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Policiaca

El día en que el tío de Emma Coronel secuestró a la esposa de Héctor Beltrán Leyva

La ex Miss Sonora no solo fue la esposa de Héctor Beltrán Leyva, sino que, tras su captura, fungió como líder del grupo criminal; en 2010 había sido secuestrada por «Nacho» Coronel
El exlíder del Cártel de los Beltrán Leyva, Héctor Beltran Leyva, alias «El H» murió este domingo por la noche, de un infarto al corazón.

Su papel como uno de los fundadores de esta organización criminal le causó guerras contra otros cárteles, como el de Sinaloa.

Además de sus hermanos, todos de apellido Beltrán Leyva, su esposa Clara Elena Laborín también se desempeñó como miembro importante del grupo criminal.

Incluso, cuando todos los hermanos ya estaban presos o muertos, la exreina de Belleza «Miss Sonora» fue quien lideró el cártel. Era apodada por sus sicarios como «La Señora».

Las autoridades la identificaban como la principal generadora de la violencia en Guerrero, Morelos y en estados del norte como Sonora y Baja California.

Fue detenida por elementos de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de la Delincuencia Organizada (SEIDO) en su domicilio, en Hermosillo, Sonora, en septiembre del 2016, con dos de sus sicarios y armas de alto calibre.

Sin embargo, años antes de que tomara el control del Cártel de Los Beltrán Leyva, Clara Elena Laborín fue secuestrada por miembros del Cártel de Sinaloa, en 2010.

La ex Miss Sonora, nacida en el municipio de Agua Prieta fue ´levantada´ por hombres armados en su propia casa, también en la capital sonorense, enviados por Ignacio «Nacho» Coronel.

Después de una semana, Clara Elena fue abandonada, atada de manos, con los ojos vendados en las calles de Hermosillo. Con ella estaba una cartulina con la siguiente leyenda:

«Aquí está tu esposa, por la que te negaste a responder, te la entregó sana y salva para que veas y aprendas que para nosotros la familia es sagrada. Nosotros no matamos mujeres, ni niños, únicamente vamos por `El Hache´ y `El Dos Mil´, así como por varios policías».

Este mensaje, se refiere al asesinato del hijo de Ignacio «Nacho» Coronel, Alejandro Coronel, de sólo 16 años, quien fue ultimado por sicarios del Cártel de Los Beltrán Leyva.

«Nacho» Coronel era tío de la hoy esposa de Joaquín «El Chapo» Guzmán, Emma Coronel, quien ha sido conocida mundialmente por visitar las audiencias para el juicio del líder del Cartel de Sinaloa, en Nueva York.

Ese mismo año, en julio de 2010, el tío de Emma Coronel, a quien apodaban también como «El rey del cristal» fue asesinado en medio de un tiroteo con elementos del Ejército en Guadalajara.

Vanguardia

Policiaca

De operativo antidrogas a presunta traición a la patria; la caída del exfiscal César Jáuregui

De operativo antidrogas a presunta traición a la patria; la caída del exfiscal César Jáuregui

La FGR revela que el exfuncionario habría permitido la intervención de extranjeros en acciones reservadas a las fuerzas federales. Más de 100 actos de investigación derivaron en una orden de aprehensión por hechos relacionados con la seguridad nacional. El caso también abrió un segundo frente penal en Chihuahua_

Chihuahua Chih.- Lo que comenzó como un operativo contra el narcotráfico en la Sierra Tarahumara, terminó con cuatro personas muertas, una crisis por la presencia de agentes estadounidenses en territorio mexicano y, seis meses después, la detención del exfiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, quien ahora enfrenta investigaciones penales en los ámbitos estatal y federal, incluida una por hechos que podrían constituir el delito de traición a la patria.La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó el sábado 17 de octubre que cumplimentó una orden de aprehensión otorgada por un juez federal, después de realizar más de 100 actos de investigación relacionados con las presuntas irregularidades de un operativo realizado en abril en la comunidad de El Pinal, municipio de Morelos, Chihuahua.La novedad más relevante del caso es que la investigación dejó de centrarse únicamente en posibles irregularidades administrativas o policiales y alcanzó el terreno de la seguridad nacional y la soberanía mexicana.La fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos, sostuvo que el exfuncionario habría permitido la participación de personas extranjeras sin autorización federal en acciones reservadas a las autoridades mexicanas.La dependencia considera que estas conductas podrían constituir traición a la patria y representar una afectación al pacto federal.

Un operativo que terminó en tragediaEl origen del caso se remonta a los días 17 al 19 de abril de 2026, cuando autoridades estatales desarrollaron una operación en la región serrana de El Pinal, relacionada con el hallazgo de un laboratorio clandestino destinado a la producción de drogas.El despliegue fue presentado inicialmente como un resultado de las acciones contra el crimen organizado. Sin embargo, el 19 de abril ocurrió un accidente vehicular durante el descenso de la sierra que provocó la muerte de dos servidores públicos de la Fiscalía de Chihuahua y dos ciudadanos estadounidenses.La presencia de los extranjeros abrió cuestionamientos sobre la naturaleza de su participación en la operación.Reportes periodísticos identificaron a los estadounidenses como agentes vinculados a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, mientras que la FGR, en su comunicado más reciente, los describió como personas de nacionalidad estadounidense.El accidente puso bajo escrutinio no solamente las circunstancias de las muertes, sino también los mecanismos de cooperación internacional y la posible intervención de agentes extranjeros en operaciones de seguridad dentro del territorio mexicano.

La contradicción que ahora cobra relevanciaUno de los antecedentes fundamentales es la versión que ofreció el entonces fiscal César Jáuregui.El 20 de abril, la Fiscalía de Chihuahua difundió declaraciones en las que su titular descartaba expresamente que elementos extranjeros hubieran participado en el operativo contra el narcolaboratorio.En aquel momento aseguró que la intervención correspondió a integrantes de la Agencia Estatal de Investigación y del Ejército Mexicano, mientras que los estadounidenses realizaban actividades de capacitación, particularmente en manejo de drones.Sin embargo, el 27 de abril Jáuregui presentó su renuncia irrevocable al cargo, en medio de las investigaciones y los cuestionamientos públicos.En su salida reconoció inconsistencias en la información proporcionada inicialmente y omisiones en los mecanismos institucionales de comunicación sobre la presencia de personas extranjeras.Ahora, seis meses después, la FGR sostiene que las investigaciones reunieron elementos para establecer que la participación de los extranjeros no contaba con justificación ni con una cadena de mando que autorizara su intervención.Esta diferencia entre las primeras declaraciones oficiales y los hallazgos anunciados por la autoridad federal se convierte en uno de los puntos centrales de la controversia judicial.

Las tres irregularidades que señala la FGRLa investigación presentada por Ernestina Godoy identifica tres aspectos fundamentales.El primero es la presunta intervención de personas extranjeras en actividades de seguridad sin autorización de las instituciones federales competentes.De acuerdo con la FGR, los extranjeros habrían participado en el despliegue y acudido en diferentes ocasiones a instalaciones de la Agencia Estatal de Investigación sin que existiera una causa debidamente justificada para su presencia.El segundo aspecto corresponde a las atribuciones legales. La dependencia federal sostiene que la Fiscalía estatal habría realizado acciones que excedían su competencia y que no existía una carpeta de investigación abierta previamente para sustentar el operativo.Esta conclusión contrasta con las declaraciones que había formulado el propio Jáuregui, quien aseguró que la operación fue resultado de meses de planeación entre la Agencia Estatal de Investigación y la Fiscalía Especial de Operaciones Estratégicas, ambas bajo su responsabilidad institucional.El tercer señalamiento está relacionado con un posible ocultamiento de información a las autoridades federales.La FGR afirma que, pese a conocer la naturaleza federal de los delitos investigados, el entonces fiscal no habría comunicado oportunamente la operación a las instancias correspondientes y, en cambio, habría informado a personas extranjeras.Según la dependencia, la comunicación con las fuerzas federales ocurrió después del operativo y de manera irregular.Estas afirmaciones forman parte de la investigación ministerial y deberán ser sometidas al análisis de las autoridades judiciales.

Dos órdenes de aprehensión en una misma jornadaLa situación jurídica del exfiscal se complicó el sábado 17 de octubre, cuando se conoció que enfrentaba dos órdenes de aprehensión de distinta competencia.La primera fue ejecutada por la Fiscalía General del Estado de Chihuahua durante la mañana, por posibles delitos del fuero común relacionados con el ejercicio ilegal del servicio público y coalición.Posteriormente, la FGR confirmó el cumplimiento de un segundo mandamiento judicial, esta vez por los hechos investigados en materia de seguridad nacional.Así, una misma operación antidrogas derivó en investigaciones que examinan tanto las responsabilidades de funcionarios estatales como posibles afectaciones a facultades exclusivas de la Federación.La audiencia inicial correspondiente a la causa estatal fue diferida para el domingo 18 de octubre, a las 9:30 de la mañana, después de que la defensa solicitó tiempo adicional para revisar la carpeta de investigación.La audiencia y las actuaciones judiciales posteriores serán determinantes para conocer el alcance de las imputaciones y las medidas cautelares que pudieran imponerse.

La defensa rechaza los señalamientosEl equipo jurídico de César Jáuregui ha cuestionado las acusaciones y el procedimiento seguido para su detención.El abogado Héctor Villasana rechazó que las acciones atribuidas al exfiscal hayan puesto en riesgo la soberanía nacional, mientras que otros integrantes de la defensa señalaron un posible trasfondo político y electoral en el proceso.El propio Jáuregui había defendido públicamente su gestión y sostenido que no cometió delitos relacionados con el operativo.Estas posturas contrastan con la investigación de la FGR, por lo que corresponderá a los tribunales determinar si los elementos presentados por el Ministerio Público sustentan las responsabilidades penales señaladas.

Un caso con implicaciones para la relación México-Estados UnidosMás allá de la situación jurídica del exfiscal, el expediente plantea interrogantes sobre los límites de la cooperación bilateral en materia de seguridad.México y Estados Unidos mantienen mecanismos de intercambio de información e inteligencia para combatir al crimen organizado; sin embargo, la participación directa de agentes extranjeros en operaciones dentro de México se encuentra sujeta a disposiciones y autorizaciones específicas.El Gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha reiterado que la colaboración internacional no implica permitir intervenciones operativas extranjeras fuera del marco legal mexicano.En ese contexto, el caso El Pinal adquiere una dimensión que supera el ámbito estatal: obliga a examinar quién autorizó la participación de los estadounidenses, qué funciones desempeñaron realmente y qué autoridades conocían su presencia.

La investigación entra en una nueva etapaLa detención de César Jáuregui representa un cambio sustancial respecto de abril, cuando el caso se encontraba marcado por versiones contradictorias sobre el accidente y la presencia de ciudadanos estadounidenses.Hoy, la FGR asegura contar con más de un centenar de actos de investigación y con elementos que justificaron solicitar una orden de aprehensión federal.No obstante, la existencia de una orden judicial no determina culpabilidad. El exfiscal conserva su derecho a la presunción de inocencia, a una defensa adecuada y al debido proceso.Las siguientes actuaciones judiciales deberán esclarecer el grado de participación que pudo haber tenido en la autorización y coordinación del operativo, así como las responsabilidades de otros servidores públicos.El interrogante central ya no es solamente por qué había ciudadanos estadounidenses en una operación antidrogas en Chihuahua, sino quién permitió su participación, bajo qué autoridad actuaron y hasta dónde llegaron las posibles irregularidades institucionales.Seis meses después de la tragedia en la Sierra Tarahumara, el caso El Pinal ha pasado de ser una controversia por un operativo policial a una investigación penal sobre el ejercicio del poder público, la intervención extranjera y los límites de la soberanía nacional.

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