Conecta con nosotros

Cine

Viuda de Robin Williams habla sobre la enfermedad del actor

Hace tan solo dos años el actor y comediante Robin Williams fue encontrado muerto en su casa de California, tras cometer suicidio y meses de padecer insomnio, ansiedad, problemas digestivos, pérdida de memoria, alucinaciones, depresión y paranoia.

La noticia sorprendió al mundo del espectáculo, ya que uno de los más grandes actores de los últimos años se había ido, y también puso sobre la mesa enfermedades como la depresión, que son silenciosas y muy pocas veces detectables.

Ahora, su viuda, Susan Schneider Williams, escribió un ensayo para la revista médica de la Academia Americana de Neurología, titulado ‘El Terrorista dentro del cerebro de Mi Esposo’, donde relata sus vivencias junto al actor mientras padeció el desorden psicológico y los retos que enfrentaron para obtener el diagnóstico correcto, que resultó en ‘demencia de cuerpos de Lewy’.

Robin estaba perdiendo su mente y él estaba consciente de eso. ¿Pueden imaginar el dolor que sintió cuando experimentó su propia desintegración? ¿Y no por algo que supiera su nombre o entendiera? Él tampoco, ni nadie podía detenerlo, ni grandes cantidades de inteligencia y amor podían detenerlo.

Desesperanzada y congelada, permanecí en la oscuridad sin saber qué le pasaba a mi esposo. ¿Era una sola fuente, un solo terrorista, o era un paquete de enfermedades en su interior? Él continuaba diciendo ‘solo quiero reiniciar mi cerebro’.

La enfermedad que padeció Williams es una de las peores que los doctores vieron, perdió el 40 por cierto de la dopamina en sus neuronas, y el resto estaban infectadas de ‘cuerpos de Lewy’, las cuales degeneran las celular y provoca demencia y Alzheimer.

Fue hasta el reporte del forense, que el doctor pudo decirme que había una alta concentración de cuerpos de Lewy en la amígdala. Esto era lo que causaba la paranoia y los cambios de humor que tenía. Cómo me hubiera gustado saber contra qué estaba luchando, que no era una debilidad en su corazón, espíritu o carácter.

Desafortunadamente esta enfermedad solo se puede detectar post mortem.

Excelsior

Publicidad

Cine

Expertos denuncia un gran error histórico de Napoleón de Ridley Scott

   MADRID – Napoleón de Ridley Scott llega a los cines este viernes 24 de noviembre. Joaquin Phoenix da vida al líder militar francés en la cinta, que ya ha recibido diversas críticas por su presunta falta de rigor histórico. Unas acusaciones que, el propio director ha calificado de «absoluta giliipollez», pero que siguen llegando.

   En una escena del filme se puede ver cómo las tropas francesas lideradas por el emperador disparan con cañones contra las pirámides de Giza, algo que aparentemente nunca ocurrió. «No sé si él hizo eso. Pero fue una forma rápida de decir que tomó Egipto», declaró Scott a Times of London.

¿Ya conoces nuestro canal de WhatsApp? Suscríbete!

   No hay evidencia de que los invasores franceses lanzaran artillería contra las pirámides, o de que las tropas de Napoleón dispararan a la nariz de la Esfinge. «Por lo que sabemos, Napoleón tenía en alta estima la Esfinge y las pirámides y las utilizó como medio para impulsar a sus tropas a una mayor gloria», ha declarado a New York Times Salima Ikram, profesora de Egiptología en la Universidad Americana de El Cairo. «Definitivamente no disparó», añadió.

   Algunos historiadores han criticado a Scott, pero al menos otros esperan que Napoleón genere interés en los acontecimientos reales que inspiraron la película. Y aunque Napoleón no disparó a las pirámides, su invasión de Egipto tuvo un profundo efecto en la herencia cultural egipcia. «En última instancia, la campaña es una derrota: los franceses pierden y son expulsados«, explicó Alexander Mikaberidze, profesor de la Universidad Estatal de Luisiana en Shreveport especializado en historia napoleónica.

   La campaña francesa en Egipto de 1798 a 1801 fue impulsada por las ambiciones coloniales de Napoleón, pero, además, tomó la decisión de invitar a más de 160 expertos en campos como la botánica, la geología, las humanidades y otros para acompañarle en la invasión. «Había un interés real por parte de los expertos y, creo que por extensión, un interés real por parte de Napoleón por poder comprender estas cosas a las que los europeos no habían tenido acceso ilimitado desde el período clásico», dijo Andrew Bednarski, académico de la Universidad Americana de El Cairo que se especializa en egiptología e historia del siglo XIX. En su esfuerzo por documentar el vasto patrimonio arqueológico de Egipto, los estudiosos franceses se apoderaron de muchos elementos importantes, incluida la Piedra Rosetta, una roca con inscripciones en tres idiomas que resultó fundamental para descifrar los antiguos jeroglíficos egipcios. La piedra y muchos otros botines terminaron en manos británicas después de que cayera el control francés sobre Egipto en 1801. Para entonces, Napoleón había regresado a Francia.

Tras la fallida campaña, la noticia de las maravillas culturales que escondían los desiertos de Egipto se extendió por toda Europa e impulsó una nueva ola de egiptomanía global. Este apetito insaciable por las antigüedades egipcias ha dado lugar a siglos de exploración, excavación y expolio de la vasta cultura de la región. Desde la invasión de Napoleón, buscadores y comerciantes han sacado de Egipto innumerables tesoros, muchos de ellos a través de canales clandestinos y abiertamente criminales.

Como resultado, muchos de los elementos más icónicos del Antiguo Egipto, incluida la mencionada Piedra Rosetta y el busto de Nefertiti, se encuentran en museos y colecciones privadas lejos de su país de origen.

Continuar Leyendo
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Más visto