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CONTEXTO: *Myriam salió brava… *El amasiato de los «JJ»… *Ni perdón, ni olvido…

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Síganle, síganle, que ya vendrán las mías, mandó decir la presidenta del Poder Judicial Myriam Hernández al ex gobernador Javier Corral y al delegado Juan Carlos Loera, ante lo que asegura son difamaciones en su contra.

Y es que a la magistrada no la han bajado de duartista, ahijada política de César y de haber sido impuesta por el gobierno de Maru Campos.

Tooooodo lo anterior la titular del Judicial lo está juntando para, en el momento que más lo crea conveniente, emprender acciones legales en contra de estos dos personajes, de quienes dijo dudar que tengan los recursos económicos suficientes para que le alcancen a indemnizar por las difamaciones.

Nomás era que le siguieran buscando para que vieran que la magistrada no tiene un pelo de dejada y que ella no se andará con medias tintas en contra de los políticos que pretendan atacarla.

……

El que también aprovechó para mandarles su recadito a Loera y Corral, fue el líder de los diputados panistas, Mario Vázquez, quien afirmó que este par tienen un amasiato desde hace rato.

Y es que como ayer le comentábamos en este espacio, lo que uno dice el otro lo repite como periquito y no ven su vida Javier sin su Juan.

En fin, que la pareja de «JJ» seguirá tomando la bandera de ser los principales detractores del gobierno de Maru Campos.

……

Para terminar con los dichos de la pareja ya mencionada líneas arriba, la Fiscalía de Chihuahua confirmó que el caso que se persigue de tortura en contra del ex fiscal Francisco González, no interferirá en lo más mínimo en el proceso que se le sigue al ex gobernador César Duarte.

Y es que mal haría el gobierno de Maru en actuar contra la postura de «ni perdón ni olvido», ahora tendrán que garantizar que los casos no se le caigan como le pasó a Corral.

Tan es así, que el fiscal Roberto Fierro afirmó que viene más leña para la hoguera del oriundo de Balleza, así que al César le espera más y más tiempo bajo la sombra de San Guillermo.

Opinión

¿Por qué Roberto Lazzeri? La hora de negociar duro. Por Caleb Ordóñez Talavera

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Cuando un país decide quién lo representa en Washington, no solo elige un nombre: elige una estrategia. Y México acaba de elegir números sobre discursos.

Caleb Ordoñez

Roberto Lazzeri Montaño —economista del CIDE, operador financiero de carrera, arquitecto silencioso de deuda pública y crédito productivo— está a punto de convertirse en el embajador mexicano en Estados Unidos justo cuando la relación bilateral entra a su etapa más técnica, más tensa y más cara de la historia reciente.

No es coincidencia. Es cálculo.

Es un hombre que viene de los números. Lazzeri no llegó a la política por la puerta grande de los partidos ni por los reflectores del activismo. Llegó en 2005 por las hojas de cálculo del entonces Distrito Federal, manejando deuda pública cuando la mayoría de los funcionarios de su generación todavía aprendían el oficio. De ahí pasó a Banobras, luego a la Secretaría de Hacienda, y eventualmente a dirigir simultáneamente Nafin y Bancomext —los dos brazos del crédito productivo del Estado mexicano— en uno de los momentos más volátiles para el financiamiento externo del país.

Su cercanía con la 4T no es ideológica en el sentido clásico: es funcional. Trabajó directamente con Rogelio Ramírez de la O, el cerebro económico del obradorismo, y entendió —mejor que muchos— cómo sostener estabilidad macroeconómica dentro de un proyecto político que desconfía de los mercados pero los necesita. Eso lo hace valioso para Claudia Sheinbaum: no solo entiende el modelo, sino que sabe ejecutarlo sin romperlo.

¿Por qué ahora y por qué él?

Esteban Moctezuma no sale de Washington por fracaso. Sale porque el tablero cambió de juego. Desde 2021 fue el interlocutor ideal para una etapa de transición: perfil conciliador, relaciones sólidas, útil en el paso de Trump a Biden y en la consolidación inicial del TMEC. Cumplió y seguramente seguirá en la vida diplomática de primer nivel.

Pero lo que viene no se gestiona con diplomacia política. Se gestiona con ingeniería económica.

El comercio bilateral entre México y Estados Unidos supera los 900 mil millones de dólares anuales. Más del 80% de las exportaciones mexicanas dependen del mercado estadounidense. La revisión del TMEC se aproxima en 2026 con sectores enteros bajo presión —automotriz, acero, aluminio, energía— mientras Washington mantiene un discurso endurecido sobre fentanilo, migración y crimen organizado que complica cualquier conversación comercial.

A ese escenario se suman dos relojes políticos que corren en paralelo: el Mundial 2026, donde México coorganiza con Estados Unidos y Canadá una logística de seguridad e inversión sin precedentes, y las elecciones intermedias americanas, donde el proteccionismo y la retórica antiinmigrante históricamente se disparan. Lazzeri aterrizaría en Washington justo cuando los tres se cruzan.

La apuesta y el riesgo

Mandar a un financiero a la embajada más importante del país es un mensaje que Washington sabe leer: lo que viene es negociación dura, no protocolo. Pero esa misma fortaleza es su mayor vulnerabilidad.

Lazzeri llega sin red política propia en Estados Unidos, sin los vínculos personales que toman años construir con congresistas, reguladores y grupos empresariales. En una capital donde las relaciones informales mueven tanto como los tratados formales, eso importa. Y el tiempo para construirlas será escaso: la revisión del TMEC no esperará a que el nuevo embajador encuentre su ritmo.

Su verdadero reto no es técnico. Es traducir credibilidad financiera en poder diplomático real: negociar aranceles sin sacrificar industrias mexicanas, defender el tratado sin contradecir la narrativa nacionalista de la 4T y mantener la confianza de los inversionistas extranjeros en un entorno global que premia la certeza y castiga la ambigüedad.

En la relación más importante (y más costosa) que tiene México, no hay margen para la curva de aprendizaje. Lazzeri lo sabe. La pregunta es si Washington también está dispuesto a escuchar al técnico que llega a cambiar las reglas del juego o solo a administrarlas.????????????????

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