La discusión sobre la Reforma Judicial entró en receso después de que manifestantes lograron ingresar a las instalaciones del Senado de la República.
»¡El Poder Judicial no va a caer! ¡No va a caer!», corean mientras empujan las puertas del reciento en el que se discuten los cambios constitucionales. Personal de seguridad intenta contener el avance.
Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Cámara de Senadores, decretó el receso indefinido para atender el incidente de seguridad.
»Ya está aquí la gente y es su responsabilidad la vida de los senadores y de las senadoras. Va a venir más gente», dijo Enrique Vargas, del PAN, antes de que se pausara la sesión.
Desde temprano, miles de trabajadores del Poder Judicial, junto a organizaciones sociales, juveniles y estudiantes de Derecho de diversas universidades, se manifiestan afuera del recinto legislativo y emiten pronunciamientos tanto a favor como en contra de la propuesta presentada por el Poder Ejecutivo.
El grupo de trabajadores del Poder Judicial que ya realizaba un campamento en la lateral de Paseo de la Reforma acordó el pasado fin de semana que si bien no levantarán la manifestación, tampoco realizarán bloqueos en los accesos a la Cámara Alta, a fin de que los 128 legislares puedan ingresar y sesionar sin problema para que no busquen una sede alterna.
Este martes, los trabajadores del Poder Judicial comenzaron sus actividades por la mañana a través de la entrega de volantes informativos a las personas que pasaban por Paseo de la Reforma e Insurgentes.
Para seguir la sesión en el Senado de la República, colectivos a favor de la Reforma Judicial colocaron aparatos de sonido y una pantalla gigante en el cruce de Reforma y la calle París, a un costado de recinto.
Mientras se desarrollaba una parte de la sesión en el Senado, al exterior, trabajadores del Poder Judicial utilizaron todo tipo de instrumentos como cornetas, matracas, tambores y altavoces para hacer la mayor cantidad de ruido, así como cánticos a favor de la reforma.
“¡Arriba la justicia, abajo la reforma!”, “¡el Poder Judicial no va a caer, no va a caer!” eran algunas de las consignas que se escuchaban frente al Senado.
Desde un templete colocado en la lateral de Reforma, un trabajador del Poder Judicial hizo un llamado a los senadores de todos los partidos, en especial de Morena y aliados, a ni ignorar el sentir de los trabajadores de esta institución y no votar por consigna presidencial.
“Divórciense de ese maldito discurso de que el pueblo ya decidió, el pueblo también está acá afuera (del Senado), el pueblo que está informado, el pueblo que sabe que hay detrás de la aprobación de la Reforma Judicial. No vamos a permitir que sigan manipulando las conciencias”, apuntó.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.