Asesores de la Organización Mundial de la Salud y asociaciones contra el consumo de tabaco, alcohol y alimentos chatarra demandaron al actual gobierno federal y a los integrantes del Congreso de la Unión implementar políticas fiscales para aumentar el precio de estos productos, etiquetados rigurosos y evitar la publicidad hacia niños, contra esta “epidemia industrial”.
En conferencia de prensa, advirtieron que en caso de no actuar “no habrá sistema sanitario que aguante la atención de personas con diabetes”, porque en el sexenio de Felipe Calderón murieron 500 mil personas, para la administración de Enrique Peña Nieto fueron 600 mil y se prevé que uno de cada dos niños nacidos a partir de 2010 desarrolle a lo largo de su vida diabetes, enfermedad vinculada con el alto consumo de azúcar, la obesidad y sobrepeso.
El asesor regional de la OMS, Fabio Da Silva, aseguró que en algunos países existen estrategias para mermar los semáforos de advertencia de la cantidad de grasa, azúcar y sodio que contienen los productos y en muchas ocasiones son las empresas quienes buscan debilitar las políticas públicas.
“Tenemos que pensar en las políticas fiscales, tenemos que pensar en impuestos que pueden ser diseñados de una forma que el precio final al consumidor cause reducción en su consumo y compra; tenemos que pensar en ambiente y posicionamiento de productos, restringir su presencia física a los consumidores; y el otro elemento es la publicidad que hace que se sigan reconociendo esos productos como inofensivos y el tema del etiquetado” Por su parte, Erick Antonio Ochoa, de México SaludHable, indicó que en la actual administración federal no hay lugar a la improvisación para ir en contra de estos alimentos.
“Aquí lo importante es que no hay lugar para la improvisación, o sea lo más importante es que hay una caja de herramientas de política pública que lo mismo sirven para alcohol, tabaco, bebidas azucaradas y alimentos chatarra, que tanto se quiere avanzar en eso, pues es un asunto de voluntad política”.
Alejandro Calvillo, del Poder del Consumidor, indicó que en los anteriores gobiernos las empresas captaron a la Cofepris y a la Secretaría de Salud no solo en regulación de alimentos sino en la industria de tabaco, y el alcohol.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.