Durante 20 años, Andrés “M” asesinó, descuartizó, y se comió a mujeres. Todo ocurría dentro de su domicilio ubicado en el municipio de Atizapán de Zaragoza, en el Estado de México.
Fue el caso deReyna González Amador, quien fue reportada como desaparecida y más tarde hallada descuartizada, el que llevó a las autoridades hasta el sujeto de 72 años, quien podría ser un feminicida serial.
No obstante, no es el primero ni será el último. En México y alrededor del mundo proliferan los homicidas. Y aunque no se sabe exactamente cuántos andan libres por las calles, el FBI, por ejemplo, según el sitio WorldAtlas, afirma que existen entre 25 y 50 asesinos seriales libres en Estados Unidos. Pero el número podría ser mucho más alto.
La disciplina de la psicología forense, propuesta por profesionales en psiquiatría, medicina, psicología, y derecho, ha evolucionado a través de los años para ayudar a entender cómo y cuándo nacen los asesinos seriales.
Fue el caso de Reyna González Amador, quien fue reportada como desaparecida y más tarde hallada descuartizada, el que llevó a las autoridades hasta el sujeto de 72 años, quien podría ser un feminicida serial (Foto: Cortesía/Fiscalía del Estado de México)
Existe un modelo dentro de la rama llamado tríada de MacDonald, el cual intenta descubrir si existen y cuáles son los factores en una persona que la predisponen para convertirse en un asesino serial.
La teoría fue propuesta por el forense neozelandés John MacDonald en 1963 en su texto titulado The Threat to Kill (La Amenaza de Matar), publicado en la revista American Journal of Psychiatry.
Y aunque no cuenta con una comprobación científica y también ha recibido diversas críticas, se ha convertido en un modelo popular entre la sociedad para presuntamente distinguir a alguien que podría convertirse, o ser, un asesino serial.
Son tres las variables: la enuneris, la piromanía, y el maltrato animal (Foto: EFE/Francisco Guasco/Archivo)
Sin embargo, algunos de los defensores de la tesis afirman la tríada puede ser un factor predictor para detectar manipulación, violencia psicológica, egoísmo, insensibilidad, e inhibición moral. Son tres las variables: la enuneris, la piromanía, y el maltrato animal.
La enuneris es un trastorno de sueño caracterizado por la incontinencia urinaria en edades tempranas. Psicológicamente, la condición podría provocar en la persona rechazo social y poca confianza por no poder controlar su vejiga.
La piromanía sería el impulso, desde la infancia, de incendiar objetos. Pero conforme avanza la edad también las cosas de valor y tamaño.
El último es el maltrato animal: desde una corta edad violentar a animales con poca defensa para desahogar enojo y frustración.
Existe un consenso sobre ciertos rasgos: que las personas psicópatas carecen de empatía y remordimientos y tienen una personalidad narcisista, por ejemplo (Foto: Twitter/@c4jimenez)
Los críticos del modelo argumentan que no necesariamente se debe contar con una o con los tres factores propuestos por MacDonald para terminar convirtiéndose en un asesino serial. Otra detracción se basa en el hecho que el estudio se hizo con una muestra pequeña de solamente 48 pacientes psicóticos y 52 no psicóticos, todos ellos con conductas de sadismo y violencia.
No obstante, otros consideran que podría ser un fundamento para otras teorías. Existe un consenso sobre ciertos rasgos: que las personas psicópatas carecen de empatía y remordimientos y tienen una personalidad narcisista, por ejemplo.
Y aunque la tríada continúa siendo influyente y una hipótesis ampliamente enseñada y difundida, investigaciones continúan sin plenamente validar la línea de pensamiento. Estudios, por ejemplo, han revelado que no existe una relación estadísticamente significativa entre la tríada y criminales violentos.
En el domicilio de Atizapán había ropa, credenciales, cabelleras completas y hasta rostros desollados de sus víctimas (Foto: Twitter/@c4jimenez)
Otros sugieren que estos tres factores están más vinculados a infancias con abuso, experiencias de brutalidad, y negligencia de los padres, de acuerdo con la socióloga y psicóloga Margaret DiCanio en su Encyclopedia of Violence.
Pidió agua y dijo “15, creo que fueron 15?. Esas fueron las palabras declaradas este martes por Andrés “N”, el presunto feminicida serial de Atizapán de Zaragoza, municipio en el Estado de México.
Durante la mañana del 18 de mayo fue internado en un penal en la entidad federativa mexiquense. La confesión, revelada por el periodista Antonio Nieto, fue acompañada con un video donde se puede observar cómo arribó a la cárcel.
Vistiendo un pantalón negro, una camisa con estampados de animales, esposado y escoltado por dos agentes de la Policía de Investigación de la Fiscalía General de Justicia. “Las excavaciones aún siguen y los peritajes para determinar cuántas mujeres fueron asesinadas en los últimos años y enterradas en su domicilio”, reportó Nieto.
De acuerdo con información del reportero Carlos Jiménez, aparentaba ser un vecino normal. Andrés “M” trabajó como presidente del Consejo de Participación Ciudadana en el Gobierno Municipal de Atizapán de Zaragoza.
Actualmente formaba parte del equipo de campaña de Pedro Rodríguez Villegas, candidato a presidente municipal de Atizapán de Zaragoza por la coalición Va por México.
“En el cateo que se realiza en la casa del sujeto imputado, hemos encontrado desgraciadamente diferentes indicios humanos: restos óseos, ropa de mujer, credenciales de elector y otros elementos que nos hacen suponer que pudiese ser un feminicida serial”, aseveró Dilcya García, fiscal de Delitos de Género en el Estado de México.
Marcela Figueroa Franco, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), reportó 132 mil 534 casos de personas desaparecidas en México. Desde 2006 a la fecha, solo el 33%, es decir, 43 mil 128 registros tienen datos suficientes para la búsqueda.
Durante la conferencia matutina de este viernes 27 de marzo, la funcionaria detalló que de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) y la Base Nacional de Carpetas de Investigación, 46 mil 724 tienen datos insuficientes para emprender su búsqueda, mientras que 40 mil 308 personas reportan actividades y registros después de su fecha de desaparición.
«El 36% del total que no tienen datos completos, por ejemplo, no cuentan con nombre, sexo, fecha de nacimiento, contexto de la desaparición, fecha o lugar de los hechos, lo que imposibilita la búsqueda aun así y se mantienen en el registro», explicó.
Puntualizó que antes de la reforma en materia de personas desaparecidas en 2025, no se solicitaban datos mínimos cuando se subía un reporte de persona desaparecida en el Registro Nacional. La funcionaria mostró casos que no tienen dirección, teléfono de contacto ni lugar de desaparición, entre otros datos fundamentales para la búsqueda.
Mientras que 40 mil 308 registros que sí cuentan con datos suficientes para la búsqueda, sin embargo, después de una revisión en diversos registros administrativos, se han podido corroborar actividades posteriores a la fecha de su desaparición. Entre ellos, matrimonios, altas en el SAT y cambios de domicilio en el INE.
«Una persona fue registrada como desaparecida en el año 2010, aparece en el registro de vacunación con todos sus datos en el 2021. Otro ejemplo, una persona que fue registrada como desaparecida en 2012 se registró en el INE en el año 2023 e incluso coinciden sus huellas digitales», dijo.
«El tercer grupo de 43 mil 128 casos, el 33% del total, corresponde a registros con datos completos, pero que hasta el momento y después de una búsqueda exhaustiva en registros administrativos no se han encontrado aún coincidencias ni actividad posterior a la fecha del reporte de desaparición», mencionó.
Esta mañana, Figueroa Franco presentó un informe de la Estrategia de Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas, que destaca que de 394 mil 645 registros del RNPDNO, 66% ya fueron localizadas, o sea 262 mil 111 personas, de las cuales, 240 mil 211 fueron encontradas con vida y 21 mil 900 sin vida.
Estrategia de Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas
La titular del Secretariado Ejecutivo mencionó que en los casos de personas que muestran indicios de su localización, se requiere una prueba de vida o en su caso, de fallecimiento, por lo que el Gobierno Federal ha implementado una estrategia que contempla dos rutas.
«La primera, cuando se cuenta con datos de contacto, se realiza una llamada para verificar el estatus de la persona y posteriormente se agenda una visita domiciliaria a fin de recabar evidencia de prueba de vida la cual se integra al expediente para la actualización del caso», explicó Figueroa Franco.
Sin embargo, cuando no se dispone de datos de contacto, se solicita información a dependencias como el Instituto Nacional Electoral (INE) o compañías telefónicas y una vez obtenida, se aplica el mismo procedimiento de verificación.
Señaló que este esquema permite confirmar información, actualizar los registros de manera responsable para cambiar el estatus de la persona de desaparecida a localizada y brindar certeza a las familias. Afirmó que debido a esta estrategia, ya fueron ubicadas 5 mil 269 personas y se cambió su estatus de desaparecidas a localizadas en el Registro.
«Un ejemplo concreto es el caso de Enrique N, reportado como desaparecido en 2016. La plataforma de este cruce de registros detectó mil 500 coincidencias con registros administrativos, como el registro de un menor en el registro civil, un matrimonio un año después de la desaparición y diversos trámites laborales. Lo que mostró que esta persona realizaba actividades pese a que estaba reportada como desaparecida», dijo.
Sobre los casos que sí reportan datos completos para su búsqueda, la titular del SESNPS, explicó que el 71% (43 mil 128 registros), fueron integrados por fiscalías estatales al Registro Nacional y solo 3 mil 869 cuenta con una carpeta de investigación, mientras que 26 mil 611 son reportes únicamente.
«La diferencia entre un reporte y una carpeta es que los reportes formalmente no inician una investigación dentro de la fiscalía. En segundo lugar, tenemos los registrados por las comisiones locales de búsqueda que suman 10 mil 854 casos. Y por último, mil 794 que fueron reportados por la ciudadanía directamente en el portal de la Comisión Nacional de Búsqueda», refirió.
Para finalizar, Figueroa Franco mencionó que de 2006 a 2026, de 46 mil 742 personas el 36% del total no tienen datos suficientes para la búsqueda; 40 mil 308, el 31% del total tienen datos suficientes para la búsqueda y registraron actividades después de su fecha de desaparición. Y actualmente la autoridad está en proceso de confirmar y formalizar su localización de 43 128 registros, el 33% del total.
Afirmó que de cada 100 personas reportadas como desaparecidas en un mes, en promedio 66 son localizadas, de las cuales, 92 de cada 100 casos se localizan con vida y en 96 casos de cada 100 casos los reportes no están relacionados con la comisión de un delito.
Por último, destacó que desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, del 1 de octubre de 2024 a la fecha, se han localizado 31 mil 946 personas con reporte de desaparición.