Ciudad de México.– Ximena Pichel, ciudadana argentina apodada en redes sociales como “Lady Racista” tras ser captada profiriendo insultos discriminatorios contra policías de la Ciudad de México, ha solicitado a las autoridades que se le permita pagar en mensualidades la indemnización impuesta como parte de su proceso judicial.
El caso se originó en la colonia Condesa, alcaldía Cuauhtémoc, donde Pichel fue grabada insultando a dos elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). El video se viralizó rápidamente en redes sociales, generando una ola de indignación y el posterior apodo que la identifica públicamente.
Tras ser vinculada a proceso, las autoridades capitalinas determinaron que Pichel debía pagar una reparación del daño cercana a los 98 mil pesos al oficial que fue blanco de sus comentarios ofensivos. Sin embargo, la acusada ha manifestado que no cuenta con los recursos suficientes para saldar la cantidad de manera inmediata y busca cumplir con el pago a través de lo que llamó “abonos chiquitos”.
Hasta el momento, dicha modalidad de pago no ha sido aprobada oficialmente por la autoridad correspondiente. La defensa de Pichel ha argumentado que su situación económica le impide cubrir el monto completo en una sola exhibición, por lo que solicitó apoyo institucional para poder cumplir con la sanción impuesta.
El caso tomó mayor notoriedad cuando se difundió un segundo video, también a través del reportero de nota roja C4Jiménez, en el que Pichel insulta de forma agresiva a una agente mujer, también perteneciente a la SSC. Estos actos provocaron condenas públicas y reacciones de diversos sectores, incluido el gobierno capitalino.
La entonces jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, calificó el comportamiento de Pichel como “deplorable” y enfatizó la necesidad de sancionar conductas de este tipo para enviar un mensaje claro contra la discriminación.
En un intento por mitigar el impacto de sus acciones, Ximena Pichel publicó un mensaje en sus redes sociales ofreciendo disculpas públicas: “Fue un error que asumo con responsabilidad. No hay justificación para expresiones que hieren, dividen y discriminan… No quiero que este momento defina todo lo que soy”, escribió.
A pesar del arrepentimiento expresado, el proceso judicial en su contra sigue su curso, y está pendiente la decisión de las autoridades sobre su solicitud de pago en plazos.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.