Una farmacia ubicada en la calle San Luis de la colonia San Felipe, en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez de San Luis Potosí, se ha convertido en símbolo de la opacidad de la administración perredista encabezada por el alcalde de la capital Ricardo Gallardo Juárez, a poco más de nueve meses de haber iniciado funciones, el pasado 1 de octubre.
La farmacia en cuestión, está en un pequeño local que es parte de una casa pintada de blanco y tiene un rotulo azul que dice Sandra Farmacia, informa que da servicio de lunes a viernes en horario corrido de ocho de la maña informa que da servicio de lunes a viernes en horario corrido de ocho de la mañana a ocho de la noche; no obstante, eso no sucede, pues casi nunca está abierta.
Las pocas veces que el negocio está abierto se aprecia una estantería con muy pocos productos, lo indispensable de una botica; sin embargo a este negocio se han pagado en los últimos años cerca de 60 millones de pesos del erario en las administraciones como presidentes municipales de los Ricardo Gallardo, hijo y padre, en el trienio pasado del municipio de Soledad de Graciano Sánchez y el actual de la capital del estado, respectivamente, según denuncian con facturas y registros públicos en mano la asociación Ciudadanos Observando.
José Guadalupe González, vocero de la asociación Ciudadanos Observando, ha dedicado los últimos meses, con apoyo de un ejército de integrantes de la organización, en rescatar documentos, facturas, testimonios e indicios que una vez cotejados como válidos, han sumado cifras millonarias, el monto pudiera ser mayor, pero lo documentado asegura es alarmante.
Sandra Sánchez Ruiz, es un nombre sin rostro, la mujer que dicen las autoridades decidió fiar medicamentos para el personal de confianza cuando nadie lo hacía para una plantilla de trabajadores, altamente enfermiza y que por ese gesto de empatía se ganó el aprecio e innumerables cheques de la cuenta pública capitalina.
Sánchez Ruiz es una recién empresaria exitosa que, sin embargo, sólo trabaja para los Ricardo Gallardo, ya que según la asociación Ciudadanos Observando, no ofrece cotizaciones, no da citas, ni es localizable cuando se le busca para surtir productos farmacéuticos.
El llamado de los denunciantes es a las autoridades federales, particularmente a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, para que ponga en marcha un equipo especializado de investigación en operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.