
México desfilará encabezado por dos atletas destacados: la clavadista Alejandra Orozco y el pentatleta Emiliano Hernández, quienes portarán la bandera.
¿Dónde ver los Juegos Olímpicos de París 2024 EN VIVO?
La ceremonia será transmitida a través de Claro Sports, en YouTube, así como en la aplicación de Claro Video. Asimismo, estaría disponible en plataformas como Samsung TV+ y Prime Video.
Mientras que en televisión abierta, Canal 5tendrá los derechos; todos los especialistas de TUDN estarán para comentar el evento.
¿Cuánto duran los Juegos Olímpicos de París 2024 y cuándo acaban?
Los Juegos Olímpicos tienen 16 días de actividades deportivas en París, se celebran del 26 de julio al 11 de agosto con 45 disciplinas. En esta justa olímpica participan 10 mil 500 atletas de 206 países, de los cuales 109 son mexicanos; la apuesta de Ana Gabriela Guevara, directora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) es por nueve medallas para México.
Calendario: ¿cuándo juega México en los Juegos Olímpicos de París 2024?
En el calendario de los Juegos Olímpicos de París 2024, México participará en 28 de las 45 disciplinas. Estos son los días en los que tendremos presencia de mexicanos en París 2024.
¿Qué mexicanos van a los Juegos de París en 2024 y en qué disciplinas?
La delegación de México llega a París 2024 con la participación de 109 atletas, algunos jóvenes y otros veteranos, que compiten en 28 disciplinas. Este es el listado de los mexicanos clasificados:
Aguas abiertas
- Martha Rocío Sandoval Ayala de 26 años
- Paulo Strecke Delgado de 18 años
- Canotaje Slalom
- Sofía Reinoso Díaz Barriga de 28 años
Gimnasia Artística
- Natalia Escalera de 22 años
- Alexa Moreno de 30 años
- Ahtiziri Sandoval de 28 años
Gimnasia rítmica
- Dalia Alcocer de 20 años
- Ana Flores de 20 años
- Julia Gutiérrez de 17 años
- Kimberly Salazar de 20 años
- Adirem Tejeda de 22 años
Canotaje de velocidad
- Beatriz de Lourdes Briones de 25 años
- Karina Guadalupe Alanís de 31 años
Ciclismo Montaña
- Adair Zabdiel Gutiérrez Prieto de 23 años
- Erika Monserrat Rodríguez de 25 años
Ciclismo ruta
- Marcela Elizabeth Prieto Castañeda de 32 años
Ciclismo Pista
- Luz Daniela Gaxiola de 32 años
- Yuli Paola Verdugo Osuna de 27 años
- Jessica Salazar Valles de 29 años
- Victoria Velasco Fuentes de 22 años
- Ricardo Peña Salas de 23 años
Halterofilia
- Janeth Gómez Valdivia de 27 años
Natación
- Miguel Alejandro De Lara de 30 años
- Jorge Andrés Iga César de 27 años
- Celia del Rocio Pulido Ortiz de 21 años
- Gabriel Castaño García de 27 años
Pentatlón Moderno
- Emiliano Hernández Uscanga de 26 años
- Duilio Jared Carrillo González de 27 años
- Mariana Arceo Gutiérrez de 30 años
- Carmen Mayan Oliver Lara 31 años
Remo
- Alexis Vladimir López de 27 años
- Miguel Ángel Carballo Nieto de 32 años
- Kenia Vanessa Lechuga Alanís de 30 años
Triatlón
- Lizeth Rueda Santos de 30 años
- Rosa María Tapia Vidal 27 años
- Crisanto Grápales Valencia de 37 años
- Aram Michell Peñaflor Myosin de 25 años
Clavados
- Osmar Olvera Ibarra de 20 años
- Juan Manuel Celaya Hernández de 26 años
- Kevin Alexander Muñoz Heredia de 21 años
- Randall Willars Valdés de 22 años
- Kevin Berlín Reyes de 22 años
- Aranza Vázquez Montaño de 22 años
- Alejandra Estudillo torres de 19 años
- Gabriel Agúndez de 24 años
- Alejandra Orozco de 27 años
Natación artística
- Nuria Diosdado 34 años
- Johana Betzabé Jiménez de 31 años
- Regina Alférez García de 27 años
- Marla Fernanda Arellano de 22 años
- Jessica Sabrino de 30 años
- Pamela Nuzeth Toscano: 24 años
- Luisa Samantha Jair: 30 años
- Itzamary González: 21 años
- Glenda Estefania Inzunza de 24 años
Ecuestre
- Carlos Hank de 25 años
- José Antonio Chedraui de 58 años
- Eugenio Garza de 28 años
- Andrés Azcárraga de 31 años
Tiro con arco
- Alejandra Valencia de 30 años
- Ángela Ruíz de 18 años
- Ana Paula Vázquez de 24 años
- Matías Grande de 20 años
- Carlos Roja de 24 años
- Bruno Martínez de 26 años
Surfing
- Alan Jorge Cleland Quiñones de 22 años
Golf
- Carlos Ortíz de 33 años
- Abraham Ancer de 33 años
- María López de 26 años
- María Fassi de 31 años
Tiro deportivo
- Edson Ramírez de 24 años
- Alejandra Zumaya de 36 años
- Carlos Quezada de 25 años
- Gabriela Rodríguez de 28 años
- Alejandra Zavala de 40 años
Vela
- Mariana Aguilar Chávez Peón de 25 años
- Elena Oetling Ramírez de 31 años
Boxeo
- Fátima Herrera | 50 kg de 24 años
- Miguel Martínez | 63.5 kg de 23 años
- Marco Alonso | 71 kg de 22 años
- Citalli Ortíz | 75 kg de 24 años
Esgrima
- Gibrán Zea Armenta de 27 años
Judo
- Prisca Guadalupe Awiti Alcaraz de 28 años
- Paulina Lizbeth Martínez de 25 años
Luchas
- Román Guillermo Bravo-Young de 25 años
- Austin Klee Gómez de 26 años
Taekwondo
- Daniela Paola Souza de 25 años
- Carlos Adrián Sansores de 27 años
Bádminton
- Luis Ramón Garrido Esquivel de 28 años
Tenis de mesa
- Marcos Madrid Mantilla de 38 años
- Artanxa Estefanía Cossío Aceves de 20 años
Atletismo
- Citlali Moscote | Maratón
- Margarita Hernández | Maratón
- José Luis Morales | Marcha 20 km
- Alegna González | Marcha 20 km
- Ever Palma | Marcha 20 km
- Noel Chama | Marcha 20 km
- Ilse Guerrero | Marcha 20 km
- Alejandra Ortega | Marcha 20 km
- Ricardo Ortíz | Marcha 20 km
- Laura Galván | 5,000 m
- Alma Cortés | 5,000 m
- Paola Morán | 400 m
- Cecilia Tamayo | 100 m
- Diego del Real | Lanzamiento de martillo
- Uziel Muñoz | Lanzamiento de bala
- Erick Portillo | Salto de altura
- Edgar Rivera | Salto de altura
- Jesús López | 800 m
Opinión
Inzunza: la decadencia del favorito. Por Caleb Ordóñez T.
Published
hace 3 díason
May 29, 2026
Hay políticos que caen peleando. Hay políticos que caen defendiendo una causa. Y hay políticos cuya caída comienza mucho antes de que ellos mismos se den cuenta; cuando todavía sonríen en las fotografías oficiales y firman acuerdos con la soltura de quien cree que el futuro le pertenece.
La historia reciente de Enrique Inzunza Cázares parece pertenecer a esta última categoría.
Porque más allá de las acusaciones que enfrenta, más allá de los expedientes estadounidenses y más allá del ruido mediático que rodea a Sinaloa, hay algo que llama poderosamente la atención: Inzunza no se comporta como alguien que busca convencer al país de su inocencia. Se comporta como alguien atrapado en una partida de ajedrez donde cada movimiento tiene un único objetivo: sobrevivir un turno más. Viviendo en un eterno jaque.
Durante años fue presentado como uno de los hombres más inteligentes del círculo cercano de Rubén Rocha Moya. Jurista, magistrado, presidente del Supremo Tribunal de Justicia, secretario general de Gobierno y después senador de la República. Su ascenso fue tan rápido que muchos (casi todos) dentro de Morena en Sinaloa, lo veían como una especie de gobernador en espera.
No era un político de masas. No era un gran orador. No era un líder carismático.
Su poder provenía de otra parte: de la operación silenciosa, del control institucional, de la cercanía con el grupo gobernante y de una influencia que crecía discretamente, lejos de los reflectores, precisamente donde ese tipo de poder se cultiva mejor.
Por eso resulta tan revelador observar lo que ocurre hoy.Cuando un político es acusado injustamente, normalmente intenta salir a dar la cara. Busca entrevistas. Explica. Debate. Confronta. Construye una narrativa que lo sostenga mientras el temporal amaina.
Inzunza ha hecho exactamente lo contrario.
Los números lo dicen con una frialdad que ningún argumento político puede disfrazar.
Desde el 29 de abril de 2026, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública la acusación formal en su contra, Inzunza acumuló 21 días de ausencia en sesiones del Congreso. No pidió licencia. No renunció. Simplemente dejó de aparecer. Su única reaparición fue una fotografía en redes sociales junto a su madre, con ubicación en Batequitas, Badiraguato. Un político que dice no tener nada que esconder, escondido. Y cuando finalmente habló, lo hizo desde X, con una frase que revela más de lo que oculta:
«Soy abogado de mí mismo y me basta mi probidad.» Es la declaración de alguien que no quiere testigos en su defensa.
Y en política las formas importan tanto como los hechos, porque la percepción pública rara vez se construye únicamente con documentos judiciales. También se construye observando cómo reaccionan los protagonistas cuando el suelo comienza a moverse bajo sus pies.
Lo que proyecta Inzunza no es fortaleza. No transmite confianza. No parece un político concentrado en demostrar que las acusaciones son falsas.
Parece un político concentrado en administrar daños.
Esa imagen explica en buena medida por qué hoy se encuentra tan aislado. No porque Morena haya decidido abandonarlo de la noche a la mañana. No porque el Senado haya ejecutado una conspiración interna. Sino porque el propio Inzunza dejó de ser una apuesta rentable.
La política es brutalmente pragmática. Los partidos respaldan a quienes generan votos, estabilidad o futuro. Cuando un liderazgo comienza a representar riesgo, incertidumbre o desgaste, las distancias aparecen solas, sin reuniones, sin comunicados, sin rupturas formales. Simplemente aparecen.
Hace apenas unos meses su nombre figuraba entre los aspirantes más serios para suceder a Rocha en la gubernatura de Sinaloa. Hoy prácticamente nadie dentro del oficialismo habla de esa posibilidad. No porque exista una sentencia. No porque haya sido declarado culpable. Sino porque la candidatura dejó de ser viable.
Y en política la inviabilidad suele ser una condena mucho más rápida que cualquier resolución judicial.
Lo verdaderamente inquietante es que el caso de Inzunza trasciende a una sola persona.
Se convierte en un espejo incómodo para todo el sistema político mexicano.
Lo que hace singular el caso de Inzunza no es la acusación en sí. Es la arquitectura que describe. Según el expediente estadounidense, Inzunza habría acompañado al gobernador
Rocha Moya a una reunión con Los Chapitos tras las elecciones de junio de 2021, cuando todavía era secretario general del gobierno estatal y en ese encuentro habrían acordado que el cártel tendría control sobre la Policía Estatal de Sinaloa. Si eso es cierto, no estamos hablando de un funcionario que recibió un sobre. Estamos hablando de una negociación institucional: el Estado cediendo su monopolio de la fuerza a cambio de estabilidad política.
Eso es algo cualitativamente distinto, y más perturbador, que la corrupción individual de siempre. No es un hombre que se corrompió. Es una institución que se ofreció.
Por eso el caso Inzunza genera tanta atención. No solo por sus detalles particulares, sino porque representa el choque entre dos narrativas que México lleva años intentando reconciliar sin éxito: la del político exitoso que parecía destinado a gobernar uno de los
estados más importantes del país, y la del funcionario que termina convertido en símbolo de una crisis de confianza cada vez más profunda.
Su tragedia política no consiste únicamente en las acusaciones.
Consiste en haber perdido aquello que realmente construye el poder: la credibilidad.
Cuando la gente deja de creer en tu futuro, el poder comienza a evaporarse. Cuando tus aliados dejan de apostar por ti, el aislamiento se vuelve inevitable. Cuando tu nombre genera más preguntas que certezas, las puertas empiezan a cerrarse, no con portazos, sino con la silenciosa delicadeza con que se cierra una puerta frente a alguien a quien ya no se espera.
Por eso Enrique Inzunza muy probablemente ya no será gobernador de Sinaloa. No porque un
juez lo haya decretado. No porque un partido lo haya expulsado. Sino porque la política mexicana ya comenzó a actuar como si ese futuro hubiera desaparecido.
Y pocas cosas son más devastadoras para un político que seguir ocupando un cargo mientras todos a su alrededor se comportan como si su historia ya hubiera terminado.
Esa es la verdadera decadencia.
No perder el poder. Sino ver cómo el poder te abandona: despacio, en silencio, sin siquiera molestarse en despedirse.
