El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ha destinado más de cuatro millones de pesos en mobiliario de alta gama entre 2019 y 2025, en un gasto que contrasta con la política de austeridad promovida por el gobierno federal. Documentos obtenidos por Latinus vía transparencia revelan compras de sillones, sillas ejecutivas y muebles de diseño adquiridos a tiendas y despachos de arquitectura de prestigio.
En total, el Tribunal pagó 4 millones 41 mil 373 pesos bajo las presidencias de Alfredo Fuentes, José Luis Vargas, Reyes Rodríguez y Mónica Soto. Las facturas muestran adquisiciones que van desde mobiliario básico hasta piezas de lujo importadas.
Entre los ejemplos más llamativos, en febrero de 2024 se compró en Casa de las Lomas un sillón reclinable modelo Aspen, color negro, con un costo de 14 mil 223 pesos. Un mes después, se pagaron 16 mil 454 pesos por una cocina blanca de diseño y 55 mil 477 pesos por un stand modular con capacitación incluida.
En 2023, el Tribunal desembolsó 249 mil 864 pesos por 30 butacas modelo Argentina, de la marca Euro Seating America, y casi 30 mil pesos en López Morton por un sillón de piel importado. Ese mismo año se adquirió una silla Aeron de Herman Miller por 17 mil 194 pesos y mesas de acero italianas por 39 mil 440.
Los registros de 2022 también reflejan compras considerables: sillones ejecutivos por 40 mil pesos, una silla Herman Miller por 26 mil 300, un gabinete industrial por 25 mil y sillas de ruedas de la marca Safety Chair con valor de 89 mil 999 pesos. A ello se suman 45 mil pesos por una mesa y ocho sillas, y casi 50 mil por una rampa portátil para personas con discapacidad.
Incluso en plena pandemia, el gasto continuó. En 2020 el Tribunal adquirió sofás, mesas de caoba y equipo de audio y video por montos que superaron los 400 mil pesos.
El gasto más alto se registró en 2019, cuando el TEPJF destinó más de 2 millones 100 mil pesos a estaciones de trabajo, mesas modulares y sillones individuales, además de 148 mil pesos por 20 sillas giratorias.
Estas adquisiciones, realizadas en un contexto de recortes y discursos de austeridad, contrastan con las limitaciones presupuestales que enfrenta el resto del Poder Judicial y reavivan el debate sobre el uso de recursos públicos en instituciones que deberían ser ejemplo de eficiencia y sobriedad.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.