El presidente municipal de Chihuahua, Marco Antonio Bonilla Mendoza, se refirió al anuncio del Gobierno Federal sobre la credencialización dentro del Servicio Universal de Salud y señaló que espera que el programa funcione y se consolide como una política pública efectiva para la población.
El alcalde expresó que el tema de la salud representa uno de los principales rezagos de los últimos gobiernos federales y lo consideró un punto débil tanto de la administración anterior como de la actual. En ese contexto, recordó que la desaparición del Seguro Popular y los cambios implementados posteriormente derivaron en una crisis profunda del sistema de atención médica en el país.
Bonilla Mendoza señaló que dicha situación ha tenido un impacto directo en las familias, particularmente en los adultos mayores, quienes, de acuerdo con su planteamiento, se ven obligados a destinar recursos provenientes de apoyos sociales federales para la compra de medicamentos o el pago de consultas médicas. Indicó que esta práctica evidencia la falta de un sistema de salud pública que cubra necesidades básicas y que cumpla con el objetivo original de los programas sociales.
El presidente municipal consideró que la carencia de servicios médicos oportunos y accesibles ha trasladado la carga económica a los hogares, lo que, afirmó, contradice el propósito de garantizar atención médica universal a la población. Añadió que esta problemática refleja la necesidad de que cualquier nuevo esquema en materia de salud tenga una aplicación efectiva y resultados tangibles.
Finalmente, Bonilla reconoció el anuncio del nuevo esquema de credencialización dentro del Servicio Universal de Salud y manifestó su deseo de que tenga efectos reales, especialmente para las personas con menos recursos. Señaló que el Gobierno Municipal se mantendrá atento a la implementación del programa y reiteró que garantizar servicios de salud dignos es una responsabilidad directa del Estado mexicano.