Un juez mexicano ordenó el pago de indemnizaciones tras el accidente aéreo ocurrido en 2018 en Cuba, donde murieron 112 personas, al determinar que el siniestro estuvo relacionado con fallas en el mantenimiento de la aeronave.
De acuerdo con documentos judiciales fechados el 31 de marzo y consultados por The Washington Post a través de la Agencia AP, un peritaje independiente concluyó que el hecho fue un “accidente institucional” derivado de negligencia sistemática en los trabajos de mantenimiento, señalando que el avión no debió despegar.
Con base en estos hallazgos, el juez resolvió que la empresa Aerolíneas Damojh, que operaba bajo el nombre comercial Global Air, deberá pagar 1.5 millones de dólares a cada una de las familias de los cuatro tripulantes mexicanos que promovieron la demanda inicial. La aerolínea no se presentó al juicio, por lo que fue sentenciada en ausencia.
El accidente involucró un Boeing 737 que se desplomó en un campo agrícola poco después de despegar del Aeropuerto Internacional José Martí. De las 113 personas a bordo, solo una mujer sobrevivió, mientras que la mayoría de las víctimas eran de nacionalidad cubana.
El informe pericial citado establece que los pilotos fueron la última línea de defensa, sin lograr evitar el impacto. Asimismo, señala que la causa principal fue la falta de mantenimiento adecuado por parte de la empresa propietaria.
El abogado de los demandantes, Samuel González, afirmó que desde el primer día en La Habana, el jefe de mantenimiento de la compañía reconoció ante los familiares que la aeronave no debía estar en operación.
La sentencia también identificó omisiones en los protocolos y deficiencias en la supervisión, factores que derivaron en el accidente y en la apertura de procesos legales por homicidio y demandas colectivas.
Mientras en Cuba las autoridades atribuyeron el hecho a error humano, en México se suspendió temporalmente a la empresa y se inició una investigación, sin que hasta el momento se haya informado su avance.
El litigio continúa, ya que se mantiene una demanda civil colectiva en representación de las víctimas, además de una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República. Según la defensa, la investigación enfrenta obstáculos debido a la falta de información por parte de autoridades cubanas.
Una pregunta sobre lechugas contaminadas terminó en una nueva amenaza comercial contra México. El presidente Donald Trump dijo que podría imponer un “gran arancel” al país por el brote de ciclosporiasis que afecta a miles de personas en Estados Unidos.
“Creo que vamos a imponer un gran arancel a México debido a la lechuga”, declaró el mandatario este viernes 24 de julio ante reporteros. Trump habló en tono relajado y sonriente, sin presentar un decreto, porcentaje,fecha de aplicación o procedimiento para establecer la tarifa.
Trump President Donald Trump speaks in the Oval Office of the White House, Friday, July 24, 2026, in Washington. (AP Photo/Rod Lamkey, Jr.) (Rod Lamkey/AP Photo/Rod Lamkey)
El republicano extendió la broma hacia Canadá por el humo de los incendios forestales que llegó a distintas zonas estadounidenses. “¿Cuál elegirías, la lechuga o el humo? Creo que elegiré el humo”, expresó durante el intercambio con la prensa.
Aunque la declaración no constituye un anuncio comercial formal, ocurre mientras las autoridades estadounidenses amplían la investigación sobre uno de los mayores brotes recientes de enfermedades transmitidas por alimentos.
¿La lechuga mexicana provocó el brote en Estados Unidos?
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) relaciona epidemiológicamente el brote con lechuga iceberg cortada, servida en restaurantes Taco Bell y suministrada por una empresa con operaciones en el centro de México.
Hasta este 24 de julio, mil 947 personasreportaron infecciones vinculadas con esa exposición en nueve estados: Illinois, Indiana, Kansas, Kentucky, Michigan, Ohio, Oklahoma, Pensilvania y Virginia Occidental. Por lo menos 98 pacientes requirieron hospitalización y no se registraron muertes.
La investigación, sin embargo, mantiene una diferencia importante entre los datos epidemiológicos y las pruebas de laboratorio. La FDA corrigió un resultado inicialmente presentado como positivo y determinó que se trató de un falso positivo. Hasta el 19 de julio no existían muestras confirmadas del producto con Cyclospora, aunque la agencia sostuvo que el rastreo de los casos seguía apuntando hacia la lechuga retirada.
La Secretaría de Salud de México también informó que los análisis realizados en lechugas y agua de la planta señalada resultaron negativos para el parásito y para coliformes fecales. Pese a ello, el retiro preventivo del producto continúa activo en Estados Unidos.
La Cyclospora cayetanensis provoca diarrea frecuente, pérdida de apetito, cólicos, inflamación, náuseas y cansancio. Sin tratamiento, los síntomas pueden prolongarse o reaparecer.
Por ahora, la frase de Trump permanece como una amenaza formulada entre bromas, no como un arancel aprobado. La investigación sanitaria sigue abierta y todavía deberá determinar con pruebas concluyentes cómo comenzó la contaminación.