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Revista

Ilana Gritzewsky: Tres años tras el cautiverio en Gaza

Ilana Gritzewsky: Tres años tras el cautiverio en Gaza

El 6 de octubre de 2026 se conmemora el tercer aniversario de los ataques en la Franja de Gaza, donde el grupo islamista palestino Hamás secuestró a 251 israelíes y causó la muerte de aproximadamente 1,200 personas. A tres años de estos eventos, los sobrevivientes continúan lidiando con el trauma de las experiencias vividas durante esos días de horror.

Una de las sobrevivientes es Ilana Gritzewsky, una mexicana-israelí que pasó 55 días en cautiverio. En una entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio, Gritzewsky compartió su lucha diaria para superar el impacto emocional que le dejó su experiencia. “Desde ahí la gente nos ve liberados y piensan que ya se acabó. Desgraciadamente muchos no salieron vivos. Yo fui de los afortunados. Pero el trauma y lo que viviste en cautiverio no es un switch que haces on-off”, expresó.

El trauma persiste en su vida cotidiana, manifestándose en noches de insomnio, pesadillas y una constante alerta ante ruidos fuertes. “Es algo con lo que tienes que aprender a vivir, porque no sé si pueda superarlo; pero tampoco puedo dejar que me gane, porque Hamás me estaría ganando”, agregó.

Gritzewsky no solo busca sobrevivir a las secuelas de su experiencia, sino que también se ha comprometido a mostrar la realidad que vivió y a defender los derechos humanos de todas las personas, sin importar su origen o creencias. “No importa el color, la religión, no importa de dónde seamos”, afirmó.

En su proceso de rehabilitación, Ilana se esfuerza por retomar su vida anterior como repostera y agricultora, aunque aún enfrenta dificultades para regresar a esas actividades. “El hecho de que estoy viva, hay mil 200 que no regresaron vivas”, reflexionó, subrayando la importancia de su historia y su compromiso con la memoria de quienes no tuvieron la misma suerte.

Revista

La Mancha fusiona jazz manouche y son huasteco en nuevo disco

La Mancha fusiona jazz manouche y son huasteco en nuevo disco

La Mancha, un cuarteto musical liderado por la violinista y cantante francesa Clara Sinou, ha encontrado su identidad al fusionar tradiciones musicales que, a primera vista, parecen distantes. Este grupo combina el jazz manouche, la música tradicional mexicana y el swing de Nueva Orleans, una mezcla que comenzó a gestarse cuando Sinou llegó a México y descubrió el son huasteco, lo que le permitió relacionar su estilo musical con el jazz que ya interpretaba.

Desde su formación en 2021, La Mancha ha apostado por la improvisación y la reinterpretación de canciones conocidas, y ahora se prepara para dar un paso significativo al trabajar en un segundo álbum que incluirá composiciones originales. “La Mancha es un poco mi proyecto personal, es un proyecto que reúne el jazz manouche con la música mexicana”, comentó Sinou en una entrevista.

El cuarteto está compuesto por Sinou en violín y voz, Héctor Luna en guitarra, Alex Daniels en acordeón y Leo Cortés en contrabajo. Su propuesta se basa en instrumentos acústicos y busca que las diversas influencias convivan sin perder sus características individuales.

Para comprender el sonido de La Mancha, es fundamental conocer el jazz manouche, una corriente musical asociada con la tradición francesa y con el guitarrista Django Reinhardt, quien ha influido notablemente en Sinou. La violinista también menciona a Stéphane Grappelli como una referencia importante en su estilo.

El jazz manouche combina elementos de la música gitana francesa, el jazz estadounidense y las tradiciones musicales de Francia. Sinou se sintió atraída por el son huasteco al llegar a México, lo que despertó su interés por la complejidad y riqueza musical de esta tradición. Desde hace cinco o seis años, ha estado estudiando el son huasteco, incorporando su lenguaje a su búsqueda artística.

La fusión de géneros no fue un plan premeditado. Durante la pandemia, Sinou dedicó tiempo a practicar tanto el jazz manouche como el son huasteco, y con el tiempo, ambas experiencias comenzaron a entrelazarse. Un claro ejemplo de esta fusión es la reinterpretación de “Playa Sola”, una canción norteña que La Mancha adaptó al estilo del jazz manouche.

La agrupación también ha trabajado en temas como “Sombras nada más”, “El Ausente” y “Amor de mis amores”, además de una interpretación que combina “Luz de Luna” de Álvaro Carrillo con “Danube” de Django Reinhardt. Su repertorio se caracteriza por la improvisación y la reinterpretación, y en su próxima etapa, buscarán dar mayor espacio a sus propias composiciones.

La relación de Sinou con la música mexicana va más allá del son huasteco, ya que considera que la diversidad del país le ha permitido descubrir una riqueza de tradiciones musicales. “Es un país muy diverso, con muchas cosas diferentes”, afirma. Este descubrimiento también forma parte de la identidad del cuarteto, que encuentra posibilidades creativas en el encuentro de culturas.

La trayectoria de Sinou, quien nació en París, estudió en Nueva Orleans y reside en México desde 2020, refleja esta perspectiva multicultural en La Mancha. La violinista también enfrenta el reto de acercar su propuesta a públicos que no suelen frecuentar los clubes de jazz, reconociendo que, aunque hay cambios en la escena musical mexicana, el género aún tiene un carácter de nicho.

En un contexto musical cada vez más influenciado por herramientas digitales, Sinou reflexiona sobre el papel de la inteligencia artificial en la creación artística. Aunque ha encontrado resultados fascinantes en herramientas de generación musical, también ha notado que tienden a reproducir clichés y a buscar lo predecible.

A su juicio, aunque la inteligencia artificial transformará la música, la necesidad de escuchar interpretaciones en vivo seguirá siendo fundamental. Sinou concluye que el valor de la creación musical radica en las decisiones inesperadas y en la combinación de elementos que no siempre parecen compatibles.

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