Nicolás Maduro llegó a México para participar en la cumbre de la Celac: es su primer viaje oficial desde que la Justicia estadounidense lo acusó de narcotráfico
El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, llegó este viernes por la noche a México para participar en la cumbre de la Celac, en un inusual viaje al extranjero y el primero de carácter oficial desde que la justicia estadounidense lo acusó de narcotráfico.
Maduro fue recibido en el aeropuerto de Ciudad de México por el ministro del Exterior, Marcelo Ebrard, informó la cancillería mexicana en Twitter.
El mandatario llegó al país “para su participación en la VI Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Celac que se celebra mañana (sábado) en Palacio Nacional”, señaló la cancillería, que acompaña el mensaje con una imagen de la recepción encabezada por Ebrard.
“¡Aterrizando en México! (…) Venimos con la verdad de Venezuela, Bolívar, Chávez y los libertadores. La Unión está por encima de las diferencias. ¡Por la unión todo, sin ella nada!”, tuiteó a su arribo el mandatario venezolano.
En marzo de 2020, el Departamento de Justicia de EEUU acusó a Maduro de tráfico de drogas y ha ofrecido 15 millones de dólares por su captura
Este viaje a México es el primero de carácter oficial desde que fue acusado por la justicia estadounidense.
En medios locales y redes sociales se evoca la posibilidad de que Maduro pudiera ser detenido fuera de su país.
Pero la inadvertida llegada de Maduro a México despertó dudas sobre su intención de asistir también a la Asamblea General de Naciones Unidas, que se reúne a partir del martes próximo en Nueva York.
“Este año vamos a Nueva York, ¿verdad? El discurso en la ONU (…) Preparados, nos vamos por tierra, mar o por aire. Llegaremos allá”, dijo el mes pasado el mandatario venezolano.
Maduro no ha ido a la máxima cita de la diplomacia mundial desde 2018. De momento no existe ninguna confirmación oficial de su asistencia.
El ministro de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, conversa con el dictador venezolano, Nicolás Maduro (Reuters)
Acercamiento
La cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) se realizará en el Palacio Nacional por la mañana de este sábado y será inaugurada por el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.
Las relaciones entre México y Venezuela, marcadas por tensiones en gobiernos pasados, se han estrechado con la llegada a la presidencia mexicana del izquierdista López Obrador.
Una de las coincidencias entre ambos gobiernos son los cuestionamientos sobre el papel de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Maduro dijo a su llegada que que propondrá “crear una secretaría general de la Celac” con sede en Ciudad de México para que el organismo regional sea el camino de América Latina y El Caribe.
Nicolás Maduro junto al ministro de Exteriores de México, Marcelo Ebrard, antes de la cumbre de la CELAC (Europa Press)
“Hay un debate entre OEA y Celac, es el debate antiguo (…) entre América Latina y el Caribe, nuestra América, y la otra América, la América Imperial”, dijo el mandatario a la televisora estatal venezolana VTV.
México, que ocupa la presidencia pro témpore de la Celac, ha evocado la posibilidad de sustituir a la OEA por un organismo “autónomo”.
Maduro estuvo en México el 1 de diciembre de 2018 cuando López Obrador asumió la presidencia mexicana. Ese fue su último viaje a un país democrático hasta ahora.
El gobierno de López Obrador se negó a reconocer al ex líder parlamentario Juan Guaidó cuando en 2019 se autoproclamó presidente de Venezuela.
La capital mexicana es ahora sede para las negociaciones, con la mediación de Noruega, entre la oposición venezolana y el gobierno chavista. Se han realizado dos rondas de negociaciones y se tiene prevista una tercera a finales de septiembre.
México, con López Obrador como presidente, se ha acercado a gobiernos de izquierda de la región. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, fue invitado de honor de López Obrador en el desfile militar por la Independencia, la fiesta nacional de México el pasado jueves.
López Obrador pidió en su discurso que Estados Unidos levante el bloqueo económico contra Cuba. Venezuela también enfrenta una serie de sanciones económicas encabezadas por Estados Unidos.
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, marcó una línea clara tanto al interior de su gobierno como en el debate político nacional, al advertir que los integrantes de su gabinete que busquen una candidatura deberán dejar sus cargos y, al mismo tiempo, pronunciarse en contra de la eliminación total de los diputados federales plurinominales.
En declaraciones recientes, la mandataria estatal reiteró que su administración está enfocada en dar resultados y que nadie puede aspirar a un cargo mayor sin haber cumplido primero con su responsabilidad actual. Señaló que los funcionarios con aspiraciones electorales rumbo a 2027 deberán separarse del puesto, ya que no es posible combinar el ejercicio del gobierno con una campaña política.
Campos Galván subrayó que la definición de candidaturas corresponde exclusivamente al Partido Acción Nacional, mediante procesos como elecciones abiertas, primarias o encuestas, y descartó cualquier tipo de favoritismo. Insistió en que la competencia interna debe basarse en desempeño y resultados, no en afinidades personales.
Ante este escenario, adelantó que en los próximos meses podrían registrarse vacantes en el gabinete estatal, derivadas de quienes decidan participar en los procesos electorales. No obstante, fuentes cercanas al gobierno indicaron que no se prevén cambios generales, sino únicamente ajustes relacionados con aspiraciones políticas.
En paralelo, la gobernadora fijó postura frente a la propuesta de eliminar a los diputados federales plurinominales. Consideró que una desaparición total de esta figura afectaría la representación de partidos minoritarios y emergentes en el Congreso de la Unión, especialmente en un contexto de concentración de poder.
Recordó que las diputaciones de representación proporcional surgieron con la reforma electoral de 1977 para abrir espacios a fuerzas políticas distintas al partido dominante de aquella época. Si bien reconoció que el esquema puede revisarse y ajustarse, advirtió que eliminarlo por completo dañaría el equilibrio democrático y la razón de ser de este mecanismo.
Con estas declaraciones, Maru Campos envió un mensaje doble: disciplina y resultados al interior de su gobierno, y defensa de los contrapesos institucionales en el ámbito legislativo, en un momento clave de definición política rumbo al próximo ciclo electoral.