Connect with us

Policiaca

Buscan a seis presuntos homicidas prófugos en Ciudad Juárez

Seis presuntos homicidas prófugos originarios de Xalapa, Veracruz, podrían estar escondidos en Ciudad Juárez, por lo que la Fiscalía General de ese estado, por conducto de la Fiscalía local, solicitó el apoyo de la ciudadanía para dar con su paradero.

Los fugitivos despojaron de su camioneta a un hombre con lujo de violencia y después lo asesinaron, en hechos ocurridos el pasado 5 de marzo, se dio a conocer en un comunicado.

La Fiscalía General del Estado de Chihuahua (FGE) boletinó los retratos hablados de los supuestos homicidas, a quienes se identificó con los apodos de ‘El Moy’, ‘El Harry’, ‘El Chelo’, José Luís Olmos ‘El Olmos’ y ‘El Piolín’; también se cuenta con las características físicas de un sexto implicado, cuya identidad se desconoce.

El homicidio doloso fue cometido en perjuicio de quien en vida respondía al nombre de José Moisés Sánchez Cerezo, a quien despojaron de su camioneta negra Chevrolet Traverse, modelo 2010.

“Ante la posibilidad de que actualmente en esta ciudad se encuentren radicando seis presuntos homicidas, se pide a la ciudadanía su apoyo para dar con el paradero de los imputados, a fin de que sean puestos a disposición del juez que los requiere en aquella entidad”, detalla el boletín de prensa.

Los implicado son:

– ‘El Moy’, de entre 24 26 años, complexión robusta, estatura de 1.65 metros, tez blanca, cara redonda, cabello oscuro y corto a la altura de los hombros, ojos café oscuro, medianos y ovalados, cejas semipobladas, nariz recta y larga, orejas medianas, labios regulares, voz chillona y con acento de la región.

– ‘El Harry’, de entre 32 a 34 años, complexión robusta y fornido, estatura 1.75 metros, tez moreno oscuro, cabello lacio y grueso, cara ovalada, ojos grandes y oscuros, cejas pobladas y extendidas, nariz mediana, orejas grandes y levantadas, boca mediana y labios gruesos, voz fuerte, tipo ranchero.

– ‘El Chelo’, de entre 22 a 24 años, estatura 1.65 metros, cabello lacio y delgado, cara ovalada, ojos cafés y rasgados, cejas semipobladas y delgadas, nariz delgada y larga, orejas pegadas y chicas, boca chica y labios delgados, voz regular con acento de la región.

– ‘El Piolín’, de 32 años, estatura de entre 1.72 y 1.75 metros, complexión delgada, tez morena clara, cabello lacio y delgado, cara ovalada, ojos castaños y medianos, cejas escasas y delgadas, nariz recta y mediana, orejas pegadas y chicas, boca mediana y labios delgados, voz regular con acento de la región.

– José Luís Olmos, alias ‘El Olmos’, de entre 30 a 32 años, estatura 1.70 metros, complexión robusta, tez moreno claro, cabello corto, tipo militar y lacio, cara ovalada, ojos cafés y ovalados, cejas semipobladas y arqueadas, nariz mediana, orejas grandes y levantadas, boca mediana y labios regulares, voz regular con acento de la región.

Un sexto sujeto prófugo permanece en calidad de desconocido.

Policiaca

De operativo antidrogas a presunta traición a la patria; la caída del exfiscal César Jáuregui

De operativo antidrogas a presunta traición a la patria; la caída del exfiscal César Jáuregui

La FGR revela que el exfuncionario habría permitido la intervención de extranjeros en acciones reservadas a las fuerzas federales. Más de 100 actos de investigación derivaron en una orden de aprehensión por hechos relacionados con la seguridad nacional. El caso también abrió un segundo frente penal en Chihuahua_

Chihuahua Chih.- Lo que comenzó como un operativo contra el narcotráfico en la Sierra Tarahumara, terminó con cuatro personas muertas, una crisis por la presencia de agentes estadounidenses en territorio mexicano y, seis meses después, la detención del exfiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, quien ahora enfrenta investigaciones penales en los ámbitos estatal y federal, incluida una por hechos que podrían constituir el delito de traición a la patria.La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó el sábado 17 de octubre que cumplimentó una orden de aprehensión otorgada por un juez federal, después de realizar más de 100 actos de investigación relacionados con las presuntas irregularidades de un operativo realizado en abril en la comunidad de El Pinal, municipio de Morelos, Chihuahua.La novedad más relevante del caso es que la investigación dejó de centrarse únicamente en posibles irregularidades administrativas o policiales y alcanzó el terreno de la seguridad nacional y la soberanía mexicana.La fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos, sostuvo que el exfuncionario habría permitido la participación de personas extranjeras sin autorización federal en acciones reservadas a las autoridades mexicanas.La dependencia considera que estas conductas podrían constituir traición a la patria y representar una afectación al pacto federal.

Un operativo que terminó en tragediaEl origen del caso se remonta a los días 17 al 19 de abril de 2026, cuando autoridades estatales desarrollaron una operación en la región serrana de El Pinal, relacionada con el hallazgo de un laboratorio clandestino destinado a la producción de drogas.El despliegue fue presentado inicialmente como un resultado de las acciones contra el crimen organizado. Sin embargo, el 19 de abril ocurrió un accidente vehicular durante el descenso de la sierra que provocó la muerte de dos servidores públicos de la Fiscalía de Chihuahua y dos ciudadanos estadounidenses.La presencia de los extranjeros abrió cuestionamientos sobre la naturaleza de su participación en la operación.Reportes periodísticos identificaron a los estadounidenses como agentes vinculados a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, mientras que la FGR, en su comunicado más reciente, los describió como personas de nacionalidad estadounidense.El accidente puso bajo escrutinio no solamente las circunstancias de las muertes, sino también los mecanismos de cooperación internacional y la posible intervención de agentes extranjeros en operaciones de seguridad dentro del territorio mexicano.

La contradicción que ahora cobra relevanciaUno de los antecedentes fundamentales es la versión que ofreció el entonces fiscal César Jáuregui.El 20 de abril, la Fiscalía de Chihuahua difundió declaraciones en las que su titular descartaba expresamente que elementos extranjeros hubieran participado en el operativo contra el narcolaboratorio.En aquel momento aseguró que la intervención correspondió a integrantes de la Agencia Estatal de Investigación y del Ejército Mexicano, mientras que los estadounidenses realizaban actividades de capacitación, particularmente en manejo de drones.Sin embargo, el 27 de abril Jáuregui presentó su renuncia irrevocable al cargo, en medio de las investigaciones y los cuestionamientos públicos.En su salida reconoció inconsistencias en la información proporcionada inicialmente y omisiones en los mecanismos institucionales de comunicación sobre la presencia de personas extranjeras.Ahora, seis meses después, la FGR sostiene que las investigaciones reunieron elementos para establecer que la participación de los extranjeros no contaba con justificación ni con una cadena de mando que autorizara su intervención.Esta diferencia entre las primeras declaraciones oficiales y los hallazgos anunciados por la autoridad federal se convierte en uno de los puntos centrales de la controversia judicial.

Las tres irregularidades que señala la FGRLa investigación presentada por Ernestina Godoy identifica tres aspectos fundamentales.El primero es la presunta intervención de personas extranjeras en actividades de seguridad sin autorización de las instituciones federales competentes.De acuerdo con la FGR, los extranjeros habrían participado en el despliegue y acudido en diferentes ocasiones a instalaciones de la Agencia Estatal de Investigación sin que existiera una causa debidamente justificada para su presencia.El segundo aspecto corresponde a las atribuciones legales. La dependencia federal sostiene que la Fiscalía estatal habría realizado acciones que excedían su competencia y que no existía una carpeta de investigación abierta previamente para sustentar el operativo.Esta conclusión contrasta con las declaraciones que había formulado el propio Jáuregui, quien aseguró que la operación fue resultado de meses de planeación entre la Agencia Estatal de Investigación y la Fiscalía Especial de Operaciones Estratégicas, ambas bajo su responsabilidad institucional.El tercer señalamiento está relacionado con un posible ocultamiento de información a las autoridades federales.La FGR afirma que, pese a conocer la naturaleza federal de los delitos investigados, el entonces fiscal no habría comunicado oportunamente la operación a las instancias correspondientes y, en cambio, habría informado a personas extranjeras.Según la dependencia, la comunicación con las fuerzas federales ocurrió después del operativo y de manera irregular.Estas afirmaciones forman parte de la investigación ministerial y deberán ser sometidas al análisis de las autoridades judiciales.

Dos órdenes de aprehensión en una misma jornadaLa situación jurídica del exfiscal se complicó el sábado 17 de octubre, cuando se conoció que enfrentaba dos órdenes de aprehensión de distinta competencia.La primera fue ejecutada por la Fiscalía General del Estado de Chihuahua durante la mañana, por posibles delitos del fuero común relacionados con el ejercicio ilegal del servicio público y coalición.Posteriormente, la FGR confirmó el cumplimiento de un segundo mandamiento judicial, esta vez por los hechos investigados en materia de seguridad nacional.Así, una misma operación antidrogas derivó en investigaciones que examinan tanto las responsabilidades de funcionarios estatales como posibles afectaciones a facultades exclusivas de la Federación.La audiencia inicial correspondiente a la causa estatal fue diferida para el domingo 18 de octubre, a las 9:30 de la mañana, después de que la defensa solicitó tiempo adicional para revisar la carpeta de investigación.La audiencia y las actuaciones judiciales posteriores serán determinantes para conocer el alcance de las imputaciones y las medidas cautelares que pudieran imponerse.

La defensa rechaza los señalamientosEl equipo jurídico de César Jáuregui ha cuestionado las acusaciones y el procedimiento seguido para su detención.El abogado Héctor Villasana rechazó que las acciones atribuidas al exfiscal hayan puesto en riesgo la soberanía nacional, mientras que otros integrantes de la defensa señalaron un posible trasfondo político y electoral en el proceso.El propio Jáuregui había defendido públicamente su gestión y sostenido que no cometió delitos relacionados con el operativo.Estas posturas contrastan con la investigación de la FGR, por lo que corresponderá a los tribunales determinar si los elementos presentados por el Ministerio Público sustentan las responsabilidades penales señaladas.

Un caso con implicaciones para la relación México-Estados UnidosMás allá de la situación jurídica del exfiscal, el expediente plantea interrogantes sobre los límites de la cooperación bilateral en materia de seguridad.México y Estados Unidos mantienen mecanismos de intercambio de información e inteligencia para combatir al crimen organizado; sin embargo, la participación directa de agentes extranjeros en operaciones dentro de México se encuentra sujeta a disposiciones y autorizaciones específicas.El Gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha reiterado que la colaboración internacional no implica permitir intervenciones operativas extranjeras fuera del marco legal mexicano.En ese contexto, el caso El Pinal adquiere una dimensión que supera el ámbito estatal: obliga a examinar quién autorizó la participación de los estadounidenses, qué funciones desempeñaron realmente y qué autoridades conocían su presencia.

La investigación entra en una nueva etapaLa detención de César Jáuregui representa un cambio sustancial respecto de abril, cuando el caso se encontraba marcado por versiones contradictorias sobre el accidente y la presencia de ciudadanos estadounidenses.Hoy, la FGR asegura contar con más de un centenar de actos de investigación y con elementos que justificaron solicitar una orden de aprehensión federal.No obstante, la existencia de una orden judicial no determina culpabilidad. El exfiscal conserva su derecho a la presunción de inocencia, a una defensa adecuada y al debido proceso.Las siguientes actuaciones judiciales deberán esclarecer el grado de participación que pudo haber tenido en la autorización y coordinación del operativo, así como las responsabilidades de otros servidores públicos.El interrogante central ya no es solamente por qué había ciudadanos estadounidenses en una operación antidrogas en Chihuahua, sino quién permitió su participación, bajo qué autoridad actuaron y hasta dónde llegaron las posibles irregularidades institucionales.Seis meses después de la tragedia en la Sierra Tarahumara, el caso El Pinal ha pasado de ser una controversia por un operativo policial a una investigación penal sobre el ejercicio del poder público, la intervención extranjera y los límites de la soberanía nacional.

Continue Reading
Advertisement
Advertisement

Más visto