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Peso mexicano inicia la jornada del 3 de octubre con ligera ganancia frente al dólar

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El dólar estadounidense abrió la sesión de este viernes 3 de octubre cotizándose en 18.40 pesos, lo que representa una caída marginal del 0.16% frente a los 18.43 pesos registrados el día anterior, según reporta Dow Jones. La moneda estadounidense acumula un aumento de 0.16% en los últimos siete días, aunque mantiene una disminución interanual del 7.89%.

El mercado se muestra cauteloso y enfocado en los datos de inversión fija bruta, tanto mensual como anual, lo que ha contribuido a la moderada volatilidad observada en la última semana, que se situó en 5.02%, muy por debajo del indicador anual de 10.46%.

Durante 2024, el peso mexicano experimentó contrastes marcados: inició el año fortalecido frente al dólar, llegando a venderse en 16 pesos por unidad, una cotización que no se veía en casi una década. Sin embargo, diversos factores políticos y económicos, como la Reforma al Poder Judicial, la eliminación de órganos autónomos y las políticas de Donald Trump sobre aranceles y seguridad fronteriza, provocaron la depreciación de la moneda, que llegó a superar los 20 pesos por dólar.

Para 2025, Banxico proyecta que el tipo de cambio se ubique entre 20.24 y 20.69 pesos por dólar, un pronóstico conservador frente a la incertidumbre política y económica internacional. La inflación en México se mantiene relativamente controlada, estimándose en 3.8%, mientras que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se prevé modesto, con un alza de apenas 1.2%.

El peso mexicano, primera moneda en el mundo en utilizar el signo de dólar ($), es actualmente la moneda más negociada de América Latina y la tercera en el continente, solo detrás del dólar estadounidense y el canadiense. Su abreviatura oficial es MXN, y se encuentra dividido en 100 centavos, con monedas de 1, 5, 10 y 20 pesos, así como billetes de 20, 50, 100, 200, 500 y 1,000 pesos.

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Tasas de interés: claves para entender créditos e inversiones

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Las tasas de interés son uno de los principales factores para determinar el costo de un crédito y el rendimiento de una inversión, aunque su funcionamiento continúa siendo desconocido para muchas personas.

De acuerdo con especialistas financieros, las tasas de interés representan el costo de usar dinero prestado o la recompensa por ahorrar e invertir recursos en lugar de gastarlos de inmediato. Su análisis permite identificar si un financiamiento resulta más caro o accesible y también calcular el rendimiento esperado de una inversión.

Entre los principales tipos de tasas de interés se encuentra la tasa fija, que permanece sin cambios durante toda la vigencia de un crédito o inversión. Por ejemplo, si una persona contrata un crédito hipotecario con una tasa fija anual de 12 por ciento, ese porcentaje no se modificará durante el plazo acordado.

También existe la tasa variable, cuyo comportamiento depende de factores externos, como los movimientos en las tasas de referencia del Banco de México. Este tipo de tasa puede aumentar o disminuir con el tiempo, lo que impacta directamente en el monto a pagar.

Otra clasificación corresponde a la tasa nominal, que es la que comúnmente aparece en anuncios financieros y no contempla el efecto de la inflación. En contraste, la tasa real refleja el rendimiento efectivo una vez descontada la inflación.

En el caso de los créditos con tasa fija, los pagos se mantienen estables, lo que brinda mayor certidumbre a quienes buscan evitar variaciones derivadas de la economía. Sin embargo, los especialistas recuerdan que además de la tasa deben considerarse otros costos como comisiones, plazos, amortizaciones y penalizaciones.

Por otro lado, las tasas variables implican un mayor nivel de riesgo, ya que pueden beneficiar o afectar al usuario dependiendo de las condiciones del mercado.

En materia de inversiones, los rendimientos pueden calcularse mediante interés simple o compuesto. El interés simple se genera únicamente sobre el monto inicial invertido, mientras que el compuesto considera tanto el capital original como los intereses acumulados.

Especialistas explican que el interés compuesto permite un crecimiento acelerado del dinero a largo plazo, especialmente cuando la capitalización ocurre de manera frecuente. Como ejemplo, una inversión de 100 pesos con rendimiento anual de seis por ciento durante 20 años alcanzaría 320 pesos con interés compuesto, mientras que con interés simple llegaría a 220 pesos.

Hasta el momento, especialistas recomiendan analizar el tipo de tasa y las condiciones financieras antes de contratar un crédito o realizar una inversión.

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