El Diputado Federal Miguel Riggs indico que no se debe permitir que se empiece a centralizar todo, porque cada Estado debe participar en la realización de las tareas, tal el caso de la seguridad.
«Nuestro compromiso es combatir la inseguridad en el país y con ello se deben tener mejores policías, ministerios públicos bien capacitados y un sistema de justicia funcional y efectiva que conlleva a la inversión de los recursos públicos destinados a estas áreas y que ahora estarán direccionadas a la Guardia Nacional, un ente de seguridad que es militar y que pone en peligro el respeto de los Derechos Humanos», mencionó.
Agregó que “el presidente López Obrador era el primero en señalar que el Ejército debería de estar en los cuarteles, y ahora que es gobierno lo primero que hace es ya no sólo mantenerlo en las calles, sino terminar de militarizar la seguridad en México”.
“O sea, aquí yo tengo una pregunta. O se es o no se es militar, o es civil, porque no puede ambas, como tampoco se puede estar a favor de la democracia restringiendo libertades y militarizando la seguridad como ustedes aquí lo proponen y se aferran en masa”, indicó.
Señaló que no están conformes de como quedo la decisión de la Cámara pues es una imposición del presidente López Obrador y de sus diputados. Nosotros estamos convencidos que se deben incrementar los fondos públicos para los esfuerzos locales y con ello también establecer que esta Guardia no sea una carga para los municipios y los Estados, pero sobre todo nuestro objetivo en Acción Nacional como legisladores fue siempre que no fuera un régimen militar el que controlara la seguridad en México y mucho menos en los términos en que llegó la propuesta.
La mejor opción siempre fue que existiera una plena colaboración de la federación y los Estados. Nosotros dice Riggs Baeza, votamos a conciencia y nuestros posicionamientos fueron en el sentido de que se estableciera una protección real al ciudadano, se combatiera el crimen y no se impusiera una Guardia nacional militar, que pudiera tener labores policiales políticas y no solamente de seguridad, además de que debe tener un esquema de rendición de cuentas, porque su creación consiste en proteger a los ciudadanos y no convertirse en un instrumento que, por el contrario, limite y agreda los derechos de los mexicanos.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.