Opinión
XOCHITL GALVESO MARIA ANTONIETA? Luis Ochoa Minjarez
Published
hace 14 añoson
Sábado 7 de abril de 2012
Teclazos dominicales
¿XOCHITL GALVEZ O
MARIA ANTONIETA?
Luis Ochoa Minjares
Las pifias, los errores y los inevitables resbalones políticos de los candidatos en campaña, siempre tienen más difusión, alcanzan mayor profundidad y calan más en el electorado que los aciertos, ideas, programas y propuestas, siempre minimizados o ignorados por los adversarios.
La dramática cadena de pifias y errores de doña Josefina Vásquez Mota, candidata a la presidencia dela Repúblicapor el partido de Acción Nacional, apenas al inicio de su campaña, ha dado motivo a una serie de especulaciones y fantasías al grado de manejar la cancelación de su postulación.
La imaginación popular y los enviciados en el uso del ciberespacio ya hasta mencionan los nombres de doña Xóchitl Gálvez ex secretaria de Estado durante el mandato de Fox y el de doña María Antonieta Pérez, actual y dinámica diputada federal panista, como posibles sustitutas de emergencia de Vásquez Mota.
IMPORTANCIA
DEL GÉNERO
De darse tal evento, quien sustituyera a la dama en cuestión, tendría que ser inevitablemente del mismo género. El partido azul y blanco solamente tiene una propuesta novedosa y original: postular por primera vez en la historia política de México, una mujer a la presidencia dela República.Enotros aspectos, nada tiene que ofrecer al electorado, excepto fracasos, frustraciones y regresiones.
Sería encomiable el esfuerzo de la derecha de elevar al género femenino a los primeros lugares de la función pública, si no fuera porque ha escogido mal a sus candidaturas. No se olvida el estrepitoso rechazo a la candidatura de la famosa “Cocoa”, hermana del primer panista del país, como candidata a gobernadora del Estado de Michoacán.
Con el debido respeto hemos de decir que doña Josefina carece de los atributos elementales para sostener el esfuerzo, la presión y el desgaste que se requiere para emprender hazañas como la de gobernar un país totalmente deshilachado política, económica y socialmente por la miopía y la inepcia de quienes la gobernaron los últimos diez años.
SOLO HAY UNA
ALTERNATIVA
Voceros del Cuartel de Campaña de la atribulada candidata informaron que los últimos tres días dela SemanaMayorserían dedicados a replantear la estrategia y rectificar la errónea y catastrófica política electoral a que inhumanamente han sometido a la señora Vásquez Mota.
De hacer una revisión real, objetiva y profunda, seguramente se toparàn con una dolorosa y única alternativa como solución: romper con el cordón umbilical que la liga con el putrefacto y corrompido gobierno calderonista y su titular y dejar de estar ofreciendo “más de lo mismo” para otro tercer sexenio panista.
Resulta no solamente injusto, sino hasta criminal que a una candidata sin experiencia política, fortaleza ideológica y física, independencia de criterio, la quieran obligar a realizar y ganar una elección presidencial cargando con la pesada lápida del lastre que significan 60 mil muertos, 400 mil mexicanos sin empleo y en la más franciscana de las pobrezas, y de pilón, un país semi deshecho.
Si doña Josefina no rompe con Calderón, y tira por la borda el pesado lastre que la atosiga, no tendrá el voto del pueblo victimado.
TRAMITOLOGIA,
CANCER SOCIAL
Cambiando de tema, diremos que subleva al más indiferente la imagen de esa pléyade de adultos mayores jubilados que sufren las de Caín para tramitar y hacer efectos los derechos que adquiridos, sin contar la prepotencia y altivez de burócratas ventanilleras cuyos rostros no conocen la sonrisa, menos la amabilidad.
No porque haya fallecido recientemente, pero la tramitología nos recuerda los ideales del Presidente Miguel dela Madridacerca de su programa de “Simplificación Administrativa” y el de “la renovación moral de la sociedad”, algunos de cuyos frutos ya son vigentes.
Por ejemplo, aquellas largas y humillantes “colas” para obtener un acta de nacimiento, matrimonio, defunción, etc. Mediante la consabida mordida, ya van desapareciendo. Lo cajeros automáticos donde se expiden esos documentos, son, de algún modo, fruto de las viejas aspiraciones de simplificar la mayor partes de los trámites burocráticos.
EL QUE PORFIA,
MATA VENADO
Después de más de cinco años de buscar una rendija por donde colarnos comercialmente al vasto mercado de consumo de la ya casi primer potencia mundial,la Chinasocialista, por fin y tras el cumplimiento de incontables requerimientos de toda índole, se abren las puertas para la industria de la porcicultura mexicana. Exportaremos toneladas y más toneladas de carne de puerco.
Ojalá y nos vaya a suceder lo que a Francia en 1950, que presumía ser el primer país en producir bicicletas de todo tipo. Recién triunfó la revolución china, se decretó la desaparición de los esclavos que jalaban los carritos corriendo por las calles. Serían sustituidos por bicicletas y ordenó a Francia 5 millones de bicis de un sopetón, que, por supuesto, no pudo surtir de inmediato.
Así que, a acabar con las insalubres y pestilentes marraneras de barrio y proceder a su higienización, modernización y reubicación. Un país en desarrollo que tiene 1,200 millones de habitantes, no nos va a pedir media docena de chamorros, un kilo de carnitas, dos de buche y diez cabezas de cerdo para tamales. Serán miles y miles de toneladas de productos porcinos de primera calidad.
¿Cuántos empleos permanentes surgirán?
APUNTES
DE LIBRETA
No echemos en saco roto las insistentes recomendaciones de nuestras instituciones de la salud de luchar a brazo partido contra el sobre peso y la obesidad. Son preocupantes las consecuencias de tales excesos… A partir de mañana lunes se reanudan las campañas electorales de los cuatro candidatos a la presidencia de la república. Peña Nieto sigue ocupando los primeros lugares… Pocas veces se deja ver por Ciudad Juárez el doctor González Tachiquín, jerarca estatal de Pensiones Civiles del Estado que se fundara durante el mandato de Teófilo Borunda… Si Toño Andreu sabe mover el abanico en el importante cargo que está estrenando, dentro de un breve año podría ser un buen prospecto para continuar la obra del Teto Murguía… Posiblemente mañana lunes el gober Duarte visite a los juarenses con buenas noticias y muchas ganas de trabajar duro en los proyectos en puerta… Noticias procedentes de Santa Rosalía de Camargo hacen saber que como nunca, el turismo local y regional se desbordó por toda esa región… Gracias al maestro Guillermo Terrazas, coordinador de comunicación social del gobierno del Estado en la zona norte, por hacernos llegar su excelente programa cultural difundiendo la música de ayer y de siempre.
FINALMENTE, la frase de la semana dedicada a quienes hacen alarde de valor cuando no hay ningún peligro: “Es muy diablo, donde no hay cruces”.
Opinión
Inzunza: la decadencia del favorito. Por Caleb Ordóñez T.
Published
hace 4 díason
May 29, 2026
Hay políticos que caen peleando. Hay políticos que caen defendiendo una causa. Y hay políticos cuya caída comienza mucho antes de que ellos mismos se den cuenta; cuando todavía sonríen en las fotografías oficiales y firman acuerdos con la soltura de quien cree que el futuro le pertenece.
La historia reciente de Enrique Inzunza Cázares parece pertenecer a esta última categoría.
Porque más allá de las acusaciones que enfrenta, más allá de los expedientes estadounidenses y más allá del ruido mediático que rodea a Sinaloa, hay algo que llama poderosamente la atención: Inzunza no se comporta como alguien que busca convencer al país de su inocencia. Se comporta como alguien atrapado en una partida de ajedrez donde cada movimiento tiene un único objetivo: sobrevivir un turno más. Viviendo en un eterno jaque.
Durante años fue presentado como uno de los hombres más inteligentes del círculo cercano de Rubén Rocha Moya. Jurista, magistrado, presidente del Supremo Tribunal de Justicia, secretario general de Gobierno y después senador de la República. Su ascenso fue tan rápido que muchos (casi todos) dentro de Morena en Sinaloa, lo veían como una especie de gobernador en espera.
No era un político de masas. No era un gran orador. No era un líder carismático.
Su poder provenía de otra parte: de la operación silenciosa, del control institucional, de la cercanía con el grupo gobernante y de una influencia que crecía discretamente, lejos de los reflectores, precisamente donde ese tipo de poder se cultiva mejor.
Por eso resulta tan revelador observar lo que ocurre hoy.Cuando un político es acusado injustamente, normalmente intenta salir a dar la cara. Busca entrevistas. Explica. Debate. Confronta. Construye una narrativa que lo sostenga mientras el temporal amaina.
Inzunza ha hecho exactamente lo contrario.
Los números lo dicen con una frialdad que ningún argumento político puede disfrazar.
Desde el 29 de abril de 2026, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública la acusación formal en su contra, Inzunza acumuló 21 días de ausencia en sesiones del Congreso. No pidió licencia. No renunció. Simplemente dejó de aparecer. Su única reaparición fue una fotografía en redes sociales junto a su madre, con ubicación en Batequitas, Badiraguato. Un político que dice no tener nada que esconder, escondido. Y cuando finalmente habló, lo hizo desde X, con una frase que revela más de lo que oculta:
«Soy abogado de mí mismo y me basta mi probidad.» Es la declaración de alguien que no quiere testigos en su defensa.
Y en política las formas importan tanto como los hechos, porque la percepción pública rara vez se construye únicamente con documentos judiciales. También se construye observando cómo reaccionan los protagonistas cuando el suelo comienza a moverse bajo sus pies.
Lo que proyecta Inzunza no es fortaleza. No transmite confianza. No parece un político concentrado en demostrar que las acusaciones son falsas.
Parece un político concentrado en administrar daños.
Esa imagen explica en buena medida por qué hoy se encuentra tan aislado. No porque Morena haya decidido abandonarlo de la noche a la mañana. No porque el Senado haya ejecutado una conspiración interna. Sino porque el propio Inzunza dejó de ser una apuesta rentable.
La política es brutalmente pragmática. Los partidos respaldan a quienes generan votos, estabilidad o futuro. Cuando un liderazgo comienza a representar riesgo, incertidumbre o desgaste, las distancias aparecen solas, sin reuniones, sin comunicados, sin rupturas formales. Simplemente aparecen.
Hace apenas unos meses su nombre figuraba entre los aspirantes más serios para suceder a Rocha en la gubernatura de Sinaloa. Hoy prácticamente nadie dentro del oficialismo habla de esa posibilidad. No porque exista una sentencia. No porque haya sido declarado culpable. Sino porque la candidatura dejó de ser viable.
Y en política la inviabilidad suele ser una condena mucho más rápida que cualquier resolución judicial.
Lo verdaderamente inquietante es que el caso de Inzunza trasciende a una sola persona.
Se convierte en un espejo incómodo para todo el sistema político mexicano.
Lo que hace singular el caso de Inzunza no es la acusación en sí. Es la arquitectura que describe. Según el expediente estadounidense, Inzunza habría acompañado al gobernador
Rocha Moya a una reunión con Los Chapitos tras las elecciones de junio de 2021, cuando todavía era secretario general del gobierno estatal y en ese encuentro habrían acordado que el cártel tendría control sobre la Policía Estatal de Sinaloa. Si eso es cierto, no estamos hablando de un funcionario que recibió un sobre. Estamos hablando de una negociación institucional: el Estado cediendo su monopolio de la fuerza a cambio de estabilidad política.
Eso es algo cualitativamente distinto, y más perturbador, que la corrupción individual de siempre. No es un hombre que se corrompió. Es una institución que se ofreció.
Por eso el caso Inzunza genera tanta atención. No solo por sus detalles particulares, sino porque representa el choque entre dos narrativas que México lleva años intentando reconciliar sin éxito: la del político exitoso que parecía destinado a gobernar uno de los
estados más importantes del país, y la del funcionario que termina convertido en símbolo de una crisis de confianza cada vez más profunda.
Su tragedia política no consiste únicamente en las acusaciones.
Consiste en haber perdido aquello que realmente construye el poder: la credibilidad.
Cuando la gente deja de creer en tu futuro, el poder comienza a evaporarse. Cuando tus aliados dejan de apostar por ti, el aislamiento se vuelve inevitable. Cuando tu nombre genera más preguntas que certezas, las puertas empiezan a cerrarse, no con portazos, sino con la silenciosa delicadeza con que se cierra una puerta frente a alguien a quien ya no se espera.
Por eso Enrique Inzunza muy probablemente ya no será gobernador de Sinaloa. No porque un
juez lo haya decretado. No porque un partido lo haya expulsado. Sino porque la política mexicana ya comenzó a actuar como si ese futuro hubiera desaparecido.
Y pocas cosas son más devastadoras para un político que seguir ocupando un cargo mientras todos a su alrededor se comportan como si su historia ya hubiera terminado.
Esa es la verdadera decadencia.
No perder el poder. Sino ver cómo el poder te abandona: despacio, en silencio, sin siquiera molestarse en despedirse.

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