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Resto del mundo

Colapsa el Louvre por huelga: trabajadores paralizan el museo más visitado del mundo por turismo excesivo y abandono oficial

El Louvre, emblema cultural de Francia y cuna de obras maestras universales como la Mona Lisa y la Venus de Milo, cerró abruptamente sus puertas este lunes debido a una huelga espontánea de su propio personal, que denuncia una crisis estructural alimentada por el turismo masivo, el abandono estatal y condiciones laborales insostenibles.

Miles de turistas —algunos con boletos en mano desde hace meses— quedaron varados frente a la icónica pirámide de cristal, sin explicaciones claras, formados bajo el sol parisino. La imagen fue impactante: el museo más famoso del planeta, paralizado por los mismos trabajadores encargados de proteger y compartir su patrimonio con el mundo.

«Es el gemido de la Mona Lisa aquí afuera», dijo con ironía Kevin Ward, un visitante estadounidense. «Miles esperando, sin comunicación. Supongo que hasta ella necesita un descanso».

El paro surgió sin aviso, en medio de una reunión rutinaria entre trabajadores de galería, seguridad y venta de boletos, quienes decidieron no tomar sus puestos como forma de protesta ante lo que definen como una situación “inaguantable”. Denuncian afluencias desbordadas, plantillas insuficientes y un desgaste físico y emocional permanente.

A pesar de que el presidente Emmanuel Macron anunció en enero un ambicioso plan de renovación por hasta 800 millones de euros, el personal del Louvre afirma que los problemas son actuales y urgentes. “No podemos esperar seis años para tener ayuda”, afirmó Sarah Sefian, una de las trabajadoras en huelga. “No se trata solo del arte, se trata de las personas que lo cuidan”.

El museo recibió 8.7 millones de visitantes el año pasado, más del doble de lo que su infraestructura puede tolerar. La sala donde se exhibe la Mona Lisa recibe a diario unas 20,000 personas, muchas de ellas empujadas a tomar una selfie rápida sin siquiera mirar las otras obras maestras que la rodean. “No ves un cuadro, ves celulares y empujones”, lamentó una turista coreana.

El proyecto anunciado por Macron —bautizado como «Nuevo Renacimiento del Louvre»— contempla una nueva entrada por el río Sena, una sala dedicada exclusivamente a la Mona Lisa y boletos con horario asignado. Sin embargo, los trabajadores critican que, mientras se planean reformas para dentro de una década, las subvenciones operativas del museo se han reducido más de 20% en diez años.

“No nos parece bien que el presidente venga a dar discursos aquí, mientras por dentro el museo se está cayendo”, dijo Sefian.

En una nota interna filtrada, la presidenta del Louvre, Laurence des Cars, reconoció que el edificio ya no es completamente hermético, que las fluctuaciones de temperatura amenazan las obras y que los servicios básicos para visitantes —como baños, áreas de descanso y señalización— no cumplen estándares internacionales.

La crisis del Louvre coincide con protestas contra el turismo descontrolado en toda Europa. Este fin de semana hubo manifestaciones en Mallorca, Lisboa y Venecia, donde miles de residentes salieron a las calles a denunciar el impacto del turismo sobre la vida cotidiana. En Barcelona, incluso, activistas usaron pistolas de agua contra los visitantes.

A pesar de la huelga, algunos trabajadores del Louvre podrían permitir el acceso limitado a una “ruta de obras maestras” este mismo lunes. El museo cerrará el martes, como es habitual, y se espera que el miércoles se reanuden las operaciones con normalidad, aunque todo dependerá de los avances en las negociaciones.

Por ahora, el Louvre, símbolo del arte y la historia humana, se ha convertido también en un símbolo del colapso de un modelo turístico que, sin límites ni responsabilidad institucional, amenaza con rebasar incluso los cimientos de la cultura más sagrada.

Resto del mundo

De la Espriella asume la presidencia de Colombia

El ultraderechista Abelardo de la Espriella se posesionó el viernes como nuevo presidente de Colombia decidido a sepultar las negociaciones de paz y combatir con mano de hierro a guerrilleros y narcos, en un giro que recompone la alianza con Estados Unidos.

El abogado millonario de 48 años, que también posee la nacionalidad estadounidense y es aliado de Donald Trump, juró “cumplir fielmente la Constitución y las leyes” en una ceremonia en Cali (suroeste).

De la Espriella asumió para un periodo de cuatro años en reemplazo de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda que gobernó Colombia y quien desconoce la elección de su sucesor.

Petro denuncia un supuesto fraude electoralque ninguna autoridad respalda.

Gustavo Petro colombia
Gustavo Petro dela la presidencia de Colombia. Foto: AFP

La ceremonia tiene lugar en Cali, cerca de territorios bajo dominio de grupos armados que han desatado la peor ola de violencia en una década.

Lee: “La fiesta se acabó”: gobierno electo de Colombia anuncia recortes en el gasto estatal

El presidente se apartó de la costumbre bicentenaria de hacerlo en Bogotá, con una ceremonia llena de plegarias religiosas.

“Por los anuncios que ha hecho se nota que va a ser como de una mano fuerte, ojalá que no vaya a haber una nueva violencia”, dijo a la AFP Óscar Obando, que con 67 años trabaja redactando documentos con una máquina de escribir en las calles de Cali.

De la Espriella, que se hace llamar El Tigre, se comprometió a poner fin a los fallidos planes de paz de Petro con organizaciones que trafican cocaína en el país con la mayor producción mundial de esta droga.

Ausente del acto en Cali, Petro abandonó a primera hora de la tarde la casa presidencial en la capital junto a parte de su familia y sus colaboradores. “Espero que nos recuerden. Hasta siempre, libertad y vida”, dijo el mandatario saliente en su despedida.

Los aliados de Petro llamaron a protestas este mismo viernes en las principales ciudades luego de perder las elecciones por el margen más estrecho de la historia, menor al 1%. En la tarde cientos se manifestaban pacíficamente en Bogotá y Barranquilla.

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