La Cámara de Diputados aprobó con 339 votos a favor, impulsados por Morena, sus aliados y Movimiento Ciudadano, la creación de una nueva Ley contra la Extorsión. El dictamen incluye una modificación polémica: reduce de 20 a 12 años la pena para los servidores públicos que, siendo cómplices o testigos del delito, omitan denunciarlo.
Las bancadas del PAN y PRI votaron en contra al considerar que la reforma busca beneficiar al exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, Hernán Bermúdez, y al senador Adán Augusto López Hernández. Para los legisladores de oposición, la medida representa un retroceso en el combate a la corrupción y la impunidad dentro del gobierno.
El coordinador de Morena, Ricardo Monreal Ávila, defendió en tribuna la modificación bajo el argumento de “proporcionalidad penal”. Explicó que no es razonable que un funcionario enfrente una sanción mayor que la de un delincuente, quien podría recibir entre seis y quince años de cárcel. Por ello, propuso ajustar la pena para los servidores públicos a un rango de cinco a doce años.
Sin embargo, el líder panista José Elías Lixa reviró desde su curul que “en lugar de reducir las penas a los funcionarios, deberíamos elevar las de los extorsionadores”. Acusó que la reforma genera un “régimen especial para corruptos” y denunció que “se protege a quienes desde el gobierno solapan la extorsión”.
Lilia Aguilar, diputada del PT, coincidió parcialmente con la oposición al señalar que lo más sensato sería mantener las penas elevadas: “Hemos planteado subirlas de 10 a 20 años, pero no hubo acuerdo”.
Por su parte, el diputado panista David Azuara calificó la reforma de “absurda y política”, al sostener que “premia con rebajas a quienes lucran con el miedo y la violencia”. Desde el PRI, Erubiel Alonso advirtió que “ahora será mejor ser servidor público y extorsionar desde el poder para gozar de impunidad”.
En defensa del dictamen, el morenista Leonel Godoy desestimó los señalamientos y recordó que Bermúdez enfrenta cargos por secuestro agravado, delito distinto a la extorsión. A su vez, Hugo Eric Flores afirmó que la nueva ley incorpora 34 agravantes inexistentes en la legislación anterior y subrayó que la iniciativa fue impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. “Si quieren ponerle nombre, que sea Ley Sheinbaum-Harfuch”, dijo.
Durante el debate, el priista Alejandro Domínguez alertó sobre un posible conflicto de retroactividad en estados como Chihuahua, donde las penas actuales alcanzan hasta 30 años. Advirtió que cientos de delincuentes podrían recuperar su libertad anticipadamente. “¿Qué le dirán a las familias cuando esos extorsionadores vuelvan a las calles?”, cuestionó.
Pese a las críticas, la mayoría oficialista avaló la reforma en lo general y en lo particular. Con su aprobación, México estrena un nuevo marco jurídico contra la extorsión, aunque el debate político y moral sobre sus verdaderos beneficiarios apenas comienza.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.