Previo a la sesión de este jueves en el Senado de la República, el panista Gustavo Madero subió a la tribuna y se acercó a la presidenta de la Mesa Directiva, Mónica Fernández, para ofrecerle una disculpa.
Ello, luego de que en la sesión del pasado martes 12 la jaló del brazo al intentar tomar la tribuna e impedir a toda costa la toma de protesta de Rosario Piedra Ibarra al frente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Mónica Fernández rechazó la disculpa, volteó su silla y se limpió los ojos con un pañuelo. Madero agachó la mirada y se fue.
Luego de este episodio, al inicio de la sesión Fernández hizo un llamado a los senadores y senadoras para conducirse en orden y con respeto, y rechazó cualquier forma de violencia en la Cámara Alta.
“Como mujer y presidenta de esta Mesa Directiva de la Primera Legislatura con paridad de género, y a nombre de millones de mexicanas, rechazo categóricamente las expresiones de agresión y violencia en contra de cualquier mujer, en cualquier circunstancia, y exhorto a que no se repitan estos eventos”, soltó.