Conecta con nosotros

Dinero

Vector Casa de Bolsa rechaza acusaciones de lavado de dinero hechas por el Tesoro de EE.UU.

Published

on

La firma financiera mexicana Vector Casa de Bolsa respondió este martes a los señalamientos emitidos por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que la vinculan presuntamente con actividades de lavado de dinero. En un breve pero contundente comunicado, la empresa negó categóricamente cualquier implicación en prácticas ilícitas y defendió su trayectoria y compromiso con la legalidad.

“Tras 50 años de operaciones en el mercado, Vector ha trabajado consistentemente bajo los más altos estándares de cumplimiento normativo, auditoría interna y supervisión por parte de las autoridades financieras mexicanas”, afirmó la institución.

La respuesta surge luego de que medios internacionales difundieran información relacionada con una lista de entidades presuntamente ligadas a esquemas financieros sospechosos, entre ellas la firma mexicana, lo que generó inquietud entre clientes e inversionistas.

Vector Casa de Bolsa destacó que su historial está respaldado por décadas de trabajo regulado y fiscalizado por organismos como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México. Añadió que colabora de forma permanente con instancias nacionales e internacionales para garantizar la integridad del sistema financiero.

Aunque el Departamento del Tesoro no ha ofrecido detalles adicionales sobre la investigación o las pruebas que sustenten sus acusaciones, la firma mexicana indicó que está evaluando acciones legales y solicitando aclaraciones formales ante las autoridades correspondientes de Estados Unidos.

Hasta el momento, las instituciones reguladoras mexicanas no han emitido posicionamiento oficial respecto a los señalamientos. Vector reiteró su disposición a cooperar con cualquier investigación y aseguró que sus operaciones continúan desarrollándose con normalidad.

Dinero

Sube el salario mínimo y aprieta a las PyMES: piden apoyos para evitar despidos y alza de precios

Published

on

El incremento del 13 por ciento al salario mínimo, que entró en vigor al inicio de 2026, representa un avance importante para la recuperación del poder adquisitivo de las familias, pero también plantea un desafío significativo para las pequeñas y medianas empresas, advirtió el maestro Isaac González Granados, docente de la Facultad de Economía Internacional de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

El especialista reconoció que el aumento es una medida positiva desde el punto de vista social, al permitir que los trabajadores enfrenten mejor el costo de vida. Sin embargo, subrayó que las decisiones económicas tienen efectos en cadena y no ocurren de manera aislada.

Explicó que mientras las grandes empresas suelen tener mayor capacidad para absorber el incremento en la nómina, las PyMES enfrentan un escenario mucho más complejo. Negocios como tiendas de barrio, talleres o comercios locales podrían verse presionados si sus costos laborales aumentan sin que exista un crecimiento proporcional en sus ventas.

De no existir apoyos, alertó, esta situación podría traducirse en un alza de precios para los consumidores o, en el peor de los casos, en recortes de personal, afectando tanto al empleo como a la estabilidad económica local.

Ante este panorama, González Granados hizo un llamado a no dejar solas a las pequeñas empresas y a impulsar medidas de acompañamiento por parte de las autoridades, como subsidios temporales a las cuotas de seguridad social o periodos de gracia en el Impuesto Sobre Nómina.

Este tipo de apoyos, explicó, permitirían amortiguar el impacto inicial del aumento salarial mientras las empresas ajustan su productividad y modelo financiero, generando un equilibrio entre el bienestar de los trabajadores y la viabilidad del sector productivo local.

Continuar Leyendo
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Más visto