Resto del mundo
Inicia tregua humanitaria en Oleshki, Ucrania, con mediación de EU
El 27 de octubre de 2026, a las 02:57 horas, comenzó una tregua entre Ucrania y Rusia con el objetivo de permitir el ingreso de ayuda humanitaria a Oleshki, una ciudad ucraniana actualmente bajo ocupación rusa. Esta medida fue anunciada la semana pasada por Melania Trump, primera dama de Estados Unidos.
La suspensión de los combates tiene como finalidad facilitar la asistencia a esta localidad del sur de Ucrania, que ha estado aislada debido a la presencia de drones explosivos y carreteras minadas. Los habitantes de Oleshki han estado sin acceso a alimentos ni medicamentos durante varias semanas.
Dmitro Lubinets, comisionado de derechos humanos de Kiev, comunicó a través de una plataforma de mensajería que se ha iniciado un “régimen de silencio” y que la parte ucraniana está cumpliendo con sus compromisos. La tregua fue anunciada el viernes por Melania Trump, quien destacó la importancia de facilitar el envío de ayuda humanitaria a la región.
Ambos ejércitos, el ruso y el ucraniano, confirmaron que respetarían un alto al fuego a partir de este martes. Esta operación se lleva a cabo en un contexto de acercamiento entre el presidente estadounidense Donald Trump y Rusia, lo que ha generado tensiones con Ucrania y sus aliados europeos.
El Kremlin mostró disposición para considerar otras treguas humanitarias similares, valorando los esfuerzos de los negociadores estadounidenses, especialmente los de la primera dama. Sin embargo, la duración de la tregua en Oleshki no ha sido claramente definida. El portavoz del gobierno ruso, Dmitri Peskov, indicó que la evacuación de los habitantes podría tomar al menos “unos días”.
El alcance geográfico de la tregua también es incierto; Moscú mencionó que se aplicaría en “el sector de Jersón”, mientras que Kiev se refirió a “una zona delimitada” alrededor de Oleshki. Además, existe preocupación sobre el cumplimiento de la tregua, ya que ambos bandos se han acusado mutuamente de violaciones a acuerdos previos en los más de cuatro años de conflicto.
Resto del mundo
Israel se prepara para elecciones cruciales centradas en seguridad y democracia
Las elecciones en Israel están marcadas por una alta participación, la más alta desde 1981, y se consideran una de las más decisivas en la historia del país. Las encuestas publicadas el viernes indican que el primer ministro en funciones, Benjamin Netanyahu, se encuentra en una reñida competencia con Gadi Eisenkot, exjefe militar y líder del nuevo partido Yashar. Sin embargo, ninguno de los bloques políticos de los candidatos parece tener la posibilidad de alcanzar los 61 escaños necesarios para formar un gobierno mayoritario, lo que podría dar lugar a semanas o meses de negociaciones políticas.
La campaña electoral ha estado dominada por temas de democracia y seguridad, y muchos analistas la ven como un referéndum sobre el gobierno de Netanyahu. El sistema de representación proporcional de Israel ha llevado a que los gobiernos sean siempre coaliciones, y este año las alianzas parecen más inciertas que nunca. Eisenkot encabeza el llamado “bloque del cambio”, que incluye a partidos con diferencias ideológicas pero que comparten el objetivo de destituir a Netanyahu. Entre los líderes de este bloque se encuentran el ex primer ministro Naftali Bennett y Avigdor Lieberman, ambos de derecha, así como Yair Golan, un exgeneral de tendencia izquierda.
Netanyahu, quien ha sido una figura central en la política israelí desde 1996, busca formar nuevamente un gobierno en alianza con partidos de extrema derecha y ultraortodoxos, que han sido clave en su actual coalición, la más conservadora en la historia de Israel. A pesar de la presión, Netanyahu se ha presentado como el garante de la seguridad nacional, haciendo hincapié en sus supuestas victorias estratégicas en conflictos anteriores y su relación cercana con el presidente estadounidense Donald Trump.
La campaña ha estado marcada por la crítica a la gestión de Netanyahu tras los ataques del 7 de octubre, que resultaron en la muerte de casi 1,200 personas y la toma de 251 rehenes. La oposición ha exigido una comisión de investigación independiente sobre estos ataques, algo que Netanyahu ha rechazado. Además, enfrenta un juicio por cargos de corrupción, que él niega, y ha continuado impulsando reformas controvertidas al sistema judicial, lo que ha provocado protestas masivas.
En los últimos días de la campaña, Netanyahu ha sido objeto de controversia por un mensaje alarmista sobre un posible ataque nuclear, lo que Eisenkot calificó de “histeria”. Otro tema candente ha sido la conscripción, ya que el gobierno de Netanyahu no ha cumplido con un fallo del Tribunal Supremo que exige la inclusión de hombres ultraortodoxos en el servicio militar, lo que ha generado divisiones en la sociedad israelí.
Eisenkot ha prometido acabar con el dominio de Hamas en Gaza en un plazo de 18 meses, ya sea a través de un plan de paz liderado por Estados Unidos o mediante acciones militares. A pesar de su apoyo a los asentamientos israelíes en Cisjordania, ha expresado la necesidad de controlar a los colonos extremistas, cuyas acciones han aumentado significativamente. La solución de dos estados ha perdido relevancia en el discurso político israelí, y aunque algunos especulan que los partidos árabes podrían apoyar informalmente un gobierno minoritario liderado por Eisenkot, las posibilidades de un acuerdo siguen siendo inciertas.

