Los billetes de México tienen un nuevo miembro en la familia: el billete de 20 pesos que conmemora la Consumación de la Independencia de México.
Así luce el nuevo billete. Caleb Ordoñez
Esa fecha, que se celebra la próxima semana y por la que el Gobierno prepara una exposición especial, tiene en su anverso la representación de la entrada del Ejército Trigarante, que ocurrió en la Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821.
De hecho, la imagen que ves se sacó del cuadro Solemne y pacífica entrada del Ejército de las Tres Garantías a la Ciudad de México el día 27 de septiembre del memorable año de 1821 de autor anónimo.
El Banxico contó con la colaboración del Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Museo Nacional de Historia para trabajar con el cuadro, cuyo ‘hogar’ es el Castillo de Chapultepec.
Billete 20
Te contamos más detalles sobre este nuevo billete:
-Es el primero en la historia del Banco de México que cuenta con una orientación mixta. ¿Y eso qué es? La imagen del anverso es horizontal, mientras que la del reverso es vertical.
-En el anverso, podrás observar dos banderas: La de la izquierda es la del Ejército de las Tres Garantías, y la de la derecha, la actual bandera de México.
-Sobre el reverso, este hace un homenaje a la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an, en Quintana Roo.
-También aparecen en el reverso el cocodrilo mexicano y el mangle rojo, así como la garza chocolatera.
-Este billete también representa un homenaje para los investigadores que dedican su trabajo a la conservación del cocodrilo mexicano, comentó Alejandro Alegre Rabiela, director general de emisión del Banxico.
-Cuando se pone bajo luz ultravioleta, algunos elementos del reverso brillan con tonalidades verdes amarillas y azules. Esta característica le añade un grado más de seguridad al billete.
-Los textos ‘Banco de México’ y ‘Veinte Pesos’ se sienten al tacto, al igual que el arco y algunos personajes y edificios.
-Y ahí no paran los detalles: el papel moneda tiene una denominación multicolor que cambia de dorado a jade cuando lo inclinas.
-En la ventana transparente del anverso (que por ciento cambia de color) podrás observar inscritos los años 1821 y 2021 sobre tintas que cambian de color.
-Está hecho de polímero y si sacas la regla, verás que mide 120 por 65 centímetros.
-Los colores predominantes en este nuevo papel moneda son el verde y el rojo.
-¿Y cuándo podrás hacerte con este billete? Está en circulación desde este mismo viernes. El Banco Central imprimió ya 300 millones de piezas.
Recurrir a los meses sin intereses para cubrir compras habituales como el supermercado, gasolina o artículos de uso diario puede ser un indicio de sobreendeudamiento cuando el crédito deja de ser una herramienta y se convierte en la única forma de llegar al siguiente periodo de pago.
El sobreendeudamiento ocurre cuando las obligaciones financieras superan la capacidad real de pago. En muchos casos no se manifiesta con atrasos o llamadas de cobranza, sino con un presupuesto que queda comprometido apenas llega la quincena y obliga a seguir utilizando tarjetas o préstamos para cubrir los gastos cotidianos.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera 2023, el 36.2% de la población adulta en México tenía algún tipo de deuda y el 48.4% expresó mucha preocupación por la posibilidad de que estas se acumularan. Tener un crédito no implica necesariamente un problema financiero, pero la presión para cumplir con los pagos forma parte de la realidad de muchas personas.
Entre las principales señales de sobreendeudamiento se encuentran recibir el ingreso con pagos ya comprometidos, depender del pago mínimo de la tarjeta de crédito de manera constante, financiar gastos básicos con crédito y acumular numerosas mensualidades de montos pequeños que, en conjunto, representan una carga importante para el presupuesto. También es una alerta utilizar un préstamo para liquidar otro, generando un ciclo continuo de endeudamiento.
No existe una cantidad fija que determine cuándo una persona está sobreendeudada, ya que depende de sus ingresos, gastos esenciales y capacidad de pago. Una forma de evaluar la situación es preguntarse si, después de cubrir las deudas, todavía es posible pagar vivienda, alimentación, transporte y servicios sin recurrir nuevamente al crédito.
Para recuperar el control de las finanzas se recomienda elaborar un registro con el monto de cada deuda, el pago mensual, la fecha de vencimiento y el costo que representa mantenerla. También es conveniente evitar nuevas mensualidades mientras se ordenan los compromisos existentes y definir una estrategia para liquidar las deudas, ya sea priorizando las que generan más intereses o las de menor monto.
Si ya no es posible cubrir algún pago, lo recomendable es contactar a la institución financiera antes de caer en incumplimiento para conocer las alternativas disponibles y revisar con atención el plazo, la tasa de interés, las comisiones y el costo total de cualquier reestructura. El objetivo es recuperar margen en el presupuesto para cubrir los gastos básicos sin depender constantemente de nuevos créditos.