Conecta con nosotros

Opinión

Opinión: ¡Aférrate a lo bueno!, por Nancy Toledo

Desde que inició este mes, empecé a ver mucha gente poniendo sus arreglos de navidad, arbolito etcétera… pensé por un momento que era algo adelantado, pero muy pronto me uní a ellos y llené mi casa de luces, renos y monos de nieve.

¡A mí me llena de felicidad esta temporada! Me encanta ver mi casa decorada, y ver las otras me hace sonreír y emocionarme.

Nos adelantamos un poco. tal vez sonaron antes los cascabeles que los balazos de la revolución, pero creo que es un año que lo amerita.

Siento que todos estamos agarrados del hilito de la magia navideña, que quisimos llenar nuestros días de este sentimiento de esperanza y felicidad. ¡Y me encanta!

Así de sencillo resulta mejorar el ánimo y alegrar de estos días.

¡Eso es lo que debemos de hacer siempre!! Pongo el ejemplo de la Navidad porque es algo notorio y generalizado, pero así debe ser siempre.

¡Hay que hacer lo que nos guste! Sin importar si es poner la Navidad el primero de noviembre, si es vestirte de cierta forma, hacer algo que a los demás les parezca raro… cada quien tiene que buscar la manera de vivir sus días con gusto.

¡Aférrate a lo bueno! No dejes de verlo, de buscarlo. Por pequeño que parezca, a veces son esos hilitos los que nos mantienen bien y nos hacen salir adelante.

Nancy Anahi Toledo Rascón
Facebook.com/esopienso
Instagram @eso.pienso

Escribe tu comentario

Comentarios

Continuar Leyendo
Publicidad

Opinión

¿Por qué lo liberaron? Cienfuegos, la extraña exoneración. Por Caleb Ordóñez T.

Caleb Ordóñez T.

El todopoderoso hombre de las fuerzas armadas mexicanas había colgado su vestimenta verde siempre pulcra, llena de medallas de honor; para utilizar el recién lavado uniforme naranja de la prisión neoyorquina.

Salvador Cienfuegos Zepeda estaba siendo acusado por cuatro delitos relacionados con el narcotráfico: él insiste, una y otra vez, en su inocencia. Sin embargo, la Administración de Control de Drogas? (DEA) lo acusa con aversión.

Quienes conocen personalmente a Cienfuegos, aseguran que su rostro siempre de semblante duro, contrasta con la actitud negociadora y amable del célebre personaje. El hoy caído y acusado militar ha vivido el averno y abismo. Pues ya se le ha tatuado en la frente, casi por endoso, que es culpable de tres cargos de conspiración para manufacturar, importar y distribuir cocaína, metanfetamina y marihuana, además de un cargo por lavado de dinero.

Quienes fueron los primeros en arrojar las piedras contra el inculpado, son los alentadores o admiradores de la 4T, quienes de manera desaforada aplaudían la caída del ex funcionario de Enrique Peña Nieto y aseguraban que era un logro del gobierno mexicano.

Incluso, el presidente Andrés Manuel López Obrador, al conocer de la captura de Cienfuegos el pasado 16 de octubre, ironizó y aseguró entonces que “no todos los militares están involucrados en el caso”. Además, fuera de presumir la inocencia del acusado, AMLO sentenció “No vamos a encubrir a nadie. Ya pasó ese tiempo”.

Pero no pasó mucho tiempo y la situación se puso difícil entre el gobierno federal y el ejército mexicano. Muchos de los militares que ocupan los puestos más importantes, por obviedad, son muy cercanos a su ex jefe. A tal grado que decidieron no cooperar más con las autoridades norteamericanas mientras duraran las incriminaciones contra el ex titular de la SEDENA y presionar al gobierno mexicano para no ensuciar a la institución.

Ante este escenario, tanto la actitud del presidente mexicano, como la del canciller, Marcelo Ebrard, dieron un giro inesperado…

HAZ CLICK PARA CONTINUAR LEYENDO

Escribe tu comentario

Comentarios

Continuar Leyendo

Opinión

Que extraño es no extrañar. Por Itali Heide

Itali Heide

Todo parecía surreal en marzo, un mes que parece como si hubiera sucedido hace una eternidad. De un momento a otro, México se convirtió en un pueblo fantasma, con el cierre de escuelas, oficinas vacías y puertas cerradas. Para pasar el tiempo y conectarnos con nuestros queridos, nos pusimos creativos. Festejos de cumpleaños por videollamada, besos a través de la ventana, noches de películas compartidas y mensajes emotivos acompañados de recuerdos.

Poco a poco, la emoción fue desvaneciendo. Las videollamadas se hicieron menos frecuentes, las películas ya no entretenían como antes y un abrazo a la distancia no se sentía igual. Ahora, socializar parecía más un quehacer que un escape. ¿Qué nos pasó?

Quizás no deberíamos de exigirnos tanto. Socializar y conectarnos es importante, pero también podemos aprender mucho de la soledad. Lo primero que debemos hacer, es aceptar la realidad: no regresaremos a la ‘normalidad’. COVID marca un antes y un después en la historia, dejándonos con la única opción de adaptarnos a la nueva normalidad.

COVID está cambiando la forma en que los seres humanos socializan. (Imagen: Unsplash)

Podemos establecer formas más sostenidas de conectarnos en línea. A veces, reenviar un meme o comentar una foto es suficiente para mantener viva la flama de cariño y amistad. Una llamada de vez en cuando, y un sinfín de recuerdos para sentirnos conectados aún a la distancia. Para otras personas, socializar en redes sociales es su chaleco salvavidas. Las pláticas de zoom abundan, y sin ese escape la soledad se apodera de ellos. Nuestra nueva vida social post-COVID se crea en torno a sentimientos de aislamiento, soledad, preocupación y culpa.